
De tiempo en tiempo caigo aquí otra vez, cuando la desesperanza me invade, cuando quiebran el metro cuadrado de resilencia que me queda. Caigo aquí en las líneas, en las palabras, en el puño ensangrentado. De tiempo en tiempo vuelvo. A los orígenes. A todo tiempo pasado que no fue mejor. Miro la pantalla con el corazón en la mano, sin pulso, inherte. Y sigo teniendo el mismo nudo en la garganta, apretado, maloliente. Me lastima, no sabes cuánto. Me hace tanto daño este círculo sin paredes y esa cadena chirriando en la esquina. De tiempo en tiempo caigo aquí otra vez. En la celda. Pero ni la racionalidad, ni las emociones, ni nada, ni siquiera una pizca de segundo existe que me ayude a escapar.
