El tema de la educación tiene grandes aristas. Mientras eso no se entienda estamos mal. Es por eso que las marchas se equivocan al creer que de un día para otro se pueden tener listas las soluciones. No, esto hay que pensarlo, buscar las maneras que sirvan y no simplemente traer lo que ya está obsoleto en otras partes.
En primer lugar, la educación comienza en casa. ¿Cómo profesionalizar a los padres de los alumnos que hoy están en los colegios? De nada sirve si los padres no son capaces de enseñar a sus hijos las cosas básicas. Creo que un buen método son instituciones como Crece Chile, las cuales se dedican a enseñar a personas que, por ejemplo, no terminaron el colegio, para que puedan sacar el 4to medio. La cultura y la mentalidad del chileno tiene que cambiar también. No esperemos que nos den todo, y salgamos a buscar. ¿Por qué países desarrollados tienen un sistema de reciclaje increíble y aquí botamos todo a la calle y nos da lo mismo? Porque mientras el problema no toque mi puerta, no me importa. No puede ser así. No más. La gente tiene que ser activa en la transformación del mundo. Salgamos a educar, salgamos a crear. Enseñemos a nuestros hijos a no mentir, a no robar, a no ensuciar, a cuidar el medio ambiente, y cosas tan básicas que parecen nunca ser obvias.
En segundo lugar, la educación de los colegios públicos y subvencionados tiene que cumplir con estándares de calidad que le garantice a los estudiantes de enseñanza básica y media, salir del colegio con el aprendizaje mínimo certificado. Estos estándares sólo se garantizan en la medida en que somos más estrictos y fiscalizadores con las examinaciones (no donde se cuenten sólo a los 5 mejores alumnos para dar el simce y así falsear los resultados). Basta con lo chanta, lo mediocre y la ley del mínimo esfuerzo.
Por otra parte, la calidad tampoco se consigue con educación gratuita, pues menos recursos tendrían los establecimientos para garantizar dicha educación, por el contrario, hay que hacer una planificación y organización adecuada de los recursos. Esa es la diferencia entre hacer utilización de las platas a que los dueños se las guarden en los bolsillos. Si miramos países extranjeros, la mayoría de los colegios son públicos (muy poca gente accede a los privados porque son muy caros, y además, porque la educación pública provee de educación de excelencia a todos sus alumnos).
Y también, dicha educación se consigue con un buen profesorado, que sea sujeto a evaluaciones de desempeño, y que (cuando él fue estudiante) haya entrado a la universidad a ser profesor, con un puntaje de calidad y no porque era lo que le alcanzaba. Gracias Sr. Lavín, por premiar a los estudiantes que obtengan arriba de 600 puntos y entren a pedagogía. Falta no dejar entrar a ninguno que tenga bajo los 580 (o algo así). Basta de que el señor Gajardo no quiera implementar dichas evaluaciones y de que se escude en los estudiantes. Es súper fácil reclamar y no ayudar en nada a lo que supuestamente es tu profesión. En vez de servir, la está obstaculizando.
Ahora, para incentivar que estos profesores se ubiquen no sólo en colegios privados, debe garantizárseles también, un salario (no igual, porque eso será imposible), pero sí significativamente más alto del actual. (Cómo se consigue eso?... todavía sigue siendo una duda latente en mi. Recibo opiniones y comentarios).
En tercer lugar, entra en acción el tema de la educación universitaria. Este punto en sí, tiene grandes problemáticas también, pues incluye desde los conceptos que se manejan socialmente hablando, hasta el rol de la publicidad y los medios.
Basta de la publicidad engañosa de las universidades, y de ese afán de conseguir alumnos hasta el punto de entregarles la carrera gratis + auto, si es que se matricula. Esto no es un combo del mc' donald. No todo el mundo TIENE que ser un profesional. Nos han metido tanto en la cabeza que si no entramos a la universidad somos nadie, que ahora tenemos muchos jóvenes endeudados y ningún puesto de trabajo. Basta de la falsa promesa de que entrar a la universidad te garantiza el futuro. ¿Dónde están las carreras técnicas? ¿O los otros puestos que también son necesarios en la sociedad?
Basta de que cualquier sujeto crea que puede montar una universidad y no rendir cuentas a nadie. Debería haber más fiscalización de los programas que se imparten, para que no salgan carreras chantas que después no sirven de nada. Debería haber fiscalización estricta de a dónde se destinan los recursos ingresados a esta institución.
Por otro lado, el ingreso a la universidad no debería ser gratuito (pues sino, ¿cómo se financiarían?, además, nadie querría poner universidades si es que no le significara algún tipo de inversión también, y en ese caso, obviamente habrían menos posibilidades de estudiar). Los argentinos ya nos dijeron que la educación gratuita sólo trae peores consecuencias, PERO, claramente debería ser de mayor acceso a TODOS los chilenos. Ese precio, debería también ser fiscalizado y estar dentro de un rango por ley permitido. Pues, el gran tema es que NADIE DEBERÍA QUEDARSE FUERA DE LA UNIVERSIDAD POR NO PODER PAGAR, PERO MUCHOS DEBERÍAN QUEDAR FUERA SI ES QUE SUS NOTAS Y DESEMPEÑO NO SON DE CALIDAD. ¿De qué nos sirve tener mil ingenieros o abogados o lo que sea, si el 50% pasó los ramos copiándole al de al lado, faltando a clases y no cachando nada? Según mi perspectiva, el criterio de ingreso a la universidad debería ser mi buen puntaje de entrada y mis conocimientos, no si tengo plata o no. Por lo tanto, subamos los puntajes de ingreso a la universidad a un rango que sea lógico, y no permitamos que una persona entre con 350 puntos a ser profesor.
En cuarto lugar, diseñemos mayor cantidad de puestos de trabajo, o llegaremos a ser como los españoles, que tienen una gran población de egresados, todos cesantes y sin nada que hacer. Este tema es bien difícil y siempre me ha dado mucho que pensar. ¿Cómo creamos más empleos?
Creo que parte de los recursos tienen que venir también, de colocar más impuestos. Esto siempre ha generado encarnizadas luchas, pues, aparece el cobre, el cigarro, etc. Lo único que se me ocurre decir, es que el cigarro debería ser el último impuesto para la educación, por 2 motivos; el primero, encuentro que es lo más poco ético y honorable, decir que la educación de los chilenos se paga con el vicio de la gente, y segundo, no se puede depender de algo que, al ser más caro, la gente dejará de consumir y nos quedaremos en las mismas.
Como ven, si en 20 años o más, no se han encontrado soluciones, sinceramente no creo que sea por falta de voluntad política, sino porque el tema no es fácil. No sirvió la LOCE, no sirvió el modelo español de enseñanza, no sirve el proyecto GANE, ni sirve el modelo japonés de matemáticas.
Tampoco sirven las marchas con destrucción, ni con violencia, sirve que en serio la gente se siente en una mesa de diálogo y que no se paren de ahí hasta que hayan pensado algo realmente inteligente. No pongamos medidas a corto plazo, o cosas de otros países que ya no funcionan. Unámonos como chilenos y pensemos y apliquemos para la sociedad que somos. Cada uno de nosotros tiene una idea que aportar.
BASTA DE POLITIZAR Y DE TOMAR LA EDUCACIÓN COMO UNA FORMA DE "CAGARSE" AL GOBIERNO DE TURNO. Y sentémonos a pensar algo que (sin importar la bandera política) saque adelante al país, porque será un beneficio para TODOS los chilenos, y no sólo para un sector económico o para un partido político. ¡Cambiemos la mentalidad de los chilenos! Porque la educación no es sólo un tema "educacional" (valga la redundancia), es CULTURAL, SOCIAL, ECONÓMICO, POLÍTICO, etc.
Es mi humilde opinión.
Pueden no estar de acuerdo.