Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

sábado, 30 de abril de 2011

Niëli, El Engendro de la Muerte (7)

Se dice que, cuando Niëli se hizo más grande, Ingwethil comenzó a entrenarlo para que cumpliera con su destino.

En cuanto a destreza, fue muy completo y sus habilidades lo asemejaban a las características propias de los eldar. Ingwethil le enseñó a usar el arco y la flecha, a desarrollar sus sentidos, a ser herrero y a dominar los lenguajes, los cantos y la poesía. También, a conocer a las demás razas con sus fortalezas y debilidades, los astros y sus signos, a usar la naturaleza y a saber utilizar todos los medios que estuvieran a su alcance, a su favor.
Aparte de estos maravillosos conocimientos, Ingwethil lo instruyó en la ciencia de las artes oscuras. Niëli aprendió a cómo vencer a sus enemigos, tácticas de batalla, hechizos y conjuros, a emplear la tortura y el dolor como una forma para conseguir sus propósitos, a valerse de la corrupción y la manipulación. Pero por sobre todo, Ingwethil le infundió la codicia, el afán de poder y el odio por los Valar y los demás seres.

Desde el punto de vista externo, Niëli era un elfo por donde se le mirara. Internamente, había sido corrompido por las palabras dulcemente malévolas que poco a poco fueron ocupando su mente y finalmente su corazón.

Al convertirse en un joven fornido y capaz, comenzaron sus primeras aventuras. Ingwethil llevó a Niëli donde Sauron, quien, en vez de mirarlo como su hijo, lo observó como un potencial vasallo, de mucho poder y confianza. Así, Sauron lo hizo partícipe de las capturas de hombres, elfos, enanos, etc., y lo volvió cómplice de todas sus fechorías, pero siempre ocultamente, pues nadie debía enterarse de su existencia.

(Continuará...)

jueves, 28 de abril de 2011

Segundito de paz


"Quizá lo único que necesitamos es que de vez en cuando nos recuerden que ya somos dignos, merecedores y valiosos…".
(Kabat-Zinn)

Niëli, El Engendro de la Muerte (6)

La vida de Niëli, pieza fundamental de este relato, fue la causa de los horrores que ocurrieron a principios de nuestra época.
¿Creen saber por qué hijos míos?
En vista de que todos guardaban silencio, expectantes, Hámir prosiguió.

Niëli nació aproximadamente en el año 3250 de la Segunda Edad del Sol, antes de que la hermosa figura de Sauron fuese destruida y convertida en nada más que el espíritu de un guerrero negro, con la piel quemada y los ojos irancundos.
Durante ese tiempo, Sauron tuvo que huir a Mordor, sin embargo, incluso esa misma forma fue finalmente vencida en la guerra contra la Última Alianza de elfos y hombres, que dio término a la Segunda Edad.

Debido a la destrucción de Sauron, Niëli se vio forzado a vivir sus primeros años escondido en una cueva en las Montañas Nubladas, al cuidado de Ingwethil.
Es un poco difícil explicar la raza del pequeño, pues no se puede clasificar con certeza. Sauron era un Maiar o semi-dios y Maliëva una dama elfo. No obstante, físicamente adquirió las propiedades de su madre y los suyos. Su altura era un poco mayor a la de un hombre común, tenía cabellos dorados como Malievä, la piel pálida, los ojos verdes como los bosques y el cuerpo esbelto pero fuerte.

Ahora, como ustedes bien saben, el Único no fue destruido en la guerra de la Última Alianza, por lo tanto, el espíritu de Sauron pudo resurgir nuevamente.
Durante casi dos mil años, Sauron se escondió en el Bosque Negro, mientras enviaba a los Espectros del Anillo, orcos y reyes bárbaros contra los dúnedain y sus aliados. Sólo en el 2941 de la Tercera Edad, Sauron regresó a Mordor.
¿Entienden ahora?
Al ver nuevamente la cara de pregunta de sus hijos, el hombre sonrió y continuó contando la historia.

miércoles, 27 de abril de 2011

Lotus

A lotus was talking to the water. Years ago, her speech would have been so different. Without doubt, her smell was different. Her colors were more vivid, or more intense. Her air was full of life.
She was so certain, so sure of herself, that it was almost scary. But the thing is, that she was lonely in her truth. It was so complicated, so hard to believe. And sometimes, when the moon was far, far away, she cried, fearful to speak, to show her real feelings.
Today, when all the universe's laws confirms her, nothing else matters. Everything is so broken. So many things have been lost. She looks into the water, but she doesn't recognize herself. She also doesn't know which ground is steping, or what to say.
Time has shown its real face... was it worth it?

"Cuando restauramos la paz en nuestro interior, tenemos la oportunidad de restaurar la paz con los demás" (Kabat-Zinn).

martes, 26 de abril de 2011

Silver star


Last night, a shinning star went down. I didn't know if she was tired of flying, or if she couldn't do it at all. I found her on my yard. She was lost or resting. I couldn't figer it out then. Her brightness was changing, from light yellow to silver. It was something marvelous to see. I went upstairs, while everybody else were sleeping, with the star in my hands. I put her in a box, near the window. I thought, in my naivety, that if she could watch the moon, everything would be okay. At that time, I didn't know either, if she was sad, or quiet, but her face was without emotion, breathing slowly, with her eyes shut. I thought to myself, ¿What is going on? And when I looked at her, she said to me, "don't be afraid. Your time has come". ¿What time?, I asked. But she was gone, out of the atmosphere, dancing between dream to dream.

Niëli, El Engendro de la Muerte (5)


Como han aprendido niños, el Señor Oscuro tenía muchos poderes. No sólo podía invocar a espíritus menores, llamar espíritus malignos, crear ilusiones y modificar la realidad y la naturaleza, entre otras cosas, sino que también, podía engañar a los demás, adoptando la forma física que quisiera.

Así fue que, una noche, tomando la figura del esposo de Malievä a quien tenía por esclavo, Sauron se dirigió a sus aposentos lleno de furia y deseo, para engañarla.
Malievä, pensando que su amado había venido a sacarla de la Torre, no opuso resistencia.
Tiempo después… habría de nacer, Niëli.

Cuando Maliëva se percató del artificio, se odió a sí misma por no haberse dado cuenta de que su fantasía era demasiado idílica para ser cierta. Pero quiso sin duda morir, al descubrir que estaba embarazada. Durante ese período, Maliëva procuró atentar contra su propia vida, sin embargo, había sido protegida por poderes tenebrosos.
Al nacer el bebé, Malievä lo llamaría el Engendro de la Muerte.

Satisfecho de haber cumplido su deseo, y de haber obtenido aquello que se le negaba con tanto ahínco, Sauron ganaba una vez más. Eso lo fortalecía, y le demostraba que para él no existían los límites ni la falta de poder. Respecto de este hijo, no quería tener ninguna relación con él. No quería ser padre, no sabía cómo. Quería ser el amo de la Tierra Media. Para eso había sido educado. Nada más.
De esta forma, entregó el niño a los cuidados de Ingwethil, un servidor oscuro. Malievä cayó enferma, su cabello se opacó, su piel envejeció y la herida de haber dado a luz fue siempre su condena. Aún así, no murió.

(Continuará...)

Juanita y María (2)

Juanita: ¡Otra vez María!
María: Sí, Juanita. Tenme paciencia.
Juanita: Te lo dije.
María: Es que hay gente que no se cansa de hacerse el loco.
Juanita: Y fingen ser alguien que no son.
María: Y lo peor es que el resto les cree... siempre.
Juanita: Sí, tardan en darse cuenta.
María: Es que es muy fácil caer engatusado.
Juanita: Ya, la sonrisa falsa, la voz bajita.
María: El doble estándar.
Juanita: ¿No estás cansada?
María: Sí, de sacarle al lobo la piel de oveja.
Juanita: ¿Y qué vas a hacer?
María: No sé, ¿podré ocupar goma de borrar?
Juanita: ¡Ay María! Sabes que no es posible.
María: ¡Ay Juanita! Dime tú qué hacer.
Juanita: Quien nada hace, nada teme. Siempre estuviste en lo correcto María.
María: ¿Qué quieres decir?
Juanita: El tiempo muestra las verdaderas caras. Tú tranquila.
María: Es que es largo, duro y triste el proceso.
Juanita: Pero trae recompensas.
María: Uno nunca termina de conocer a las personas, ¿verdad?
Juanita: Merecido se lo tiene, María.
María: Pucha Juanita... hay tanta gente linda que sufre.

lunes, 25 de abril de 2011

Alusión al guerrero


A veces, el corazón manda. Con sus latidos incesantes, con la personificación de cada yo distinto que aparece ante nosotros. Se alimenta de fantasías, del amor que lo domina y lo revive. En algunos otros casos, se debate entre el deber ser, la razón y la lógica. Y sin importar cuál sea la manera, el camino, ese que pisamos cada día, sin letreros ni paisajes, nos trae por círculos y líneas abiertas, que no podíamos si quiera prever. Dejar de controlar. No hay que disponer ni esperar atrapar, sólo aprender a saborear tanto lo positivo como lo negativo, lo difícil y lo fulgurante. Desenrollar, poner los dedos en el mar. Saber leer.
Ya el guerrero pronunció su verdad mientras dormíamos "Agradece al Altísimo todo lo que has vivido, todo lo que eres. Conéctate con tu corazón, siente tus latidos. Respira, escucha. Elévate y respira nuevamente".
Aún cuando menos lo sientes, las respuestas están en ti. Escondidas, disfrazadas, bajo el consciente, por descubrir, por escribir o por conocer.
"Tu vida tiene que ver con todo lo que ves. Eres parte de ello. Tienes todo para ser feliz, así que no busques más allá de ti".
En silencio, al sol, bajo el agua, sobre el pasto... escucha, siéntelo latir.

Niëli, El Engendro de la Muerte (4)

La historia que esta noche les he querido contar, relata algo que nadie jamás hubiese podido imaginar, menos aún, los propios poderes del mal. No obstante, sucedió. Y solamente hemos podido acceder a estas memorias gracias a los sirvientes de aquella época.

Al ver Sauron a Malievä, algo de la oscuridad de su corazón se convirtió en rojo intenso. Desde ese día, Sauron no pudo resistirse a su belleza, y construyó en Barad-dûr un aposento para ella.

Cuando Sauron estaba cerca de la dama elfo, algo en su persona se transformaba por dentro. Sin saber por qué, evocaba aquella época en la que estaba al servicio de Aüle, el maestro herrero, antes de ser corrompido por el poder de Melkor. Recordaba ser un ente pacífico, diligente, enamorado. Talvez era ese recuerdo del amor, el que ahora lo distraía de su objetivo; la destrucción.

Durante el tiempo que prosiguió, entre la confusión y la obsesión, Sauron realizó algunos intentos por seducir a Malievä, sin embargo, la dama elfo lo rechazaba una y otra vez. No podía concebir estar con un ser que había hecho tanto sufrir a la Tierra Media. Simplemente lo aborrecía.

Esta actitud de Malievä generaba en Sauron, que la oscuridad se apoderara de él cada vez más y más profundo. Por las noches, la rabia, la frustración, la contradicción y el odio se volcaban en contra de los pueblos virtuosos, sin medir el daño ni sus consecuencias.

Un día, en su ira y desesperación, Sauron ocupó uno de sus grandes talentos.

(Continuará...)

domingo, 24 de abril de 2011

Niëli, El Engendro de la Muerte (3)


Por el viaje y las largas caminatas, los elfos estaban cansados, hambrientos y sucios. En cambio los niños, con sus cabellos rubios resplandeciendo al sol, corrían y cantaban, como si todavía existiese alguna esperanza. Mientras avanzaban por un sendero oculto entre las colinas, sombras negras les seguían por todas partes, sin hacer ruido, esperando el momento preciso para atraparlos. Cuando el grupo se dio cuenta de ello, se produjo una feroz batalla. Flechas volaban en un silbido de metal al cortar el aire, y gruñidos de orcos se escuchaban por todos los rincones de aquellas colinas. El relato menciona que era una hueste de al menos doscientos orcos. Sin duda, una desventaja evidente.

Con agudeza y valentía, los elfos lucharon a muerte por proteger al resto del grupo y sus propias vidas, pero no fue posible. Los orcos apresaron a los elfos y los condujeron a la Torre de Mordor. Una vez allí, fueron despojados de todo artefacto brillante, atravesaron un largo proceso de tortura y finalmente, Sauron hizo de los elfos sus esclavos y sirvientes. Menos a uno.


Mis queridos hijos, se preguntarán por qué Sauron, El Señor Oscuro, habría tomado una decisión como ésta. Sin embargo, a veces la belleza supera el odio, y en algunos momentos, los destinos no están escritos, al contrario, aguardan por entretejer una suerte mucho mayor, para bien o mal. Sé que estarán pensando ahora, quién es aquel elfo que no fue encarcelado. Pues les diré.


Malievä. Ese era su nombre. Se cuenta de ella que era la mujer más bella que hubiese pisado Arda después de Lúthien, la Hija del Crepúsculo. Dicen también, que Malievä era una dama de los Altos Elfos de Lindon, aquellos que estaban gobernados por el gran Gil-Galad. Sus cabellos eran dorados como el árbol sagrado de los Valar, y su piel era suave y pálida, con las mejillas teñidas de rosa. Era una de las mujeres más altas dentro de su raza y su cuerpo era esbelto y delicado. Tenía ojos azules penetrantes, como un mar profundo, su sonrisa era dulce y sus manos finas. Estaba cubierta con las más hermosas y tenues vestimentas blancas, con adornos de perlas y un cinturón de plata. Cuando cantaba o bailaba, se apoderaban de ti los sueños y el letargo, y te sentías adormecer. Sus ojos, al mirarte, eran como un embrujo del cual no te podías liberar.

(Continuará...)

sábado, 23 de abril de 2011

Niëli, El Engendro de la Muerte (2)

Pero les cuento hijos míos, que aquí no comienza la historia, sino que sus inicios se remontan a tiempos muy lejanos.
Ustedes han escuchado, en esta misma sala, la historia de Melkor, el Enemigo Oscuro.

Cuando Ilúvatar otorgó a los Ainur la Llama Imperecedera, les dio una morada en el vacío y les enseñó a cantar. De esta música surgió Eä, el Mundo que es. Melkor era el único Ainur que cantaba con discordia y rabia y cuando fueron llevados a Arda, se encargó de sembrar el mal y de destruir todas las buenas obras que hacían los Valar. Sin embargo, su daño no quedó impune. Fue castigado y posteriormente muerto. No obstante, habría alguien que seguiría sus pasos.
Sauron, discípulo de Melkor, se preocupó de reunir tropas de orcos, bestias y las más malvadas criaturas para lograr sus fechorías.

Durante la Primera Edad del Sol, Sauron permaneció escondido, ideando planes en contra de los seres de la Tierra Media, pero nada fue extremadamente grave comparado con los eventos que sucedieron a continuación.
Se dice que en la Segunda Edad del Sol, cuando Sauron ya estaba listo, edificó su torre en Mordor y creó el Anillo Único. Devastó tierras, asesinó hombres, creó los Nazgûl, libró batallas con los elfos y encarceló a millares de ellos.

Un día de primavera o tuilë, según el idioma quenya, un grupo de elfos caminaban por el Bosque de Artanor, donde alguna vez estuvo la morada del Rey Tinwë Linto y su esposa Gwendeling. Como muchos otros, estaban solos y perdidos, buscaban encontrar a otros de su misma raza que formaran la resistencia al maligno poder de Sauron. En el grupo iban cuatro elfos guerreros, dos mujeres y sus tres niños pequeños.

Hasta hoy no se sabe sus nombres a excepción de uno.

(Continuará...)

jueves, 21 de abril de 2011

Niëli, El Engendro de la Muerte

Es una noche oscura en la Tierra Media, cerca del año 620 de la Cuarta Edad. Las estrellas brillan a lo lejos, las ramas crujen, el pasto se mece al viento y el frío te congela los huesos. En un bosque, escondida entre los árboles y las rocas, cerca del río, hay una cabaña. Hámir, el hombre, está encendiendo una fogata, su esposa Elissa y sus hijos, Ramma y Sasha, esperan a que él les relate una nueva aventura. Se sientan alrededor de las llamas, los ojos están fijos en Hámir. Después de un silencio profundo, se escucha la melodía suave que proviene de su voz y las palabras parecieran formar parte de un hechizo. El hombre comienza diciendo:

Finalizada la Guerra del Anillo con la derrota de Sauron, el Señor Oscuro, se avecinaban tiempos de prosperidad y gloria para la Tierra Media. Los Reinos de Gondor y Arnor habían sido unificados y el que estaba perdido había sido encontrado, Aragorn II era el nuevo rey. De esta manera, comenzaba la Cuarta Edad, llamada también la era de los hombres, debido a que los pocos poderes élficos que quedaban, habían abandonado Rivendel y Lothlórien, entre otros lugares, para marchar en el último navío de los Puertos Grises, hacia las Tierras Imperecederas en búsqueda de Manwë, el Señor de los Vientos, y la morada de los Valar o dioses inmortales.

La amistad entre los pueblos y las diferentes razas fue creciendo, y las antiguas alianzas jamás serían olvidadas. Los hombres cada vez se hicieron más inteligentes y capaces, confiados y seguros de sí mismos. Dominaban algunas de las artes secretas de los elfos y las relaciones entre ellos y con los demás, eran armoniosas y fraternas.

En Gondor, el Señor Aragorn y su esposa, Arwen Undómiel, tuvieron un hijo llamado Eldarion y varias hijas. En el año 120 de la Cuarta Edad, ocurrió un hecho muy penoso, el Rey Aragorn había muerto. Eldarion debió entonces, asumir la responsabilidad de gobernar a su pueblo siguiendo el majestuoso ejemplo de su padre.

(Continuará...)

domingo, 17 de abril de 2011

Viaje (VII)

Anochecer
Corriente de aire
Luz otoñal
Tiempo después
Volvemos a mirarnos sin mucho que decir
Recuerdos de una Italia
Centésimas de segundo
Espacio cortado en una línea
Tono de voz compuesto
Canto de mujer a la distancia
Me acaricias con tus dedos
Intentas convencer de tú razón, la ética y la moral
Traes las diferencias y las soluciones a la conversación
Nos reímos como si nada
Yo siento el desasosiego
Salimos con terceros
Nos tomamos los tragos
Quiero estar contigo... me dices
En silencio, me quedo.

viernes, 15 de abril de 2011

Juanita y María

Juanita: ¿No estás cansada?
María: Sí, de las palabras "D".
Juanita: ¿Cómo es eso?
María: Diferencias, duda, desconfianza, desilusión, desconcierto...
Juanita: Pero María, hay un abecedario completo.
María: Lo sé, y aún así, sólo la "D" me lastima.
Juanita: ¿Y qué vas a hacer?
María: No sé, ¿podré comérmela?
Juanita: ¡Ay María! Sabes que no es posible.
María: ¡Ay Juanita! Dime tú qué hacer.
Juanita: Cierra el corazón y piensa un poco. Deja fuera el dolor, mata todo recuerdo añejo que no valga la pena, replantéate el presente, y escoge con la mente fría. ¿Para dónde te tira?
María: ¿Cómo logro todo eso? Se ve muy difícil... ¿ves? La "D" otra vez.
Juanita: Tómate el tiempo para entender qué quieres María.
María: Pucha Juanita... quiero llegar a la salud.

Piel romántica


Será que una vez, que estés solo, buscando a quién seducir, a quién engañar, vuelvas, en busca del beso perdido, de una fogata antigua, de una mano bajo la mesa? No sería extraño, ya no me sorprendería. Cada vez que estas ahí, me llamas, me buscas, me confundes. Estarías otra vez, creyendo tenerme así de fácil, mirándome con esos ojos de niño "aproblemado" y esa boca que no sé qué quiere pedirme. Por ahora... te veo de lejos sonreír, te veo dibujando corazones. ¿Hasta cuándo? A veces creo que sólo yo pienso en esas fotografías y que esto es nada más que la imaginación de una mujer con una duda aún abierta, latente. Como si todavía no estuviera lista para dejar ir esa piel romántica, ese beso perdido, esa mano bajo la mesa. Dime tú, ¿estás, te fuiste, desvarío, me piensas?

jueves, 14 de abril de 2011

To learn


Un hadá cayó muerta en algún lugar de la ciudad. No habían risas ni aplausos para ella. Se negó su existencia en el vocablo. Un ente solo. Un mundo solo. Un desconocido diciendo porquerías. Aprendiendo cosas que los libros no pueden enseñar. Tanta pérdida de tiempo. Tanta ala destrozada. Un baile sin centímetros. Un paso de pie plano. Cayó muerta en un espacio sin luz. En un cuadrilátero de pérdida. Y entonces, la poesía no alcanzó para medir el deconcierto. Enmudeció. Dejaron de existir palabras.

miércoles, 13 de abril de 2011

To be or not to be


Algunas veces, sólo por unos minutos, lo que dura un instante de segundo, te miro en el espejo y no sé quién eres. Pienso que veo a otro, uno distinto, uno que no conozco, uno que tengo miedo de conocer, o de admitir. Algunas veces, no sé qué ocurre, te miro, de reojo, con la frente en alto, por encima del hombro, sin verte a la cara, y a los ojos. Pienso que te veo de otro modo, que ese color no es el mismo de siempre y que si éste se apodera del antiguo, no podré hacerlo regresar. Que estaré con la persona que no conocí, en vez de aquella que creía conocer. Dos individuos tan opuestos en un mismo cuerpo, como máscaras, con una mente en distintos carriles, verbalmente con diferente expresión. Algunas veces, sólo por unos minutos, te miro en el espejo y no sé quién eres. Te miro y me da miedo. Te miro y no sé qué ocurre.

martes, 12 de abril de 2011

Cultiva y siembra


Hoy no voy a hablar de poesía, ni quiero aspirar a eso. Simplemente daré una opinión, en busca de reflexión y discusión constructiva.
Habiendo tenido un fin de semana muy familiar, recordando personas, pensé lo importante que es la familia y cuán desvalorizado está el concepto.
Las sociedades modernas han instaurado la individualidad, la eficiencia, el dinero y cada vez cuesta más regresar a lo que realmente valía la pena; la paz, el amor, las relaciones sociales, el encuentro, la amistad, el hogar, etc...
Cada vez más uno escucha cosas como "yo ni siquiera conozco a mis primos de 1er grado, no nos vemos nunca", y ve cosas que llaman la atención, como por ejemplo, que en una familia cada miembro coma en su propia pieza, en bandeja y con la televisión. ¿Dónde está la instancia de conversación? ¿De compartir? ¿De vincularse afectivamente?
No sé si yo vendré de una generación extinta, o si mi familia cree en valores que ya nadie más, no obstante, me gustaría inspirar a las personas a que comprendieran la importancia de "hacer familia", pues todo lo demás se pierde (especialmente lo material), pero la familia es lo único que perdura en el tiempo, sin importar los errores o los fracasos.
La familia y las relaciones sociales se cultivan, con tiempo, esfuerzo y dedicación. Quien no siembra, no cosecha, y verdaderamente pienso que no cultivar lleva necesariamente a la soledad. Y creo firmemente que nadie (o muy pocos) disfrutan una soledad perpetua.
Así que, ¡ojo! Analicemos dónde estamos colocando nuestras importancias, a qué estamos destinando nuestro tiempo y qué valores son los que realmente queremos hacer crecer.

miércoles, 6 de abril de 2011

Cuarto de rojo


Hace tiempo atrás soñé contigo. Un cuarto de rojo, la luna llena en la ventana. Algodón de azúcar en el aire. Soñé con tu cuerpo. Con tus ojos en los míos y esos labios que siempre me acarician la piel. Tuve tu energía en mi sangre. La huella de caramelo. Soñé que cantábamos, con el rocío del amanecer, que bailaba en tu costado. Una promesa intangible, incierta, pero dulce. Una poesía leve, sencilla, pero fulgurante. La mirada en el infinito. El beso en un barco navegando al paraíso. Las pulsaciones creciendo aritméticamente. Blanco y azul. Tanta estrella. Un movimiento sutil en oscuridad y música distante. Sí, lo recuerdo. Hace tiempo atrás soñé contigo, y cuando desperté no supe con certeza si era un sueño. Estabas a mi lado, en un cuarto de rojo, la luna llena en la ventana. Tu corazón en mi clavícula.

martes, 5 de abril de 2011

Muerte/Vida

La paradoja de la vida es que, mientras algunos se van, otros llegan. El ciclo vital así ha sido establecido. Puede parecer cruel, sin embargo, no somos seres inmortales (por mucho que a algunos les gustaría). Los humanos somos en su humilde pequeñez, finitos. Lo sabemos, pero a veces cuesta asumirlo. Desearíamos poder quedarnos por siempre con aquellos que amamos, no obstante, no es posible. La edad avanza, el destino entreteje las suertes. Finalmente, la muerte y la vida no son más que una natural dicotomía. Podría decirse que hasta, un mal necesario (en el caso de la muerte). Un mecanismo de sobrevivencia de la Madre Tierra.
Podrá sonar extraño por qué estuve pensando en esto, pero hay una sencilla respuesta. Estando próximos a recordar a hermosas personas que ya nos han dejado, recibimos la linda noticia de un nuevo integrante. Una vida se gesta en una guatita. Es cuidada, protegida. Es aguardada hasta octubre. Espero que ese camino esté lleno de esperanza e ilusiones, y que esa mamá pueda comenzar a soñar, imaginar y ponerle colores a ese bebé. Paz y amor.

sábado, 2 de abril de 2011

Viaje (VI)

Anochecer
Vista en las letras
Corazón inspirado
Tiempo después
Tus dedos me acarician
Y mis ojos clavados en los tuyos
Recuerdos de mantel a cuadros rojo y blanco
Centésimas de segundo
Eternidad de besos
Compartimos tomate, albahaca y ricota
Saboreamos spaghetti en nuestros labios
Parece irreal, ¿no?
Cada vez estamos más cerca de volver... a ser los mismos
El tímido y la niña
Con mariposas en el cuerpo
Intentas convencer del futuro
Traes los años y el porvenir a la conversación
Luego, el dulce de leche
Unidos, felices
Nos reímos
Te amo... susurro
Yo también... me dices.

viernes, 1 de abril de 2011

Cadáver exquisito 10

- Te dije cómo sería...-
= Me diste a probar, claro, la manzana.=
- No, el rubí, pura, los dientes.-
= Te gustaría pensar que el mar, de ese modo...=
- Lo creo, lo siento, lo pinto en la caricia.-
= Háblame, con el tono correcto, el número exacto.=
- ¿No es suficiente aún?.-
= La palabra despoja, vuela, se reinventa, cambia.=
- Te dije cómo sería...-
= Me diste a probar, claro, luego me lo quistaste.=
- 1, 2, 3... ¿serán 7, 10, 15?.-
= El límite, no sé, devuélveme el magnolio.=
- Desvaría, la vida, el pecho arde.-
= Quisieras agacharme, bajar de a poco, entrar, lo sé.=
- Te dije cómo sería...-
= Me diste a probar, claro, y me quieres queriendo más.=
- Hasta el fuego, en lo profundo, indómita, etérea.-
= ¿Por cuánto tiempo? ¿Hasta dónde?.-
- Cada segundo, en el sueño, en el beso, hasta mi centro.-
= Las condicionantes primero... aguerrido y eterno.=
- Te dije cómo sería...-
= Me diste a probar, claro, para verificar que me tenías.=
- La duda una llama, se enciende, renace.-
= Hostígala, hasta que diga su nombre, la perversa.=
- Te dije cómo sería...-
= Me diste a probar, claro, sabías que no podría rehusarme.=
- Sonrío, como idiota, exacto.-
= Que no querría, que no sería necesario.=
- Te dije cómo sería...-