Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

lunes, 30 de mayo de 2011

Viaje (X)

Anochecer
Otra vez entre los cables
La carretera iluminada
Los destellos de un sinfín
Tiempo después
Cantamos, reímos
Camino al mar y a esa arena
Recuerdos de un cuarto de rojo
Centésimas de segundo
Tu mano, la electricidad
Mi beso, dulce condena
Luego, de vuelta a la hilaridad
Intentas convencer de piezas oscuras
Traes tú cuerpo y el mío a la conversación
Después, amanece
Con ese efecto contradictorio
De un viaje con gusto a poco
Que no se asienta ni define
Que no inspira ni marchita
¿Qué nos queda por apostar?
Salto... me dices
Yo también quiero... respondo.

jueves, 26 de mayo de 2011

Titulación

Oficialmente comienza mi primer recorrido importante en la vida. Y es divertido que un cartón marque esa diferencia, en términos de tener un título que me nombre de una manera distinta. Empieza la aventura, con emoción, con energía, con la satisfacción interior que me nace al saber que día a día pondré mi granito de arena para ayudar al prójimo a estar y ser mejor. Comienza mi camino de servicio, de ayuda, de entrega incondicional, y si bien sé que no será fácil, y que en algunas ocasiones no será tan brillante (como la vida misma), espero que esté lleno de bendiciones, de mucha suerte y de alegrías infinitas. Hoy, ya no soy simplemente yo, soy Psicóloga Clínica y eso me llena de orgullo. Hoy, cumplo uno de mis primeros sueños, uno de los más anhelados y luminosos, y eso me hace inmensamente feliz.

martes, 24 de mayo de 2011

Sublime perfección


En las noches cálidas, como ayer, adoro en demasía la sonrisa de tu cuarto y el mío, tu mano en mi costado. La adrenalina, los labios de caramelo, el cabello libre al viento. Necesito esa luz que me hace respirar eterno, esos dedos dibujando mi clavícula y tu corazón alocado. Me inspira, me llena, me hace desear la luna y el beso. Lluvia sobre mi piel. Despacio, suave. El calor y el frío. La dulzura en un instante, la amalgama de aventuras y de sensaciones recorriéndome sin freno. El amor en la ventana, la oscuridad tallando nuestros cuerpos en sublime perfección.

domingo, 22 de mayo de 2011

Viaje (IX)

Anochecer
Las mismas paredes blancas
El cuarto de rojo
Tiempo después
Te sientas en mi cama
Preparamos el té
Recuerdos de cristales de colores
Centésimas de segundo
Palabras por pronunciar
Emociones por salir a flote
Tu corazón en mi consciencia
El mío, no sé a dónde
Intentas convencer del error sin intención
Traes un suspiro sublime a la conversación
Jugamos las cartas, todas
Al parecer, tú siempre ganas
Un abrazo tímido
Tu mano en mi cintura
Ningún beso
Pensé que no querías... me dices
Volviste a equivocar... respondo.

viernes, 20 de mayo de 2011

Cloudy day


I try to think that everything it's fine, but it's not. Quite the opposite, actually. And when the days are cloudy, almost raining (like today), that's when I miss you the most. The eternal cruelty, the humble anger, the coldest heart. That's when they all get together.

jueves, 19 de mayo de 2011

Rigidez

Como opinión personal, siento lástima de las personas emocionalmente rígidas, que piensan que con control mental solucionan todo. ¿Dónde está la comunicación con el cuerpo? ¿Donde está la comunicación con los propios sentimientos, los dolores, con lo que le sucede a mi mente y cuerpo? Odio cuando tratan de "evadir" los problemas, como si negando su existencia, efectivamente desaparecieran. Las desventuras sólo pierden intensidad en la medida en que uno conversa con ellas, se pregunta, las entiende, les entrega significado, aún cuando éste pueda ser doloroso en el momento. Dejo de tener miedo, angustia, tristeza, etc, sólo cuando me pregunto por qué tengo esos sentimientos, qué me los provoca, qué puedo hacer con ello, no fingiendo que no los tengo, o acallándolos. Es una manera de sobrevivir que no nos conduce a la vida, sino por el contrario, a la enfermedad.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Y se acaba...


Todo ha sido un tira y afloja contigo, una especie de competencia absurda por el nº 1, cuando yo nunca estuve en carrera, nunca busqué, el nº1. Quizás ese nunca fue el problema, pero así lo sentí yo. Una disputa infinita por autoridad, por liderazgo, tener la razón o no sé qué otra estupidez. Como si yo siempre hubiese querido ir en tu contra. Ridículo. Eso me parece. E infantil. Todavía trato de entender en qué parte de nuestra frágil línea, el hilo se cortó con motivo o sin, por ti o por mi, o ambas talvez. Hoy, cuando no queda nada, y sin embargo, transcurrió tanto, siento lástima por todo, pero no arrepentimiento. Hay cosas que simplemente no estaban destinadas a ser, aún cuando yo sí lo intenté. Llega un punto donde te das cuenta de que no todo vale la pena, y de que las personas no son como uno cree o se ha imaginado. A veces, las cosas sí tienen un final.

viernes, 13 de mayo de 2011

Viaje (VIII)

Anochecer
Cristales de colores
Sinceridad en la garganta
Tiempo después
Regresan los discursos y las verdades
Recuerdos de una luz otoñal
Centésimas de segundo
Se hace extraño estar rodeados de personas
Cuando hay tanto que decir y tanto que guardar
La vida tiene peros, la experiencia limita
Me pides la mano y el beso
Intentas convencer del cambio, del esfuerzo
Traes los por qué y los cómo a la conversación
Estamos aprendiendo a ir más allá de nosotros mismos
A veces nos reímos
Sin embargo, a pesar de todo, yo siento el vacío
Tú tratas llenarlo
Nos miramos incrédulos, talvez no
¿Qué hacemos?... pregunto
Te quiero para toda la vida... me dices.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Carta número 500


Tantas palabras, tantos versos. Un día más de líneas mal gastadas, o no. Talvez no. Un día, un tiempo, tantas cosas que avanzan con el reloj y tantas otras que permanecen inmóviles, inmutables. Y aquí estoy yo, en los 500. Me parece lejano, extraño. A veces duele, a veces no. Talvez sí. Todos los segundos. Con sus esferas de colores y las por pintar. Con las explicaciones y aquellas que no tienen razón ni justicia. No decidí. No quise. No lo pedí. Y sin embargo, aquí estoy yo, en los 500. Estoy rodeada de vacío. De ese que hiere por dentro y que no tiene nombre. ¿Cuántas noches más tendré que soportar? Los destinos no llegan. Nada viene. A veces me siento en el etéreo carril de la vida sin tener nada que decir, o no. Talvez sí. Todos los segundos. Nada tiene sentido. Vuelven los camiones a mi cabeza. Cualquier cosa que sea útil para un propósito infeliz, o no. Talvez no. Cualquier cosa que me libere de esta cárcel. Y a pesar de todo, aquí estoy yo, en los 500, con las alas cortadas en vuelo. Con los corazones rotos, desde todas sus aristas. No tengo centímetro de paz. No puedo conmigo misma, con el dolor. ¿Por qué no me explicaron antes de invitar? Todo cielo parece fútil en estos momentos. Sin causa ni medida. Sin respiro. Cada músculo, cada parte de mi se estremece, no encuentra la calma, habita en desasosiego. A veces duele, a veces no. Tal vez sí. Todos los segundos. ¿Por qué todo parece estar roto? No decidí. No quise. No lo pedí. Y sin embargo, aquí estoy yo, en los 500. Por momentos todo parece caminar, parece ir subiendo. Y después, otra vez estamos en los tropiezos, con pistas sinuosas y llena de preguntas. Se me gastan los besos, las lágrimas, los alientos. No encuentro la forma, las palabras. Todo parece tan perdido, carente. Profundamente amargo. Con tanto odio, con tanta rabia. Incurable, infinito. En este lugar que hace daño, que apaga toda llama existente de diminuta pasión por algo. Aquí estoy yo, en los 500. A veces duele, a veces no. Talvez sí. Todos los segundos.

domingo, 8 de mayo de 2011

Médula

Triste, hasta la médula.

Hate

Hate. Where it lives? What's for? Surely nothing good can come of that word. And anyhow, for my disgrace, exists. It grows in darkness, in that villan place that no one would like to admit. It takes life, breathe by breathe, word by word, piece by piece. And once you are there, only hate speaks through your lips. That's how I feel now. That's what he makes me feel. And definetly, not just now, this hate has been getting stronger since... always. Everytime I see into his eyes, I can feel the anger coming up, boiling, taking control of who I am. From there, I cannot come back. I just can't. Also, when I see his face, or witness his (million) miserable actions, hate and anger comes to my door. Who is this person I hate so much? Who am I? I don't want to feel like this. I don't want to have these repulsive thoughts. I don't want to have this awful, dark room inside of me, waiting for me to explote. I'm not any of this. This is not how I want my life. And at the end... I'm sad. Part of my heart it's frozen or dead, with all of this hate that I have to him.

sábado, 7 de mayo de 2011

Camino del guerrero


IV EL GUERRERO MUESTRA EL INTERIOR:
La hoja del sable es cortante y fría. La empuñadura es redonda y tibia. Sólo así puedo combatir. ¿Por qué llevas armaduras? ¿Por qué tanto temor? Nada serio puede pasarte ahora. Abre tu corazón al Sol y a la vida para que el mundo se refleje en ti. Si estás amargado, ábrete. La luz llegará suave. Si estás feliz, ábrete. La luz brotará suave. Muestra el interior. Desecha lo superficial y libérate. Vive con la verdad. Si alguien merece gelidez, que la reciba. Si alguien merece calor, eso debe recibir. Acariciar cuando hay que acariciar. Golpear cuando hay que golpear. Que nadie tenga dudas acerca de lo que tú eres, piensas o sientes. Aunque duela, vive con la Verdad. Ese es el camino del Guerrero. Ese es el único camino.

To blame

Don't blame me, I did say stop
Ok, It wasn't softly
But you didn't listen anyway
You want me in your shoes or either, mouth shut
Who understand?
Conversation with that purpose, has no meaning at all
At least, not in my world
So, look and think
Darkness has come around
And I know you want me, but please, not like that
Not in a silence that don't get along well
Not with my fragility, not with your childishness.

viernes, 6 de mayo de 2011

Niëli, El Engendro de la Muerte (11)

Mis niños, ya nos estamos acercando al final de la historia y les digo, que el amor de una madre por su hijo es superior a cualquier poder o fuerza. El lazo que los une va más allá de la razón, incluso de la sangre. Hay un sentimiento que ustedes no podrían entender pues no es explicable con palabras. De esta manera continúo.

No se sabe exactamente la fecha, pero se ha llegado al acuerdo, de que la amargura de la Tierra Media terminó en el año 470 de la Cuarta Edad.
Tras la Batalla del “Rojo Amanecer en el Cuerno Blanco que Llora”, Arda no estuvo en paz por mucho tiempo. En otro asalto a la ciudad de Gondor, Niëli no sólo asoló con mayor fuerza y bestialidad, la fortaleza, sino que además, logró secuestrar a una de las hermanas de Eldarion, pensando que con ello lograría la rendición final del Rey.

Tras estas atrocidades, una noche de calor, entre el delirio y la locura, Mälieva se dirigió sigilosamente hacia la habitación de su hijo. Lo contempló mientras dormía e imaginó lo diferente que hubiera sido su vida si Sauron no hubiese existido.
Con decisión, Malievä fue hasta el cofre, sacó la daga y se la hundió a Niëli en el estómago. Luego, se acostó a su lado y se dio muerte.

A la mañana siguiente, cuando Ingwethil se percató de la tragedia, escapó. Sus malvadas intenciones habían llegado a su fin. Los orcos y las demás fuerzas oscuras se separaron y huyeron al no tener un líder que los guiara.
Al hacerse pública la noticia de la muerte de Niëli, Eldarion y sus tropas se dirigieron a la "Torre del Engendro". Allí, liberaron a la mayor cantidad de esclavos, entre ellos a su hermana, y se decretó que la fortaleza debía ser quemada hasta el último de sus cimientos.

Gondor obtuvo la paz nuevamente y la vida de los seres de la Tierra Media prosiguió normalmente, entre los cantos y las risas. Eldarion contrajo matrimonio con una bella doncella, la Reina Alcarinquë "La Gloriosa", dejándole a su reino, una hermosa decendencia.

Hijos míos, este relato quedó posteriormente, escrito en los Anales de Gondor, pero no muchos hablan de él porque les causa mucha tristeza. Es un pasado que todos quieren olvidar y que en mi familia se ha transmitido de generación en generación.
Ya es tarde y los cuerpos están cansados, debemos irnos a la cama. Dulces sueños hijos míos, que los elfos revivan en la memoria y que la vida sea placentera.
Adiós, pero no hasta siempre, sino hasta una nueva aventura...

(FIN)

jueves, 5 de mayo de 2011

Niëli, El Engendro de la Muerte (10)

Mientras tanto, Niëli se recuperaba de su pequeña derrota. Su enojo era mayor y la idea de ser el dueño de la Tierra Media y de acabar incluso con los Valar, era cada vez más recurrente en sus pensamientos y malévolos planes. El odio y la inmortalidad de los elfos era lo único que mantenía vivo su endurecido corazón.
En sus noches solitarias, iba a su torre y habría un cofre. De éste sacaba su objeto más preciado, el “Bângrodeth” o como él le decía, la “Lengua Negra”. Bângrodeth era una daga de plata, adornada con esmeraldas, perlas y rubíes, y estaba tallada con signos de la lengua antigua de las cirith o angerthas. Sauron se la había obsequiado cuando él sólo tenía diez años.
Siempre que Niëli la veía o la tocaba con sus dedos, recordaba la muerte de su padre y el daño que le habían provocado los demás seres de Arda. Los sentimientos de venganza se habían transformado en el hierro que forraba, o más bien que alimentaba su alma sin descanso.

En una de las piezas, otro sitio desolado y oscuro, lleno de tristeza, estaba Mälieva. El paso del tiempo no se notaba en su rostro ni en su cuerpo por ser inmortal, pero su corazón y su mente sí habían envejecido. Y la culpa le remordía la conciencia. Ella se auto reprochaba todos los días, la poca fortaleza que había tenido años atrás y que por eso, ahora el mundo pagaba las consecuencias de sus actos.
Aunque nunca hablaba con su hijo, muchas veces trató de convencerlo para que obrara bien y dejara esas ideas absurdas que Ingwethil y Sauron le habían metido en la cabeza de apoderarse de la Tierra Media. Le sugería, en cambio, que iniciara una vida feliz junto a ella, llena de paz y de belleza, pero Niëli siempre la rechazaba.

Mälieva ya no sabía qué hacer por él. Su desesperación y angustia no tenían límites y la desesperanza la invadía. Por su parte, Niëli la odiaba. La única razón por la cual ella seguía viviendo en la Torre, era por compasión y por ser la persona que la había dado la vida, pero nada más.

(Continuará...)

martes, 3 de mayo de 2011

Niëli, El Engendro de la Muerte (9)

Cuando finalmente Niëli desató su furia, Gondor estaba desprevenida y no contaba con mucha ayuda. La mayoría de los elfos se habían marchado ya, Rohan estaba a leguas de distancia y para qué mencionar a los hobbits y enanos que habitaban aún más lejos. Los hombres sólo podían confiar en ellos mismos, en su valentía, sus propias habilidades y su rey.

Niëli envió orcos, trolls, huargos, cuervos, y las más horripilantes criaturas, a saquear las ciudades y a destruir todo cuanto pudieran. También intentó invadir Osgiliath, del mismo modo que lo había hecho su padre, pero Eldarion fue más fuerte y poderoso. La sabiduría de sus ancestros le habían mostrado a Eldarion, que Osgiliath era un centro muy importante para ser perdido de vista, por lo que año tras año fue haciéndola crecer en defensa y fortificación.
Gracias a esto, y a las diversas estrategias y recursos empleados por Eldarion, Niëli fue vencido en innumerables batallas. Sin embargo, todo tenía su tope. Las tropas de Niëli eran innumerables y Gondor ya estaba cansada de tanto resistir. Además, él nunca pensaba en la posibilidad de rendirse. Triunfaría a toda costa.

En el año 340 de la Cuarta Edad la muerte rodeó las grandes puertas de la Ciudad Blanca. Una batalla que quedaría siempre en el corazón adolorido de los hombres, acabó con la vida de centenares de niños y mujeres, comerciantes, herreros, ancianos y soldados. Nadie pudo evitar la fatal masacre. Debido a la sangre derramada y al llanto de su pueblo, se le llamó “Rojo Amanecer en el Cuerno Blanco que Llora”.

Durante la mañana de ese día, Niëli reunió su negro poder y se enfrentó a Eldarion. Ambos ejércitos lucharon a muerte, con garras y rabia, el aire de pronto se hizo denso, los latidos en la cabeza no cesaban, el pánico recorría cada cuerpo y el sudor de la batalla se notaba en los rostros afligidos.
La tierra sufría con cada espada caída, con el dolor, los gritos de la gente y los escudos hechos pedazos. El sol se hizo oscuro y pequeño, y dio paso a la salida de inmensas nubes. Eran formas aterradoras de color rosa y gris, las cuales hacían pensar, que el combate se había desatado en el cielo.
Luego de varias horas de intensa disputa, Niëli tuvo que retirarse porque Eldarion, con gran astucia, encerró a sus oponentes y redujo sus fuerzas. Para el atardecer, se hablaba de trescientos muertos y doscientos cincuenta heridos, entre los cuales estaba Eldarion, pero nada de gravedad.
Gondor quedó sumergida en el silencio y en la nostalgia, se realizaron los ritos fúnebres de los abatidos y se inició la fortificación de la ciudad, para un siguiente ataque.

(Continuará...)

Camino a la felicidad

La felicidad es una actitud de vida
Y cada uno es responsable de escoger esa actitud.

Ser feliz es estar tranquilo con uno mismo
Es alcanzar la serenidad
Despertar a la propia naturaleza auténtica
Lograr la medida justa entre quién eres y quién quisiste ser
Es una forma de ver, de percibir y hasta una forma de amar.

Tenemos que amarnos incondicionalmente
Trayendo a la consciencia defectos y virtudes
para así poder potenciar lo mejor y trabajar en lo difícil
Transformando al mundo y a nosotros mismos.

Implica hacerse las siguientes preguntas:
¿Qué me hace feliz?
¿Qué de lo que tengo me hace feliz?
¿Qué necesito para ser feliz?

Ser feliz no significa que todo sea perfecto, quiere decir que has decidido ver más allá de las imperfecciones
Es dejar de resistirnos, de luchar, y permitir que las cosas sean como son.
Es haber triunfado contra la natural hostilidad de la vida.

Mis emociones no son más que yo
El dolor pasará.

domingo, 1 de mayo de 2011

Niëli, El Engendro de la Muerte (8)

Niëli vivió entonces, escondido en la Torre Oscura, ayudando a Sauron en la planificación de sus ataques y batallas. Y durante esos años, se volvió cada vez más experto, ágil y malévolo.
Cuando Sauron fue destruido para siempre, al ser el Único arrojado a las llamas del Orodruin, Niëli e Ingwethil debieron huir, regresando a la antigua cueva de las Montañas Nubladas.

¿Qué creen que ocurrió entonces hijos míos?
Los niños se miraron mutuamente con algo de sueño, no obstante, estaban deseosos de llegar al final de la historia.

Pues bien, el tiempo que siguió, estuvo marcado por la ira y la tristeza. Ingwethil lo acompañaba en todo momento y su plan estaba resultando tal como lo había previsto, la Tierra Media tendría un nuevo señor.
Ingwethil reunió a los servidores de Sauron que, tras su muerte, habían quedo solos, renegados y dispersos, y cerca del lugar donde había estado Barad-dûr, les mandó a construir una nueva torre. Se llamaría “La Torre del Engendro” y sería cien mil veces más aterradora.
Niëli, por su parte, estaba seguro de que su misión y razón de ser, era completar la tarea que Sauron se había propuesto y de la misma manera, vengaría la muerte de su padre.

Dentro de la torre comenzó a prepararse para el momento final. Sus calabozos estaban sumidos en la oscuridad, llenos de seres capturados y de criaturas que lo ayudarían a cumplir sus fines. Planificó cada detalle, cada muerte, batalla y destrucción, y se regocijaba pensando que prontamente Arda sería suya, por la eternidad.
Para ese entonces, todos se preguntaban quién era este nuevo caballero negro que venía a amenazar la paz y la seguridad que con tanto esfuerzo habían conseguido consolidar, al comenzar la Cuarta Edad.

(Continuará...)