Últimamente, en mayor o menor medida, según el sol o la lluvia, según mi ánimo o las experiencias, siento que en mí todo florece. Que cada vez más, el Yo se libera de las prisiones, de las culpas, y accede a otro tipo de relación, una forma de vivir más conectada con el mundo, con mis necesidades, con mis afectos, con mis fragilidades y mis fortalezas. Y que cuando yo estoy segura de mí misma, todo parece resultarme mejor, versus cuando sufro o estoy más triste, el universo me acoge y también lo siente conmigo. Existe una especie de unión entre ese yo que vive, que late, respira y despega, y el entorno que me rodea, una comunión que trae luz a mi vida, que trae felicidad y de a poco, cuotas de serenidad a ese corazón desasosegado con el que convivía. Todo el tiempo que ha transcurrido en estos meses, me ha hecho tan bien, me ha permitido volver a enamorarme de la vida, enamorarme del amor, y creer finalmente, que no todas las cosas tienen que permanecer estáticas por siempre. Que no hay que conformarse ni quedarse prolongadamente, en lo cómodo. Hay que salir a buscar. Hay que creer que aún existen los cambios, las transformaciones, la evolución de todas las células de mi cuerpo. Siento que en este vuelo, probablemente jamás logre deshacerme por completo de mis ciclotimias, pero aprenderé a vivirlas con mayor armonía, consciente de mi cuerpo, de mi mente, de todo aquello que rodea mi espíritu. Una armonía que jamás deberá traducirse en homeostasis, sino que irá circulando en constantes ímpetus de desarrollo y crecimiento, junto a etapas de mayor tranquilidad y sabiduría. Irá fluyendo, desenvolviéndose con generosidad, en el sentir del mundo y en el amor propio.
Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...
viernes, 29 de junio de 2012
miércoles, 27 de junio de 2012
Sabiduría interna
A veces, crecimiento significa saber cómo y cuándo, emplear ciertas formas de egoísmo. Un egoísmo que es necesario para la constitución de un "yo". Implica dejar de complacer al resto para acceder a una nueva forma de organización; la personal. Esa que emprende un vuelo en el abandono de lo impuesto, en el despoje de las sombras que se han vestido en nuestra espalda y en el silencio de los deseos de la sociedad. Esto no quiere decir que uno deba separarse de todo y volcarse sólo hacia uno mismo, puesto que finalmente se traduciría en un narcisismo patológico y en una falta de empatía para con los demás. Por el contrario, significa dejar de actuar desde lo que los demás quieren, de sus sueños, sus reglas y deberes, y en vez, trazar los propios caminos confiando en las capacidades personales, creyendo en esa energía que nos moviliza por dentro, dejando que la sabiduría interna que habita en cada uno, se exprese y explaye con toda la soltura del mundo. Que todo ese conocimiento que tenemos dentro nos permita crear nuestro espacio, y generar cambios en el entorno que nos rodea. Crecimiento significa aprender a escuchar a la intuición, a ese corazón alocado que nos manda necesidades y señales. Dejar de responder a los demás por el simple hecho de que lo demandan. Construir las propias formas de comprender y enfrentar el universo y sus desafíos, con la certeza de que cada uno es digno de amor, el amor propio, y ojalá, el de un otro que se encuentre con nosotros en esos viajes y vuelos. Pero por sobre todo, algo que ya he repetido en varias ocasiones, que ya somos merecedores y valiosos.
lunes, 25 de junio de 2012
Traslación
A veces, pero sólo de vez en cuando
Los planteas parecen alinearse
Y todo ir a tu favor
Hoy me siento así
Con el mundo girando
En pleno crecimiento
En vías de transformación
Hoy, me siento muy feliz.
Los planteas parecen alinearse
Y todo ir a tu favor
Hoy me siento así
Con el mundo girando
En pleno crecimiento
En vías de transformación
Hoy, me siento muy feliz.
viernes, 22 de junio de 2012
Se acaban las etiquetas
Uno nunca está demasiado listo o preparado, para nada en la vida. Si se vive esperando ese momento, probablemente no ocurra nada y el tiempo pase ante nuestros ojos invariable. Sin pulso. Sin haber transformado ninguna célula del cuerpo, ningún aire del mundo. Simplemente hay que arriesgarse, dejar que las cosas sucedan y también, producir para que existan. Crear las condiciones necesarias. Hoy, conversando con otra persona, se me hizo evidente que no puedo seguir postergando las cosas por esperar estar preparada para enfrentarlo, por esperar que todos salgamos airosos y nadie herido. No se puede. Y tampoco es mi tarea. Si alguien sale herido, no será mi culpa. Y sin duda, todo proceso de diferenciación será un duelo. Para mí, perder lo más simbiótico en favor de mi libertad, de mi sí mismo realizado y no encerrado en barrotes, arrastrado a las etiquetas, a ser lo que no se es. Yo no debiese disculparme por ser como soy, ni aparentar para complacer a otros. Será duelo para los demás, porque significará perder ese molde de persona del que habrían querido aferrarse por siempre, y en vez, aprender a aceptar, aprender a conocer, aprender a querer al otro, tal cual es, no como me gustaría que fuese. Hoy aprendí que el miedo a perder ciertos lazos, ciertas formas de cariño que tampoco son funcionales, me paraliza y desde ahí caigo en las regresiones, en dejar de diferenciarme para entonces no entrar en conflicto, para no lastimar a otros (cuando en realidad, ellos me lastiman a mí queriendo cuadricularme). Si el amor existiera como su palabra lo define, ni siquiera debiese estar en la disyuntiva de perderme a mí misma versus perder a los demás. Si el amor existiera como su palabra lo define, nadie debiese salir herido en verdad, pues amar significa de por sí, aceptar al otro con la luz y con su sombra, y permitir que pueda potenciarse, que se desarrolle, crezca, se comunique y pueda crear, desde sus talentos, desde sus habilidades, desde aquello que le hace sentido en la vida. Y no forzar a la persona a que se adapte al resto, a la manera de comprender y organizar el mundo que tiene el resto, sino que tenga la suya propia, esa que lo haga feliz y trascendente.
jueves, 21 de junio de 2012
Carta número 700
Entre ayer y hoy, me parece que ha pasado tan poco, los mismos escenarios, esos que he contado tantas veces, que me han atormentado por tanto tiempo. Los mismos conflictos, las mismas montañas rusas. Y ese cerebro defectuoso que tengo. Y luego, si lo pienso un poco mejor, en realidad no es tan así. Se han tomado grandes caminos, se han ganado muchas cosas, se ha aprendido un poco más. He crecido y echado a andar mis pies.
Sin embargo, aquí estoy yo, en los 700. Las letras brotan, la sangre es tinta. Cada vez es más increíble, menos insospechado. Llegar a un viaje tan alto, tan lejano, con tantos vaivenes, con enormes descubrimientos. Pero también, un viaje en el que no se ha perdido el sí mismo en el transcurso, ni me he mirado al espejo sientiendo que a veces se es otro. Menos mal, eso sería muy psicótico. En fin, ha sido un viaje con profundo conocimiento de mi persona, de mis debilidades, de aquello que no puedo controlar y que está fuera de mis márgenes. Se ha aprendido a aceptar, a soltar, a entender, a comprender algunas cosas que antes me parecían tan inciertas.
Aquí estoy yo, en los 700. En ese vivir cotidiano que de vez en cuando me parece tan confuso. Y que cuando los inviernos me rodean, me replanteo tantas cosas. Como si nada durara lo suficiente, como si nada lograra captar mi atención por más de cinco meses, permaneciendo estable, inamovible. Sigo siendo yo, pero a la vez, todo cambia, mis intereses, mis aspiraciones, por sobre todo, mis emociones. De a ratos se me vuelven incomprensibles, me odio a mí misma, por no saber lo que quiero, por vivir arrancando, por tener esa necesidad de alejarme de las personas cuando me siento muy invadida. Casi como si en ese acercamiento, algo de mí pudiese salir dañado, verse vulnerable o desprotegido. Como si en esa entrega fuera a perder pedazos de mí misma, de mi alma o de mis afectos. No sé, si lo pienso racionalmente es una locura, y aún así, me gana, todas las veces. No lo puedo manejar. No lo puedo evitar. Y aún así, lo odio.
Aquí estoy yo, en los 700. Que impresionante sentir que se es inmensamente repetitivo. Que la vida despega en tantos aspectos, y en otros, como que es hundida en una ola de fango (como un sueño que tuve el otro día). Sentir que a pesar de nadar con todas tus fuerzas y energías, no sales, la corriente vuelve a llevarte más y más adentro. Patético. Triste. Sentir que por un lado te realizas, cumples todos tus sueños, vas creciendo y desarrollándote en eso para lo que la vida "supuestamente" te ha creado, en eso que te motiva profundamente, que te invita a superarte y a salir a buscar más. Y por el otro lado, el tiempo no avanza, como un cuadro colgado en la pared, esperando expectante, a que alguien lo mire, a que alguien haga algo con él. Es una sensación de vacío, que te inunda todo el día, pero en menor intensidad cuando hay sol y pasan cosas buenas, cuando hay esas pequeñas alegrías que te hacen levantar la frente y continuar.
Aquí estoy yo, en los 700. Con toda esa parte de mí que sigue indecisa, doliente y enrabiada. Que busca la sanidad y no se recupera. De todo el amor que se puso en juego y no resultó. De ese amor que me dejó con las manos abiertas y estiradas, sin recibir nada a cambio, sin ser cuidada con la misma amabilidad y ternura que yo había dedicado tan gentilmente. Con toda esa parte de mí que no se recupera de las crueles embestidas del destino y sin propósito evidente. Y así, en ese proceso de enfrentarme, me adentro en la sombra e ingreso a lo más oscuro como si algo positivo pudiese salir de ahí. Alguna semilla de bien, algo que pudiera re inventarme y abrirme las posibilidades a una realidad diferente, a ese mundo paralelo con el que siempre soñé de niña. Algo tiene que salir, algo tiene que surgir. De otra forma, no sé qué haría, no sé qué más podría esperar, que más podría pasar. Definitivamente la locura terminaría por descomponerme. No puedo seguir siendo la misma. Con ese traje de negro apegado a mi cintura, cómodamente y con todo el descaro del mundo.
Aquí estoy yo, en los 700. Siento que finalmente, caigo en las mismas perseveraciones de siempre. Como si mi vida entera fuese un F spoiling de Rorschach. Como si tuviera todas las ganas de hacer modificaciones, y aún así, nada sucediera. Como si ni siquiera tuviera el control de mi propia mente y corporalidad. ¿Qué sucede conmigo? ¿Salí defectuosa de fábrica? No termino de encontrar esas respuestas que supuestamente debiesen estar inscritas en mí. No termino de confiar en mis emociones. No logro generar un equilibrio, ni sentirme coherente, con una luz propia que brille. Y ahí, cuando llega la noche, no tengo quién me alumbre, no tengo quién me cuide, ni siquiera puedo contar con mi propio yo para que pueda aprender a cuidarse. Para que pueda pintar armonías en lienzos de blanco y producir algún respiro de tranquilidad.
domingo, 17 de junio de 2012
Lluvia, viento y frío
Día de lluvia intensa
De vientos que arrasan
De frío que atraviesa
Cala hondo en los huesos
Como si pudiese hacer freír el alma
Dejarla devastada, hecha añicos
En su miseria
En su humilde fragilidad
Para verla luego intentando
Recomponer, armar los pedazos
Y ponerles un poco de cinta adhesiva
Así talvez, el cielo se caería menos
Dejaría de llover
De producir ambivalencia por montones
Y en vez, brotarían globos de colores
Amor desde los poros
Desnudez en la ventana
Como si se volviera a nacer
Del fuego, de la explosión del universo
Con la cara frente al mundo
Con las manos decididas
Y el corazón un poco menos infartado
Así talvez, el cielo se caería menos
Dejaría de llover
De doler la intimidad, en su soledad
Y en vez, crecerían los soles en su incendio
Se ahogarían los disfraces
Y por fin, todo amor sería liberado.
De vientos que arrasan
De frío que atraviesa
Cala hondo en los huesos
Como si pudiese hacer freír el alma
Dejarla devastada, hecha añicos
En su miseria
En su humilde fragilidad
Para verla luego intentando
Recomponer, armar los pedazos
Y ponerles un poco de cinta adhesiva
Así talvez, el cielo se caería menos
Dejaría de llover
De producir ambivalencia por montones
Y en vez, brotarían globos de colores
Amor desde los poros
Desnudez en la ventana
Como si se volviera a nacer
Del fuego, de la explosión del universo
Con la cara frente al mundo
Con las manos decididas
Y el corazón un poco menos infartado
Así talvez, el cielo se caería menos
Dejaría de llover
De doler la intimidad, en su soledad
Y en vez, crecerían los soles en su incendio
Se ahogarían los disfraces
Y por fin, todo amor sería liberado.
sábado, 16 de junio de 2012
Corre, sin mirar atrás
Me abrazas y no siento tu calor
Te digo lo que siento
Me interrumpes
Siempre tienes la razón
Tú, libreto de siempre, tan predecible
Así que corre corre corre corazón
De los dos tú siempre fuiste el más veloz
Así que corre como siempre no mires atrás.
(Corre - Jesse & Joy)
Te digo lo que siento
Me interrumpes
Siempre tienes la razón
Tú, libreto de siempre, tan predecible
Así que corre corre corre corazón
De los dos tú siempre fuiste el más veloz
Así que corre como siempre no mires atrás.
(Corre - Jesse & Joy)
Talvez, nos esforzábamos demasiado. Talvez, mi ambivalencia de mierda, el invierno. Quizás, nunca pudiste crecer como yo quería, tomarme de la mano y alcanzar mi paso, ir codo a codo. O incluso todas juntas, ya no sé. Pareciera que ya no quedan palabras, nada más que escribir, ningún espacio de luz. Tantas despedidas, tantos sin razón acumulados como estrellas rotas.
jueves, 14 de junio de 2012
miércoles, 13 de junio de 2012
"Patas pa arriba"
En este minuto de mi vida, siento que me falta un corazón
Explotar de energía
Desbordarme de felicidad
Quiero que mi mundo esté patas pa arriba por alguien
Quiero no tener miedo, y desearlo con locura
Quiero poder lanzarme, sin los prejuicios de nadie
Sin tener que mediar mi amor, por si el resto está de acuerdo o no
Quiero que sea parte de cada segundo de mi ser, y no sólo de mi cuarto
Y que tengamos locuras, pero también, crecimiento
Sentir que estás con alguien grande, que va codo a codo contigo
Y no que estás educando a tu hermano chico
Quiero poder confiar, tener sueños, crear una vida juntos para siempre
Ya no me sirven todas las micros, ni los trenes pasajeros
Ya no me sirven las promesas demasiado leves
Ya no me sirven los inmaduros y pasteles
En este minuto de mi vida, quiero volver a creer que el amor existe
Y que mi mundo esté patas pa arriba por alguien.
Explotar de energía
Desbordarme de felicidad
Quiero que mi mundo esté patas pa arriba por alguien
Quiero no tener miedo, y desearlo con locura
Quiero poder lanzarme, sin los prejuicios de nadie
Sin tener que mediar mi amor, por si el resto está de acuerdo o no
Quiero que sea parte de cada segundo de mi ser, y no sólo de mi cuarto
Y que tengamos locuras, pero también, crecimiento
Sentir que estás con alguien grande, que va codo a codo contigo
Y no que estás educando a tu hermano chico
Quiero poder confiar, tener sueños, crear una vida juntos para siempre
Ya no me sirven todas las micros, ni los trenes pasajeros
Ya no me sirven las promesas demasiado leves
Ya no me sirven los inmaduros y pasteles
En este minuto de mi vida, quiero volver a creer que el amor existe
Y que mi mundo esté patas pa arriba por alguien.
martes, 12 de junio de 2012
Winter's coming
Se acerca el invierno
a paso lento, muy confiado de sí mismo
con todos sus antojos y vaivenes
con ese poder demasiado sobrevalorado sobre mí.
Camina, despacio, con una sonrisa en la cara
sabe que domina, la noche y las mañanas
se burla de lo indómito y salvaje, del impulso
provoca las bajadas y caídas como títeres de bolsillo.
Manipula, conquista, desborda experiencias
como si la vida por sí misma ya no fuese suficiente
como si cargar con las propias energías ya no fuese bastante empresa.
Se acerca el invierno
a peso lento, muy confiado de sí mismo
devora todas las fragilidades
despierta en mí los miedos e inseguridades
termina de aniquilar cualquier posibilidad de armonía.
a paso lento, muy confiado de sí mismo
con todos sus antojos y vaivenes
con ese poder demasiado sobrevalorado sobre mí.
Camina, despacio, con una sonrisa en la cara
sabe que domina, la noche y las mañanas
se burla de lo indómito y salvaje, del impulso
provoca las bajadas y caídas como títeres de bolsillo.
Manipula, conquista, desborda experiencias
como si la vida por sí misma ya no fuese suficiente
como si cargar con las propias energías ya no fuese bastante empresa.
Se acerca el invierno
a peso lento, muy confiado de sí mismo
devora todas las fragilidades
despierta en mí los miedos e inseguridades
termina de aniquilar cualquier posibilidad de armonía.
lunes, 11 de junio de 2012
En el precipicio de la locura
A veces, tanta claridad
A veces, en el precipicio de la locura
Subiendo, bajando
Las montañas rusas vienen y se van
La gente pasa, camina a mi costado
A veces, tiemblo
A veces, me siento centro, tu núcleo
Como si las turbinas no pararan de girar
Y el cielo se pegase de a pedazos
Con su mejor esfuerzo, entre dudas y ejercicios
A veces, la energía me atraviesa, el sol
A veces, las tormentan me retuercen
Los orígenes y el cuerpo
La sangre agitándose por dentro
Y la piel deshojándose, mudando de color
A veces, tanta claridad
A veces, en el precipicio de la locura.
A veces, en el precipicio de la locura
Subiendo, bajando
Las montañas rusas vienen y se van
La gente pasa, camina a mi costado
A veces, tiemblo
A veces, me siento centro, tu núcleo
Como si las turbinas no pararan de girar
Y el cielo se pegase de a pedazos
Con su mejor esfuerzo, entre dudas y ejercicios
A veces, la energía me atraviesa, el sol
A veces, las tormentan me retuercen
Los orígenes y el cuerpo
La sangre agitándose por dentro
Y la piel deshojándose, mudando de color
A veces, tanta claridad
A veces, en el precipicio de la locura.
domingo, 10 de junio de 2012
Creer y pensar
Quiero creer, pensar, que algo positivo saldrá de todo esto
Que algo se me hará, de pronto, evidente a la vista
Y entonces todo será más sencillo
Seguir, continuar la caminata por la vida.
Quiero creer, pensar, que habré aprendido a soltar ciertas cosas
Que habré logrado darles un significado
Algún motivo para integrarlos a la realidad de lo que soy
Para construir historias nuevas, reparadoras.
Quiero creer, pensar, que lograré obtener algunas respuestas
Que por fin, los vaivenes me parecerán de alguna forma, cuerdos, lógicos
Y entonces todo será más simple, más llevadero
Respirar, hacer música, continuar la caminata por la vida.
Quiero creer, pensar, que derrotaré las barreras de acero
Que los escudos no serán necesarios, no más
Y entonces los pesos se me harán más livianos
Ser yo, sin ataduras, mostrar mi intimidad sin miedo
Bailar, escribir, amar sin temor a perderme en esa entrega.
Quiero creer, pensar, que ya voy cuesta arriba
Que lo difícil ya pasó y todo lo demás se extenderá ante mis manos
Y entonces todo será más sencillo
Seguir, continuar la caminata por la vida.
Que algo se me hará, de pronto, evidente a la vista
Y entonces todo será más sencillo
Seguir, continuar la caminata por la vida.
Quiero creer, pensar, que habré aprendido a soltar ciertas cosas
Que habré logrado darles un significado
Algún motivo para integrarlos a la realidad de lo que soy
Para construir historias nuevas, reparadoras.
Quiero creer, pensar, que lograré obtener algunas respuestas
Que por fin, los vaivenes me parecerán de alguna forma, cuerdos, lógicos
Y entonces todo será más simple, más llevadero
Respirar, hacer música, continuar la caminata por la vida.
Quiero creer, pensar, que derrotaré las barreras de acero
Que los escudos no serán necesarios, no más
Y entonces los pesos se me harán más livianos
Ser yo, sin ataduras, mostrar mi intimidad sin miedo
Bailar, escribir, amar sin temor a perderme en esa entrega.
Quiero creer, pensar, que ya voy cuesta arriba
Que lo difícil ya pasó y todo lo demás se extenderá ante mis manos
Y entonces todo será más sencillo
Seguir, continuar la caminata por la vida.
domingo, 3 de junio de 2012
La vida al revés
La vida debería ser al revés de tantas maneras.
Se trabaja tanto para no poder disfrutar, no al corto plazo.
Se madura tanto, para no poder aprovecharlo, no al corto plazo.
Y cuando se tiene el tiempo y el espíritu para hacerlo todo, se te obliga a pensar sólo a largo plazo.
Cuando se ama, hay tantas limitaciones.
Cuando no se tiene, se busca sin descanso.
Nunca se está satisfecho.
Nunca se está por completo en todos los aspectos.
Nunca se está satisfecho.
Nunca se está por completo en todos los aspectos.
Nunca parece ser el momento. O pasó, o talvez, algún día llegue.
La vida debería ser al revés de tantas maneras.
Debería enseñarnos a vivir, a disfrutar, a sentirnos merecedores desde que nacemos, y no, a destrozarnos esperando el día para poder empezar a existir.
Debería enseñarnos a vivir, a disfrutar, a sentirnos merecedores desde que nacemos, y no, a destrozarnos esperando el día para poder empezar a existir.
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