
"Si usted vive con depresión, o angustia, o lleno de alergias, insomnio, o tiene colon irritable, o está malhumorado, o inquieto, o indeciso, o todo lo abruma, o está comiendo más de la cuenta, o rechinando los dientes en la noche, o enfermándose todos los meses, o no da más de dolor de espalda o jaquecas, o no logra relajarse, le tengo malas noticias. Probablemente usted esté enfermo de estrés. Es decir, ha estado en permanente estado de alerta y su cuerpo ya no puede más" (Eugenia Weinstein).
Definitivamente tendré que "hacerme ver" entonces. El otro día conversábamos lo penca que está el mundo, las situaciones familiares, las relaciones de pareja... casi para un estudio sociológico. Se ha vuelto una mierda e insano, que cosas que no tienen nada que ver directamente con uno, te afecten y te caguen la vida y la psiquis para siempre. Y lo peor es que en todos los hogares hay de esos, o al menos en las experiencias compartidas. Por qué uno como hijo debe vivir escuchando cosas que no debería, aguantando cosas que no le corresponden, estando en el medio de una tormenta que no le compete. Por qué debemos sufrir quedar marcados para el resto de nuestra existencia. Tengo estrés crónico. O eso parece según la descripción. He vivido bajo un estado de permanente alerta y el cuerpo me pide a gritos que me detenga. Y toda la mierda sigue tal cual está.
Y por si fuera poco, las mujeres de nuestra edad estamos experimentando una sensación incómoda con nuestras parejas, pareciera que ellos se están quedando atrás mientras nosotros nos adentramos al futuro, a la combinación del éxito y de ser mujeres de familia con todo lo que eso implica. ¿Por qué? No hay explicación para este evento sociológico. Aunque yo coloqué una teoría al aire: como las mujeres también aportan al hogar y se han educado para ser profesionales en vez de sólo dueñas de casa, los hombres se han relajado en su rol, y se han quedado carentes de proactividad porque ya no tienen el peso de ser único sostenedor. ¡Vaya idiotez! Nosotros aspiramos a hombres maduros, activos, que nos puedan proteger, y que nos puedan dar, lo mismo que nosotros queremos entregarles a ellos... "estabilidad". En un matrimonio, el novio le dijo a su prometida que había investigado qué significaba la palabra matrimonio. Contó que éste venía de la raíz "matri", que significaba mujer, y que era el nido y el amor que ésta colocaba, y que por lo tanto él no tenía nada que ver ahí. Su rol estaba en la palabra "patrimonio", es decir, proveer, otorgar seguridad, estabilidad y un nicho a su familia. Y también, su espacio estaba y quería que estuviese en "monio", que significaba lugar, pertenencia. Él quería formar su propio nido y nicho, su propio lugar, quería pertenecer a un mismo sueño. Podrá sonar machista lo que relató el novio, sin embargo, muy en lo profundo las mujeres buscamos seguridad, buscamos sentirnos amadas y protegidas.
Finalmente, una sola cosa me queda muy claro. Pedir una hora y conversar. Ha llegado el minuto de desahogar todo esto que tengo dentro y que me impide ser feliz.