
¿Cómo alguien puede equivocarse tanto? Me sorprende el poco tacto que puede tener, y la simpleza con la que intenta observar las cosas, como si todo sucediese por estímulos externos, y no por las propias manos que obran en una relación. ¿Seremos acaso las mujeres demasiado difíciles de entender? Porque de no ser así, no podría comprender la facilidad con la que haces oídos sordos de lo que uno intenta explicarte, o lo sinvergüenza que eres a la hora de dar excusas que te salven de tus pecados. Qué poca capacidad de introspección, y que carencia inmensa de inteligencia emocional. Suena feo, pero hoy sí recibes el premio al más tarado del mundo, de todos los hombres sobre la faz de la tierra. Y ojala toda esta estupidez pudiese darme risa para dar vuelta la página sin remordimientos, pero no, en vez de eso me da pena, y me hiere en lo profundo. Si querías alegrarme el día, y ser un apoyo con todo lo que estoy viviendo, te juro que lo lograste a la perfección. Excepto porque siempre acabo llorando, y tú como si nada hubiese pasado.








