Las cosas pasan. No siempre como uno quisiera, o talvez, la mayoría. Es verdad cuando dicen que uno nunca está lo suficientemente listo para el cambio. Hoy me siento así. Las cosas por fin empiezan a entretejerse y a dejar de estar inmóviles, a llegar a las resoluciones. Sin embargo, aquellas respuestas no se tejieron hacia mí. La elección no fue por mí. Y después de eso, no hay más. Sólo tener emociones encontradas. Sentir que tras todas las batallas por las que hemos pasado, los truenos y relámpagos... al final del camino, las banderas no estuvieron conmigo, ni a mi lado. La preferencia fue totalmente distinta. Y después de eso, no hay más. Es hora de hacer las maletas y emprender la retirada. O quizás, si logro mirarlo positivamente, una avanzada y un nuevo comienzo para mí. Es verdad cuando dicen que no se puede estar cien por ciento preparado para el cambio. Siempre hay cuotas de sorpresa, cuotas de shock. Hoy me siento así. Quisiera un descenlace diferente, ese que yo siempre imaginé que sucedería. No obstante, este es el ajedrez que tengo, y sólo me toca seguir moviendo las piezas que pueda. ¡Qué gracioso!... justo este fin de semana tuve un sueño y parece que ahí supe que esto pasaría. Como que una parte de mí quería creer inocentemente en que después de todo este tiempo, de todo lo vivido, un día efectivamente triunfaría. Un día ya no tendría que movilizar cosas que no me correspondían porque los encargados se habrían hecho cargo. Sin embargo, las modificaciones se dieron hacia otras direcciones. La elección no fue por mí. Y después de eso, no hay más. No me queda otra que admitir la triste derrota. Admitir que no todo está bajo mi dominio. Y que no puedo forzar, aquello que los demás no quieren conseguir. Admitir que esta es una nueva oportunidad. Que me da miedo, sí. Que no era la que yo quería, sí. Que de a ratos lo siento casi como una gigantesca ola viniendo sobre mí, también. Pero, que si puedo y logro sobreponerme a todo esto, será un buen cambio. Será como empezar de cero. Quizás, sólo ahora y sólo aquí, comience a ser yo misma.
Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...
martes, 30 de octubre de 2012
lunes, 22 de octubre de 2012
Nothing to say
Estar en un cuarto rodeado de personas y no tener nada que decirles.
Mirarlos, pasar al costado y no tener nada que decirles.
No poder confiar. No poder apoyarse.
No contar con nadie al final del día.
No tener ganas.
No querer más nada.
Ni pensar que algo puede cambiar.
Compartir el mismo espacio y no tener nada que decirles.
Comer la misma comida y no tener nada que decirles.
Nada que esperar.
Nada que creer.
Tenerlos a un centímetro y no tener nada que decirles.
Mirarlos, pasar al costado y no tener nada que decirles.
No poder confiar. No poder apoyarse.
No contar con nadie al final del día.
No tener ganas.
No querer más nada.
Ni pensar que algo puede cambiar.
Compartir el mismo espacio y no tener nada que decirles.
Comer la misma comida y no tener nada que decirles.
Nada que esperar.
Nada que creer.
Tenerlos a un centímetro y no tener nada que decirles.
sábado, 20 de octubre de 2012
I don't have more tears
¿Cómo se puede trabajar, continuar con la funcionalidad de la vida, caminar con la frente en alto, si uno sólo quiere morir?
jueves, 18 de octubre de 2012
La puta melancolía
El corazón está a punto de salírseme por la garganta con esa sensación de gigantesco vacío y de dolor retorciéndose. Odio la vida. Odio todo con ira y apatía al mismo tiempo. Nada puedo contener. Ya nada me cabe dentro. Mi rostro se humedece, nuevamente. Sin importar lo que haga, sin importar cuánto me esfuerce, nada cambia, obtengo la misma mierda de siempre. Sólo siento veneno en la sangre. La conocida pieza oscura. La puta melancolía riéndose a mis anchas.
lunes, 15 de octubre de 2012
Cartas a Camilo
He meditado tanto acerca de todo. Del universo y sus constelaciones. De los viajes a la luna. De estar sobre el cielo. De lo infinito del mar. Después, pienso en ti.
A veces vuelvo sobre mis pies, luego me digo que no puedo hacernos eso. No a mí.
He querido llamarte Camilo, pero si lo hiciera, dejaría de ser yo misma. Faltaría a mi coherencia y respeto personal. Ese que me ha costado construir, y que talvez, algunas veces tiene más de orgullo que de otra cosa.
Pero existe. Con sus debilidades y fortalezas.
Me he mantenido sólida durante este año, no por represión ni antojo, sino porque he entendido. Finalmente. Que no todo lo que uno quisiera se cumple. Que no todo está destinado a ser, aún cuando entregues todo de ti en el campo de batalla. Simplemente, no ocurre.
¿En qué estarás?
De tanto en tanto creo que sería posible. Vernos. Hablar. Mirarnos sin sentir nada. Pero cada vez que estás ahí, lo estropeas todo. Y entonces ya no tengo ganas. De sentir tu mano. De sentarme a tu lado. De pensar en las oportunidades. Ni siquiera de imaginar alguna posibilidad remota que juntara nuestros espacios. No así.
¿Cómo no te das cuenta?
Lo que no está hecho para ser no se puede forzar. Menos, si se usan las herramientas inadecuadas. No basta con querer, no basta sólo con sentir. No basta con creer que se ama. Hay toda una pista de situaciones entre medio. De detalles. De trabajo.
Pero también me pregunto; algo que requiere tanto esfuerzo, ¿puede perdurar?
Quisiera tener las cosas lo suficientemente claras como para decirte algo. Alguna respuesta. Sin embargo, se me hace difícil con tanto camino incierto frente a mis ojos. A veces siento, a veces no Camilo. A veces me invade la locura. A veces sobreviene la tristeza acumulada.
Y al final del día, siempre llego a la conclusión de que así no se puede. No como ahora.
Es demasiado el daño que nos hacemos, aún cuando no nos lo proponemos. Aún cuando queremos que todo sea distinto. Aún cuando queremos creer que un milagro puede suceder. Simplemente no se puede.
Quisiera pedirte que vengas.
Pero sólo sé que lloraría.
viernes, 12 de octubre de 2012
Quiebre
Cuando uno está a punto de quebrarse, no hay peor pregunta que: ¿Cómo estás?
Desencadena una serie de procesos corporales y emocionales que aún cuando quisieras resistirte y frenarlos como fuese, no se puede.
Deja al descubierto todas las fragilidades.
Pone de manifiesto todas las tristezas.
Se queda desnuda el alma y simplemente no hay vuelta atrás.
Llorar y sólo llorar, como si el mundo se fuera a acabar.
Soltar los paraguas y permitir que llueva.
Sin importar la cantidad de pañuelos.
Sin medir los centímetros cúbicos ni la cantidad de público.
Una vez que se ha desatado el quiebre, no queda otra que aceptarlo con humildad.
Y vivirlo, nada más sentir cada una de sus agujas con la esperanza de que duela menos.
jueves, 11 de octubre de 2012
Sala de clases
Hoy, me siento vacía en una clase repleta de gente, y el profesor habla y habla lo que para mí sólo es el zumbido lejano de una abeja, casi imperceptible, como si nada del contenido permaneciera en mi cabeza. Pasa por mis oídos pero no retiene. Me siento estando sentada en una silla casi por obligación, porque hay que hacerlo, porque alguna vez fue el único lugar donde yo quería estar. Mi sueño. Mi sentido.
Hoy, me siento vacía en una clase llena de cuadernos. Apoyo la frente sobre la muralla y estoy en clase, pero a la vez no. No estoy en ninguna parte, ni siquiera en mí. A veces pareciera que me duermo, de a ratos, los ojos me gotean y me tiritan solos. Trato de contenerme, sí, con tal de que nadie me vea, de que nadie se fije en mí.
Hoy, me siento vacía en una clase que ya no me importa. Hay voces afuera, sólo silencio en mi cabeza. Ganas de no estar aquí, ganas de no estar en ninguna parte. Me falta el aire, algo se mueve intranquilo. No quepo dentro de mí, dentro de este cuerpo. No puedo respirar. No quiero estar aquí.
Hoy, me siento vacía en una clase de paredes blancas. Los compañeros prestan atención, la gente habla. Pero para mí, todo parece desbordarse. Ninguna cosa me hace feliz, not anymore. Y yo, estoy sentada pero no estoy. Sólo escucho el ruido de mi cuerpo. El desasosiego. No puedo respirar. No quiero estar aquí. Nada de esto me parece parte de la puta vida real.
martes, 9 de octubre de 2012
Nada
La verdad es, que por el momento...
Nada me produce ninguna gota de alegría.
Nada me da satisfacción.
Nada me motiva.
Nada me da ganas de levantarme.
Nada me impulsa a seguir estudiando.
Nada me permite concentrarme.
Nada me parece importante.
Nada me inspira.
Nada me despierta.
Nada me deja cantar.
Nada me da fuerzas.
Nada me hace querer seguir conquistando mis sueños.
Nada me da seguridad.
Nada me da confiabilidad.
Nada es lo suficientemente relevante.
Nada camina.
Nada de luz.
Simplemente, hay nada.
Cantidades de nada saliéndome por los oídos.
Nada me produce ninguna gota de alegría.
Nada me da satisfacción.
Nada me motiva.
Nada me da ganas de levantarme.
Nada me impulsa a seguir estudiando.
Nada me permite concentrarme.
Nada me parece importante.
Nada me inspira.
Nada me despierta.
Nada me deja cantar.
Nada me da fuerzas.
Nada me hace querer seguir conquistando mis sueños.
Nada me da seguridad.
Nada me da confiabilidad.
Nada es lo suficientemente relevante.
Nada camina.
Nada de luz.
Simplemente, hay nada.
Cantidades de nada saliéndome por los oídos.
sábado, 6 de octubre de 2012
Nobody said it was easy
Come up to meet you,
Tell you I'm sorry,
You don't know how lovely you are.
I had to find you,
Tell you I need you,
Tell you I set you apart.
Nobody said it was easy,
It's such a shame for us to part.
Nobody said it was easy,
No one ever said it would be this hard.
Oh take me back to the start.
Tell me you love me,
Come back and haunt me,
Oh, what a rush to the start.
Nobody said it was easy
No one ever said it would be so hard.
(The Scientist - Coldplay)
Nobody said it was easy
Letting you go
Walking out from our dream.
Nobody said it was easy
To see your face
And quit anyway.
Nobody said it was easy
To kiss your lips
Just for the last time.
Nobody said it was easy
Putting our things in a box
Like it was only a distance thing, a memory.
Nobody said it was easy
To continue, keep living
Without the happiness you gave me.
Nobody said it was easy
Not looking back
Saying goodbye for ever.
Tell you I'm sorry,
You don't know how lovely you are.
I had to find you,
Tell you I need you,
Tell you I set you apart.
Nobody said it was easy,
It's such a shame for us to part.
Nobody said it was easy,
No one ever said it would be this hard.
Oh take me back to the start.
Tell me you love me,
Come back and haunt me,
Oh, what a rush to the start.
Nobody said it was easy
No one ever said it would be so hard.
(The Scientist - Coldplay)
Nobody said it was easy
Letting you go
Walking out from our dream.
Nobody said it was easy
To see your face
And quit anyway.
Nobody said it was easy
To kiss your lips
Just for the last time.
Nobody said it was easy
Putting our things in a box
Like it was only a distance thing, a memory.
Nobody said it was easy
To continue, keep living
Without the happiness you gave me.
Nobody said it was easy
Not looking back
Saying goodbye for ever.
miércoles, 3 de octubre de 2012
martes, 2 de octubre de 2012
Ayer por la mañana
Ayer en la mañana la casa estuvo vacía. Como esos días que ya sabés. Persianas en anochecer, la oscuridad pintándose de rojo, una reunión agendada a las ocho y media, con esa sutil "helada" matutina. Abrir los ojos y ver tu sonrisa. Extender los brazos y recibir un beso. Hacer un espacio para sentirte en mi costado, con los pajaritos cantando y la piel adorándose en demasía. Ayer la casa estuvo vacía. Como esos días que ya sabés, que planificábamos un amor furtivo, para soltarlo todo y entregarlo todo. Ni más, ni menos, todo. Con el frío y el calor al mismo tiempo. Con todos los planetas alineados, y algunas veces, ni por si acaso. Ayer la casa estuvo vacía, sólo que ya no había ninguna reunión que agendar, ni sonrisas por ver al despertar, ni besos que recibir. Y esa pieza que se pintaba de rojo, ayer por la mañana no era más que soledad recubierta de gris.
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