Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

miércoles, 29 de febrero de 2012

Enough (2)

Apparently, I will never be enough.
To my regret, only a few lines are going to be deleted.

viernes, 24 de febrero de 2012

Smile

Una diminuta luz en tu cara me hace sonreír, intensamente, y toda la noche. Una sonrisa coqueta, desmedida, cuerda, y un poco menos. Con locura, sin resguardo. Como antes, como nunca. Como cuando éramos y no tanto. 

martes, 14 de febrero de 2012

#Foreveralone

Este año cupido no llegó a mi puerta.
Talvez, así tenía que ser.
O quizás no.
En fin, lo único que lamento de este día...
Es que le digas a otras personas, lo que deberías decirme a mí.
Y que uses mi nombre, para dárselo a alguien más.

lunes, 13 de febrero de 2012

Transformaciones

Hoy (mañana), comienza la acomodación de los espacios.
De tanto en tanto, son positivas las renovaciones.
Mudar de color, de aire, de miradas.
De tanto en tanto, es revitalizador hacer algunas cambios.
Por pequeños que parezcan.
Se transforma el cuarto, las paredes de blanco.
Todo se transforma.
Quizás, incluso yo.

domingo, 12 de febrero de 2012

Paradojas (2)

Cada vez, el tiempo y sus hemisferios duelen menos, y a la vez, tanto.
Son las paradojas amargas de la vida.
Talvez, de pronto alce la vista y algún diminuto ángulo se transforme.
O talvez, ninguno.

Paradojas

Cada vez se me hace más fácil, y a la vez, más difícil.
Son las paradojas curiosas de la vida.
Talvez, su cuota de sentido de realidad.
O talvez, no tanto.

viernes, 10 de febrero de 2012

The sound of love

¿Se puede simplemente enamorarse del sonido del amor?

Centuries

¿Se puede nacer, en otra época distinta? ¿Se puede sentir, como de otra era? ¿Dónde está, ese lenguaje articulado en melodía? ¿Donde está el romance, los vestidos, el verso y la prosa? ¿Es acaso justo, reclamar la antigüedad por derecho, a la ilusión de una fantasía? Sentir, una pertenencia sólo digna de caballeros, estandartes y lealtades. Aspirar, a la pasión vehemente de ser tocado por un guante, admirado en la caminata frente al sol, respirado en cuatro sílabas a la lejanía. ¿Se puede tener una gota de victoria en las venas, de lontananza, o de duquesas? ¿Dónde están las palabras escritas con tinta, con el cansancio del puño arrojado a la última batalla, a la furia de relámpagos o al beso eterno de la luna? ¿Donde están esos sonetos de amor entretejidos en magnolias? ¿Dónde están los diamantes, el honor, la causa legendaria? ¿Dónde está ese tiempo que me fue arrebatado de la cuna?

jueves, 9 de febrero de 2012

Cosas que suceden...

Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido. 

Nada, pero absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas, podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. 

Es por eso que es inútil pretender reescribir el pasado, o desgastarse pensando en "si hubiera hecho tal cosa...". No. Por algo no fue, o sí fue de ese modo en particular. 

Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado. 

Tuvo que haber sido así para formar nuestro presente, y la definición de nosotros mismos. Tuvo que haber sido así para construir una línea de continuidad en el mundo, en el tren de nuestras vidas. A partir de cada momento que pasó, que nos sucedió, el camino se bifurcó hacia alguna parte. Aprendimos algo, lloramos, reímos, nos decepcionamos para luego, recuperar la fe nuevamente. Tuvimos una idea, a veces, la mente en blanco. Creamos y destruímos. Nos enrabiamos, y volvimos a reconciliarnos con la vida. Nos caímos, tomamos malas decisiones y otras buenas, crecimos, maduramos, sacamos algunas lecciones, nos frustramos, nos enorgullecimos, perdimos algunas cosas y/o personas, y talvez, ganamos otras.

Tantas cosas nos han sucedido. Lo que hay que saber, es que todas y cada una de ellas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo. Aunque a veces, esas cosas que nos suceden nos signifiquen intenso dolor, angustia, o pena. 

Lo que ha de suceder, ha de hacerlo. Aceptar la vida, tal como viene. 
Es el aprendizaje más necesario.
Pero al mismo tiempo, el más difícil.

martes, 7 de febrero de 2012

Re-escritura poética (5)

Radiantes días balanceados por el agua marina,
Buscando la armonía, el sagrado
Equilibrio entre sentir, pensar y vivir.

Pies claros que resbalan navegando en la espuma
El deleite, de la cabellera dibujando viento
Y la franqueza de mis labios al atardecer.

Puesto que de dos modos es la vida,
Lo que brilla y madura, y lo que es, soterrado
A la oscuridad de mi selvático núcleo.

En esa hora se juntan las gotas del desvelo
El misterio del corazón, infartado
Sobre cuanta temática subyacente, sin consuelo.

De la ola, una ola y otra ola,
Meciendo las arterias de mi cuerpo, cansado
De ir y venir, sin respuestas ni humilde alivio.

Hasta que sol y tierra, sangre y cielo,
No libre la batalla, no concilie el sueño
Modulado no serán los afectos ni el deseo.

La dicha es una torre transparente
De azucenas por coger, sin ningún permiso
De maglonias por besar, sin perdones.

Por eso canto al día y a la luna, 
al mar, al tiempo, a todos los planetas, 
Que traiga para mi, concedido
El respiro, la libertad, al amor enardecido.

Estallan las granadas del sol y las estrellas,
Frente al mar entrego mi ofrenda, tu mano
Para hacer crecer cuanto pueda en mi fantasía.

Es la risa del aire desatado en la altura,
El mar recibiendo mi castigo y la disculpa
Mi cuerpo blanco, preparado al fuego.

(Re-escritura. Desde Soneto XLII a Soneto LI).
Pablo Neruda. Cien Sonetos de Amor.

domingo, 5 de febrero de 2012

Hoy, la soledad

Hoy, la soledad habría corrido a nuestro encuentro
Como cuando éramos chicos
Y no le teníamos miedo a nada, no, juntos.

Habría disfrutado nuestra complicidad
El secreto de mis labios
La misteriosa vida en tus caderas.

Habría otorgado silencio a la oscuridad, revestida
Sobre las sábanas de blanco
Y la timidez de nuestras figuras.

Hoy, la soledad habría puesto en aviso su astucia
Como cuando éramos amantes
Y nos pedíamos, oculta, en demasía.

Habría agradecido la gota de energía
El secreto de tus labios
La misteriosa vida en mis caderas. 

Habría sonreído a nuestra locura conjunta
Arrebatándonos el milagro, profundo
Del sentido de existir.

Hoy, la soledad habría participado del amor.
Como cuando estábamos enamorados
Y nada más hacía falta, para poder respirar.

jueves, 2 de febrero de 2012

Sombra aguerrida, luz pacífica

El mar tiene lo justo. La voz que ruge, la osadía, lo valiente y lo guerrero. Eso que me inspira, que me hace gritar por dentro frente a la playa. El olor, su sal, la conquista del infinito. Y ese algo que deja salir mi lado rabioso, cargada de energía dominante. Y también, tiene los colores pasteles, la calma, el sonido que tranquiliza cada parte de mi cuerpo. Que me recuerda mi infancia con alegría. Que me hace sentir pacífica cuando miro cada gota de su espuma. El mar tiene el equilibrio justo. El Ying y el Yang. Esa sabiduría que viene dada por la naturaleza y el cosmos. Y cada vez que me siento en la arena, y observo su belleza, pareciera que soy dos personas y no una. La aguerrida, y la pacífica, como el mar. El punto de diferencia es, que la mayor parte del tiempo, la parte aguerrida permanece en la sombra, ese concepto de Jung que ilustra lo reprimido, oscuro y no aceptable de cada uno. Y la parte que ve la luz, que destapa la consciencia, es esa mujer intentando ser pacífica. No siempre lo logro. No siempre quiero serlo. Talvez, todavía queda mucho por aprender de mí misma, por liberar, por soltar, por dejar ser.