Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

miércoles, 30 de abril de 2008

Distancia

Distancia... ¿Qué significa esa palabra? ¿Qué quiere decir? Se puede medir, palpar, sí, en centímetros, en metros, hasta en millas y kilómetros. Pero, ¿cuan tangible es para el alma? No es más que una aproximación, a veces un tanto tonta, errada y algunas verídica y real, de aquella emoción que se tiñe de tensión afectiva. Una emoción que intenta juzgar el grado de cercanía y afiliación que tenemos con otros. Que nos pone en una situación aquí y ahora para comprobar cuan lejos podemos sentirnos de alguien, cuan solos y vacíos podemos pensar que estamos. Distancia... siempre genera esta controversia. Es un término demasiado subjetivo. Y es extraño, pues de a momentos estamos codo a codo y sin embargo, también estamos lejos, muy muy lejos. Hay una distancia rara que nos separa, que nos incomoda, que nos conduce hasta el silencio. ¿Qué significan entonces dos manos apretadas si la cabeza está en cualquier lado? El cuerpo físico no puede asegurar la cercanía. En eso nos equivocamos y por eso decía yo que el juicio puede ser errado. Es la cercanía del alma, de la mente y del espíritu la que cuenta. No es lo mismo vivir la comunión, que estar y a la vez no estarlo. Distancia... ambiguas conclusiones. Letras demasiado apresuradas. No sé, es un misterio pensar en la distancia, sobre todo en un día como hoy. Supongo que así son los días lluviosos, y el frío en los huesos. Siembran la incertidumbre y unas dudas insólitas.

martes, 29 de abril de 2008

Casi ilusorio


Es casi ilusorio ver cómo en dos fragmentos de segundo, o más rápido que la velocidad de la luz, o tan pronto como suena un "click" al chasquear los dedos, o en un aleteo de mariposa... que todo pueda acabarse. Ni lo pensamos, pero es así. Todo tiene un final, y puede llegar tan sólo caminando de una habitación a otra. Eso pensé yo. Eso pensé que tú querías cuando tuvimos aquella conversación cubierta de sangre entre lágrimas y reclamos. Tuve miedo, seguro ni lo sospechaste. Pero así fue. Pensar que en el cambio de luces de un semáforo todos los status pueden cambiar. Es casi irónico, casi cómico. Y entonces habían deseos encontrados, pues yo no quería y al parecer tú sí, y a ratos viceversa. ¿Qué cosa más extraña no? Un minuto miraba la luna en su tristeza, y al siguiente miraba las estrellas más bien cayéndose a pedazos. Y después no era de noche, sino de día. Había sol y todo había dado un giro en trescientos sesenta grados. Esos son los cambios repentinos de los que hablo, y las vueltas que puede dar la vida tan sólo cruzando una esquina. Para bien o para mal el ser humano toma decisiones. Nosotros hicimos nuestras propias elecciones y aquí estamos. Juntos en la misma habitación, todavía observándonos, todavía intentando comprendernos. Tanto lo que nos une puede separarnos... o eso dicen. Y no quiero que aquello que tú sabes sea nuestro punto de afiliación, sino lo que somos en la más pura verdad. No quiero rendirme tan fácil, no quiero que seamos el conflicto agregado de nuestras vidas. Si todo tan fácil puede terminarse, ayudemos un poco más a que perdure. Si las cosas ya cambian para mal, hagamos que cambien para bien. Un beso, un perdón, un abrazo. Todo eso dura segundos y aún así marcan la diferencia. Bien tú y yo lo sabemos. ¿No es cierto?

lunes, 28 de abril de 2008

Confusing days

Confusing days
Full of memories
Full of laughs and some tears
Weird evening, weird eyes
I didn't even know my name
And you were away, far away
Confusing days
Full of thoughts
Full of hugs and some harms
Weird night, weird arms.

domingo, 27 de abril de 2008

Incomodidad perfecta


No hay argumentos lógicos ni respuestas coherentes. No podemos pedirlo cuando ninguno de los dos sabe explicar los por qué. Sólo hay silencio y más silencio. Y lágrimas que lloran por dentro. Volvemos a lo mismo, siempre solemos caer aquí. Una bella tarde transformada en un ambiente tirante, y en una incomodidad tan perfecta que nos hiere. No hay soluciones, o si las hay, no queremos verlas. Y todo termina.. tú eres taimado, yo soy orgullosa.

martes, 22 de abril de 2008

Las dejé partir


¿Por qué tardamos tanto en darnos cuenta?
14 años eran suficientes para entender nuestra incompatibilidad
Y sin embargo, aguantamos en la rabia y la tristeza
¿Por qué no pudimos ponerle fin a tiempo?
¿Miedo?... quizás ceguera
Nos aferramos a un círculo que no tenía destino
Y nos fuimos haciendo daño poco a poco
Al final no nos quedó más que la amargura evidente
Y yo no pude más, tuve que bajarme de aquella montaña rusa
Tuve que renunciar a lo que creía por más que me doliera
Lo nuestro nunca había sido cierto, era una ilusión
Un intento por acompañarnos cuando nadie más lo hacía
Pero esos lazos no duran, nosotras ya podemos saberlo bien
No puedo olvidar lo que vivimos, pero quiero seguir adelante
Quiero creer que puedo perdonar para comenzar de nuevo
Que puedo reinventar mi mundo sin mentiras ni sufrimiento
No las echo de menos, y creo que es lo mejor
No podía seguir en el engaño, opté por mi salud
Hoy siento que soy feliz, que lo he superado
Y doy gracias a eso, gracias a que fui valiente y las dejé partir.

lunes, 21 de abril de 2008

Maldito cobarde


De sus labios carmesí brotaba una gota de sangre. Y su rostro ojeroso frente al espejo reflejaba el poder de la enfermedad que habitaba en su cuerpo y en su alma. No podía curarlo. No podía embriagarse de tequila, ni tampoco olvidar sus miedos con el humo de aquel tabaco irlandés. ¿Por qué dejaba que se apoderara de ella día tras día? Ningún amor que hace daño vale lo suficiente, simplemente no es amor. Y con los cabellos estropeados, y un frasco de pastillas en la mano, le temblaban los pies, le dolía el corazón. ¿Por qué no se había ido? No podía tirar a la basura los nueve años de su relación, y sin embargo, los dedos marcados en su rostro la hacían desistir una vez más. Caía otra gota. ¿Por qué si la amaba la golpeaba tan duro? Tantas opciones para morir cuando ella sólo quería la vida. Salir del infierno. Sonreír de nuevo. Recuperar su juventud, y su belleza. ¿Por qué su piel ya no era blanca sino violeta? La injusticia del amor, o la ceguera de la cobardía. Y el peor de los crímenes.

domingo, 20 de abril de 2008

Mal afortunado


Humo de tabaco. Una pipa de madera que hacía silbidos en sus labios gastados. Y cara al horizonte inventaba crucigramas, escribía letras para una canción de amor. Mujeres... ¿quién las había traído al mundo? Muy bien sabía él lo que era pecar de estupidez y cobardía. Si tan sólo pudiese echar pie atrás el tiempo. Cigarras entre la hierba disimulando el silencio evidente de la soledad. Y aureolas de humo decorando el cielo, creando paisajes lejanos. ¿Por qué la había dejado ir? ¿Por qué no le había dicho que la amaba? Tantas oportunidades que había tenido.. mágicos teatros, danzas, y una llama de fuego que bailaba en sus labios, gritaba su nombre. Maldita su estupidez. Tiempo había pasado ya. Ella estaba con otro. Y él había desperdiciado todas sus chances. ¿Por qué no podía olvidarla? ¿Por qué quería desearla una y otra vez? Y entonces se vio vestido de tristeza en aquella tierra asolada por el dolor, donde cada noche una estrella caía muerta y el cielo azul se tornaba oscuro y más oscuro. Relámpagos y un reflejo vacío en el agua. Vientos helados. Y luego se sentó a llorar en el pasto marchitado, esperando despertar de su pesadilla, de aquel infernal amor. Y así se callaron todas las verdades del mundo y llegó el silencio, la soledad, el miedo. Un leve sonido de gaita y… en un último respiro, la muerte.

sábado, 19 de abril de 2008

Olores

Olores. Miles de ellos. No sé por qué sigo percibiéndolos. Demasiados recuerdos y sensaciones. A veces impulso, a veces estímulo. Hay olores tan añejos, y aún así consiguen remover ciertas emociones. Traer a la consciencia gustos, placeres, sueños y también caminos malaventurados. Pero no sólo hay pasado, los olores son más abundantes en el presente. Personas nuevas y olores por descubrir. Por qué no por saborear. Algunos ya han dejado huella, otros intento rehuirlos. Vainilla, ralph, naranja mandarina, halloween, manzana, coco, victoria secret, aceites y azucenas, rosas y frutillas en champaña, desodorante de hombre, tabaco, chanel, fusión, marina, touch, ilimitado. Tu piel, y la mía. 

viernes, 18 de abril de 2008

Ya nada es igual


Hubo una época en que yo creí perdido todo. Pero vuestra constancia no se enteró siquiera y seguiste viniendo a acariciar mi frente y a decirme que el mundo seguía estando intacto. Y montado sobre rosas, con aquel perfume a sal de mar, me abrazaste con una tierna mirada protegiéndome de la soledad. Conozco ese olor, me dijiste, y yo respondí que era el que había inventado para ti. Pues no era sólo aroma, sino una mezcla de chanel, manzana, magnolias y un poco del sabor de tu piel. Recuerdo nuestros ojos inocentes, y esa sonrisa coqueta que no nos atrevíamos a entregar. Recuerdo también tus manos, y las líneas de tu rostro. Recuerdo el contorno de tus labios, aquellos que siempre me tentaban a probar. Y hoy ese perfume y esa mirada no son más que sueños. Te perdiste, yo también. A veces nos encontramos, pero ya nada es igual.

jueves, 17 de abril de 2008

Frustración

Frustración el día de hoy
¿Qué vendrá después?
Me da rabia y no lo puedo evitar
Todo esfuerzo debería ser compensado
Buenos frutos en vez de ganas de llorar
Quiero una semana gratis
Aire, nada en qué pensar
Mañana es viernes
No sabré ni cómo me llamo, lo juro
Demasiado hemos trabajado
Y es hora de volver a respirar
Disfrutemos, riámonos del ayer
Tómate una copa conmigo
Juguemos, dame una caricia más
Piérdete en mis ojos
Dibujémonos en la oscuridad.

martes, 15 de abril de 2008

Hoy me decidí


Hoy me decidí. Quiero vencer las corazas. Destruir toda fortaleza inexpugnable. Vivir así me hace daño y no lo quiero para mi. Estoy aquí frente a la ventana. Tengo frío, pero sé que puedo alcanzar los rayos del sol. Sé que puedo crecer, ser mejor, y alcanzar las estrellas. Y cada detalle se hace diminuto ante mis ojos. Ya no importa nada más. No quiero vivir en el miedo, no quiero defenderme de demonios que no están, o que si existen.. son creación de mi cabeza. De momentos que recuerdo, de travesías sin rumbo, y dolores añejos guardados en baúles de metal. No puedo olvidar, y sin embargo quiero hacerlo. ¿Qué tengo que hacer? Deseo caminar descalza, despojarme de todo aquello que me pesa, que no me hace falta. Hoy estoy aquí, desahogando sentimientos, plasmando nada más que la verdad. Una historia en pocas letras, y mucho aún por contar. Sé que tengo las personas, y la base para volver a comenzar. Tengo el sabor de tus labios, tengo la figura de ella esperando en mi puerta, y tengo los abrazos de cuatro hermosas flores que me impulsan a seguir. ¿Qué más podría necesitar?

lunes, 14 de abril de 2008

Cruzar los cielos


A veces me cuesta creerte. No sé por qué pero es. Y con una palabra más o una palabra menos me desilusiono. Te pido tu ayuda para alcanzar el éxito, para ver crecer las espigas y las semillas, pero nada llega a ser perfecto. No existe la perfección, y es una lástima que no pueda partir de ese principio básico. Todo sería más fácil, tendría menos expectativas, sería menos auto exigente, y contigo también. Me duele que no te des cuenta, te pido lo más sencillo del mundo, y aún así me haces daño. No quiero guiones, ni libretos de palabrerías románticas. Quiero hechos, quiero verte cruzar los cielos por mi. ¿Dejarás que nuestra espiga muera?

martes, 8 de abril de 2008

Máscara y duende

Miradas al horizonte
Huellas en la arena
Es mi sombra, es mi alter ego
Convive y a la vez desgarra
Desbarata y al mismo tiempo camina
Me toma la mano, me la aprieta bien fuerte
Y entonces nos ponemos nuestros trajes, somos roles
Caras al mundo, una sola luz en el interior
Así es la persona.. máscara y duende
Y un anhelo por compatibilizar ambas dos
Por ser un mismo polo y no fachadas
Miradas al horizonte
Huellas en la arena
Es mi yo en la playa
Y mi alter ego en otro lugar
¿Qué hay aquí? ¿Qué hay más allá?
Consciencia colectiva, inconsciente personal.

lunes, 7 de abril de 2008

Luz bordeando mi espalda


Hoy sentí la luz del sol bordeando mi espalda. Me acordé de ti. Me acordé de nosotros. Miradas que en una tarde cálida intentaban decirse algo, quizás confesar algo de amor. Y nuestras pupilas bailaban saboreando la gracia de saber aquello que pensamos, pero que no diríamos a través de palabras. Luego sonrisas, timidez, y rubor en nuestras mejillas. Es la emoción que siempre compartimos con la electricidad de nuestras manos, que nos va invadiendo el cuerpo de a poco para iluminarnos el rostro y el alma. Perdemos la ingenuidad y nos entregamos al sueño, a la vida, a la ilusión. Nos conquistamos los labios, nos hacemos pequeños para acogernos mutuamente, para sincerarnos una vez más. Y sólo siguen siendo miradas, y ese beso tuyo que me das. O tu rosa que me recorre el cuello. Y esos dedos temblorosos dibujando el contorno de mi ser. Y entonces tu espalda también es mía, junto con todo lo tuyo. Pues en segundos los límites son difusos, no existe la pluralidad, sino una integración, una unión, una comunión entre todo lo que te he entregado y todo lo que tú me has querido regalar. Pero qué va.. son sólo recuerdos. Y a la vez no sólo eso. Es realidad, es la música en mi cabeza. Es todo aquello con lo que sueño... de noche o al despertar. Ninguna vida es cotidiana al lado tuyo. Y ninguna rutina existe cuando me sorprendes cada día con tu voz. Enséñame a leer tus labios, enséñame a descubrir tu desnudez. No es únicamente la luz sobre mi espalda, es tu mano que me acaricia, tu cuerpo que me dibuja y tus labios que se funden con mi sed.

domingo, 6 de abril de 2008

Rodeada de matices


No sé ni por dónde partir. Cómo explicar lo que no se puede. Ya lo tengo todo claro y me duele. Demasiado desprecio y aún así no puedo renegarme a mi misma. Pecados imborrables y tu lista es ya muy larga para volver a perdonar. Vacío y más vacío. No encuentro las respuestas, ni las soluciones felices. Sólo veo puertas oscuras que se abren... y no sé si me quiero adentrar en ellas. Ya lo dije, tengo miedo. Quisiera hacerme la fuerte otra vez, como siempre, pero creo que no puedo. No quiero más este témpano, ni esta rabia. Sé quien soy, sé quien puedo ser, pero me encierran, me lastiman, hacen que salga lo más feo de mi. ¿Cuándo acabará este veneno? Mucho ya se ha esparcido por mis venas, por mi piel, por mis sentimientos, y entonces toda luz huye. Desbarátame y reinventemos una salud. Quiero encontrar las razones, y saber que puedo seguir adelante... que no será mi marca para el resto de la vida, ni esa consciencia vil que me persigue. ¿Redención? ¿Evitación?... o un simple escape. Muchos caminos, decisiones por tomar. Riesgos, dolores, miedos. Palabras hay miles y aún así no significarían lo que siento. Soledad y el cansancio de ver infinitas amenazas para una historia que nunca acaba. Expectativas, quisiera que todo fuese diferente, pero no se puede. Lo que toca es lo que toca. Una vez alguien dijo lo que recibes es lo que mereces... de verdad no quisiera pensar que me juzgaron mal, que todo esto es una prueba para crecer y llegar a un camino mejor. Es demasiado sufrimiento, y ya no me quedan pies para correr, ni manos para abrazar la suerte del destino. Caídas, vientos extraños. Y todavía ese vacío con gusto a no sé qué. No pertenezco, y en algún punto soy parte. ¿Qué error cometí?... quisiera saber si es mi culpa, si es el castigo que debo pagar. Maldita la esperanza, la fe y la ilusión. Es la perdición de la humanidad. Y yo no quiero arrepentirme, de lo único que debemos arrepentirnos es de las locuras que no hayamos cometido. Pero no de querer ser feliz. Para eso siempre están los trenes al paraíso y los ideales. Estamos atados a la realidad, con ciertos sueños que nos liberan. Sueños que nos encadenan a la vez, pues sabemos que no podremos palparlos con los labios. Y ahí lo único que quiero es llorar. Las paredes se achican y el tiempo se detiene ante la pantalla. Dedos que teclean con sangre en sus yemas, y ese nudo que me acalambra todo el cuerpo. No quiero pensar en eso tampoco, menos en mañana. El domingo debería traer paz, Dios descansa dicen. Y no sé por qué no veo para mi esa misma claridad. Tormentas se avecinan, y un dolor mucho mayor. Tengo pavor de ver qué líneas enemigas bordearemos. Tengo miedo de perderme en la oscuridad.

sábado, 5 de abril de 2008

Blanco, negro y matices


¿Por qué uno tiene pensamientos encontrados hacia la mayoría de las cosas? Pareciera ser que el hombre como especie está arraigado en la bipolaridad de una manera sana, o como mecanismo de defensa al menos. Nada es blanco o negro, eso es lo peor... pues sería más fácil decidir. Pero no, existen matices en la vida. Situaciones, gestos, personas que nos van inclinando de a poco hacia un lado de la balanza. Hoy me siento en ese vacío. En esa sensación de que nada está asegurado. De que momentos difíciles están por comenzar. Y entonces un nudo empieza a formarse en mi estómago. Temor y miedo del presente, más aún del futuro.

martes, 1 de abril de 2008

Tiempo y espacio


A veces pierdo la noción del tiempo. El espacio se hace cada vez más pequeño y me encierra, me absorbe en la esfera de los segundos. Pero yo siempre pienso. Mi mente es un ferrocarril sin estaciones ni puertos... no se detiene, sigue el camino y la rutina constante. Y entonces hay detalles que golpean mi puerta. Momentos que le devuelven la luz a mi rostro. Tú sueles ser uno de ellos. Tú eres la sorpresa diaria. Tú eres el que siempre ha sabido extraerme de aquella cárcel. Separarme del ensimismamiento para volver a la profundidad de tus bellos ojos. Creo que ya lo dije una vez... tú eres capaz de sacar sonrisas de un cubo de tristezas. Tú me alegras el día. Tú me enciendes las noches y las mañanas. Y luego ya no hay tiempo, ni espacio... sólo nosotros dos.