Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

lunes, 17 de enero de 2011

Una historia de amor


Hoy y ayer escribí una historia. La escribí hace tanto tiempo en verdad. Era una historia de aventuras, de tragedia, pero por sobre todo, era una gran historia de amor. De esos que duran. De esos que son eternos. De esos que logran sobreponerse a todo y resolver cualquier dificultad. De esos que al parecer, ya no existen, y si existen, sólo están en mundos mágicos o en el imaginario de Disney. Era sin duda, una historia de ficción, pero también, tenía algo de realidad. Un poco bastante. Todos son personajes, creados, inventados, recopilados, como sea. Y si bien son sólo personajes, meros actores, todos tienen algo de mi. Algo de mi realidad. De esa torcida. De esa solitaria. De esa mágica, triste, apasionada, enamorada e ingenua, forma de vivir. ¿Qué es realidad y qué es ficción? ¿Hasta dónde llega la tinta del lápiz y hasta dónde es realmente vivir? Hoy y ayer y hace más de un año, escribí una historia. Dice mucho de mi, dice mucho de lo que no he vivido aún. Dice más de lo que podría soportar. Y hoy, por sobre todo me pregunto, si seguirá siendo, una historia de amor.

domingo, 16 de enero de 2011

Just by myself


Otra noche solitaria. Profunda. Desgarradora. El tiempo pasa en una eternidad de cielo y aquí estoy yo, en un liviano pétalo de rosa. Y tú, en un largo pasillo de mármol. Sé que estás mirándome con el correr de los segundos. Sé que has esperado toda la tarde. Que hable el sol. Que el mar camine entre mis dedos y la espuma baile. Sé que has deseado tanto que me desnude en tu paisaje para pintarme unos azules. Pero no, not anymore. Es la misma noche otra vez. Sola. Fría. I'm here just by myself, and the saddest thing is... that you are not around to see, that I'm crying for you again.

sábado, 15 de enero de 2011

Me haces caer


¿Será posible que seas tan ciego? Caminas pisoteando los charcos de agua. Le cortas las alas a toda mariposa. La tarde ya se va y queda la noche sin paredes. No, esa promesa tan leve no me sirve. Quiero estar sola. Despojarme de rencores, quizás pintar unas nostalgias. Estoy llena de sombras, de ausencia y de deseos. Un sólo temblor, el de mi alma y todas sus tristezas. Quiero dejarlo todo, en su esencia, en su olvido, en un baúl de madera astillada. Sin embargo, mientras más intento escapar, más hundo caigo en las cadenas. Mientras más quiero volar, más vuelvo a la tierra y a la soledad. Y te odio por eso. Por todo lo que me haces caer.
"Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión, por colores, tamaños y promesas, por época, por tacto y por sabor" (Benedetti).

jueves, 13 de enero de 2011

To rewind


"Once upon a time I was falling in love but now I'm only falling apart".

Every day, every night
Nothing you can say to rewind
There it is only dust going away.

martes, 11 de enero de 2011

Y tú, soledad


La vida da tantos giros. Impredecibles. O tal vez, siempre estuvo escrito. Mortífero. Cruel. A veces así son los designios. A veces no nos queda nada más para escribir porque el daño ya está hecho. Estuvo dibujado en papel calco. Yo lo sabía. Lo vi venir. Sin embargo, era más fácil hacerse el payaso y dejarlo ir. Omitir. Pasan los años. Cosas van y cosas vienen. Antes éramos. Ahora ya no. ¿Y sabes qué? No me aflige ni un centímetro. Lo vi venir y arrasó. Y estoy tranquila de que hoy sea sólo un tren que pasó. Nadie debiese desconfiar de sí mismo porque otros son demasiado ridículos para ver su propia inmadurez, su piedra en el zapato. Hubo un tiempo que dejé de ser quien era. Perdí mi voz. Creí que con eso te mantenía contenta. Y hoy, ya no tengo que hacer marionetas. No más títeres. Cada vez que te vas un poco más, yo vuelvo a ser feliz. No te tengo odio, no te tengo rencor. Me da pena. Pero... cada quien cosecha lo que siembra. Y tú, soledad.

domingo, 9 de enero de 2011

New year sucks!


Año nuevo que comienza. Año nuevo, vida nueva dicen. Sin embargo, este año es el mismo estribillo de mierda. No puedo cambiar nada. No puedo salir de mis ataduras. Un peso implacable cae sobre mis alas y no puedo despegar, no puedo volar al cielo. ¡Qué vida nueva ni qué nada! ¡Un carajo! La misma mierda.