Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

martes, 31 de julio de 2012

Desconectar

A veces, me gustaría ser un paciente terminal en coma al que un día, por fin, se atreven a desconectar.

lunes, 30 de julio de 2012

Se muere esperando

No hay peor pérdida de tiempo, que la espera. Esperar que las personas quieran las mismas cosas que uno, esperar que funcionen desde las mismas reglas y parámetros. Esperar que tengan los mismos conceptos y definiciones de algunas cosas, los mismos códigos de relacionarse. No hay peor dolor, que despertar y darse cuenta, de que todo aquello que se ha dado y entregado a otros, no es respondido de esa misma manera, esperando, casi por una obviedad, que a las otras personas les nazca hacer, sentir o pensar, lo mismo que a uno. No, se puede morir esperando por eso, así como también, que a los demás les afecten o perturben las cosas, con la misma intensidad.

Lights

Cuando camino de noche, ni siquiera siento el frío. No siento nada a excepción de mi propia música vibrando en el interior. Es como si el aire pudiese traspasarme para dejar partículas de oxígeno sobre mis cabellos. Las luces aparecen, en cada uno de los faroles, se enciende en llamas, sentido por sentido, mis labios, las alas, el espíritu ruge por dentro. Todo se ilumina, aún cuando las calles estén a oscuras. Siento algo que no sé describir, que no puedo nombrar, pero me conquista y me fulmina, todo al mismo tiempo para no dejar más que luces por todas partes, como constelaciones de lunares sobre mi piel, inscritos y feroces. Un destello aguerrido me rodea, me sube por las piernas para inquietarlo todo, para volverse pacífico de pronto, sin saber cuándo ni para qué. Como si tuviera tanto que decirme, o viniese, acaso, a cantarme unas verdades. No siento miedo. No me siento sola. Todo mi cuerpo se expande, se abre y lo recibe, luego baila y sueña, se estremece con cada círculo de color flotando y poblando el cielo. En un suspiro llueve, por todas partes, encima y debajo de mí, pero también, lo más profundo se humedece. Todo se lo lleva, me desnuda y me convierte, paso a ser blanca luz en mi traje de seda brillante, en mi locura suicida, no la misma de siempre. Por un segundo, la lluvia imaginaria cambia todos los rincones y paisajes, me toca con sus dedos y detiene el tiempo. Todo se ilumina, aún cuando las calles están vacías. No hay cordura posible que me detenga. No en la luz.  

I had a heart then but the queen has been overthrown 
And I'm not sleeping now, the dark is too hard to beat 
And I'm not keeping now, the strength I need to push me 

You show the lights that stop me turn to stone 
You shine it when I'm alone 
And so I tell myself that I'll be strong
(Lights - Ellie Goulding)

Cuando solía pintar

De niña pensé que podía pintar sin límites, que sólo era cosa de cerrar los ojos y trazar. Todo lo que quería era pintar, escoger los colores, tomar una cartulina blanca y nada más pintar. Cada flor, cada pedazo de cielo, las estrellas, el atardecer, el océano y su infinito horizonte, la espuma, la arena entre los dedos, los árboles, un par de corazones, el pasto silvestre, las princesas de disney, la familia que tendría, la cantidad de hijos, mi casa futura. Sólo había que tomar los crayones, cerrar los ojos y soñar. Y en el camino algo pasó. Ya no pude seguir pintando, no con la misma fantasía, no con la alegría de antes. Mis cuadros se empezaron a poner grises, turbulentos. Pintar ya no era pacífico, ni mucho menos amigable. Pintar se volvía cada vez más y más rabioso. Como si los colores tuvieran una única tonalidad y las palabras no tuvieran mucho que agregar. Algo pasó en el camino y no pude volver a pintar con los mismos ojos, como si de pronto el mundo de las hadas hubiese dejado de existir, como si ni siquiera una gota de confianza en el mundo hubiese quedado en mis labios. Un día desperté y nada era lo mismo. Ya no podía pintar. Miraba la cartulina de reojo, no me decidía a ponerla sobre el atril. Todo se había vuelto demasiado complejo. No sabía qué colores tomar, qué pintar, ni qué soñar. Miraba la cartulina en blanco y siempre era mejor regresarla a su lugar, no tocarla, dejarla esperar por algo, o no sé. Algo había pasado en el camino, en las líneas rectas del universo. ¿A dónde se habían ido mis matices? ¿Las acuarelas? ¿La paleta de colores? Un día desperté y parece que ya no los tenía. Como si de pronto hubiese sacado las cajas de lápices y la mitad de ellos me los hubieran robado. Ya no podía pintar, no como antes. No podía mirar la cartulina con la misma pasión. No tenía nada que decirme, ni yo a ella. Algo se había quedado atrapado en mi inframundo, y ya no podía dejarlo salir, había perdido el habla.

domingo, 29 de julio de 2012

Si fuese suficiente...

Si con sentir amor fuese suficiente, mi cuerpo ya hubiese explotado en diminutas particulas de luz eterna, para sentirse desnuda y por entero, como arena blanca lista para tallar. 

Estaría ahí mi lienzo, preparado, sin mesura ni estrategias, con toda la dulzura de mis labios y el roce frío de la clavícula, siempre tuya.

Se hubiesen conjugado todos los verbos de una sola manera, y me tocarías como al cuerpo de una guitarra, desde sus curvas y fragilidades, hasta la sensualidad de mi melodía.

Si con sentir amor fuese suficiente, probablemente las rosas continuarían al borde de mi ventana. Continuaría tu manto sobre mi espalda, el tiempo conquistando todos los segundos.

No estaría intentando medir el aire, cada uno de sus centímetros como si de pronto, el vacío pudiese adquirir un nombre y con eso, acabarse todas las dudas y desvaríos.

No estaría frente a la pantalla, inmóvil, escogiendo algún atisbo de película o canción, que sepa con mayor asidero lo que yo siento, y entonces así, talvez, pueda explicármelo.

Si con sentir amor fuese suficiente, las grandes batallas habrían salido de otra manera, mis manos no estarían solas, el cuarto de rojo seguiría estando invariable, mis ojos y la sonrisa de siempre.

Si con sentir amor fuese suficiente, estas palabras no serían necesarias.
Probablemente no existirían, no de forma consciente.
Pero a la vez, si fuese suficiente, probablemente yo dejaría de existir.  

jueves, 26 de julio de 2012

Coquetería

A veces, peco de ser seductora en demasía
Sin ser lo suficientemente consciente
Ni discreta mucho menos
Uso la coquetería sin discriminación
Como si todas las micros sirvieran al propóstio; el ego
Y después pienso, ¿pero qué me pasa?
¡Ni siquiera me gustas!
Qué absurdo
Sobre todo, porque los demás se pasan rollos
Y desde ahí la amistad se confunde fácilmente
Con fantasías, sexo, amor o algo más
Y entonces, es muy tarde para regresar
Todo se pone incómodo, perverso
Donde hay leña, se enciende el fuego
El problema, es que no siempre para los dos
La seducción sin propósito obtiene sus consecuencias
"La metida de pata" es que alguno siempre queda al descubierto
Y en completo ridículo.
A veces, una cuota del buen amigo filtro, siempre es bienvenido.

martes, 24 de julio de 2012

Diagnósticos

Ya están más o menos claros los diagnósticos; ¡qué pesadilla! Los funcionamientos, las defensas, los modus operandi, todo, ha sido puesto sobre la mesa. Cada uno de los relacionamientos más recónditos, aquellos con los que se ha ido creciendo y aprendido a ser-en-el-mundo, salen a la luz con ese absurdo evidente y la noción de que el primer trabajo ya está listo, todo se descubrió, ¿y ahora qué se hace? ¿cómo se pasa de la perfecta racionalización y teorización de los conflictos a la integración y revinculación? Aquello que una vez me parecía muy obvio en los ojos del terapeuta, ya no me es tan simple a los ojos de persona común y corriente, vulnerable. Supongo que el primer paso de consciencia que se ha dado, es fundamental, el tema es poder tener el insight suficiente en el aquí-y-ahora como para poder introducir pequeñas variaciones que signifiquen grandes oportunidades de recibir y dar un trato diferente. Para que toda esa carga de estilos y modelos funcionales, pero nada sanos, no sean proyectados a otras personas, no definan cómo quiero estar-con-otros, no perturben mis relaciones futuras, ni mi manera de aproximarme a la vida. Qué difícil, levanto la cabeza y sólo puedo pensar que el camino se viene largo y duro, pero vale la pena. 

Si no te gusta, ¡cámbialo!

La única fuente de consuelo para estos alocados momentos y etapas conflictivas, es que algo en limpio sacaré de todo esto. Algo que me ayude a renacer, dejar de lado los viejos fantasmas, empezar a vivir por fin. Algo que me hará aprender nuevas maneras de respirar, de sentir, de aproximarme. Algo que me hará darme cuenta de quién soy, y de qué no me pertenece, sino que ha sido simplemente arrastrado por añadidura, como el barro en la chaqueta después de un día de lluvia. Algún tipo de separación habrá de establecerse, de diferenciación, de crecimiento, de holgadura, menos límites, más salvaje, pero con cordura, si acaso eso es posible. Sí, cada paso hacia adelante es un encuentro más con mi sombra, mis defectos y mis fantasmas, un camino doloroso, pero también, más sincero y con los ojos abiertos. Basta ya de las comodidades, de conformarse, de trotar al lado de la gente sin detenerse a mirar, sin despertar a la propia naturaleza por miedo a descubrir qué hay ahí. No, todo está disponible, listo para modificar lo que haya que modificar y potenciar, aquello que haya que potenciar. "Las nubes forman parte del paisaje, y si no te gustan las espinas, no aceptes rosas".

I am done with my graceless heart 
So tonight I'm gonna cut it out and then restart
(Florence + The Machine)

lunes, 23 de julio de 2012

Ciclos lunares

"Quiero pensar que cuando leas esto ya te haya preguntado si quieres..."

Qué distancia entre tus manos y las mías es la que hace pensar en esas palabras como sacadas de un baúl de los recuerdos. Me parece todo tan distante, como de una vida pasada, como de un cuento leído alguna vez antes de irme a dormir. Cómo transcurre el tiempo, sus desvaríos, las promesas, sus pequeños intentos y construcciones de realidad. Tan niños y a la vez, hombre y mujer, queriendo sentir que sentíamos, lo más grande, el universo en su plenitud y esos versos creadores de magia. Tanto que conquistamos, tanto que fuimos perdiendo en el camino. La luz, la sombra, el beso eterno, ningún tejedor más, sólo juramentos algo ingenuos. Cómo no mirar atrás y sentir tristeza, cuando pudimos sonreír por siempre en ese paralelo que habíamos querido soñar, alejados de los juicios, de la pobreza, de la locura insana, de los miedos y de las corazas. Cuando pudimos haberlo tenido todo y a la vez nada. Cuando pudimos haber sido todo y nada al mismo tiempo. Cuando las matemáticas siempre se reducían a uno sólo, la misma unión de carne y fuego, la romántica ilusión en vuelo. Cómo transcurren las estaciones, con todo lo que se lleva el invierno, porciones de mi alma divididas y contrariadas, sentimientos que no perduran, ciclos lunares que se van y vuelven. Que caminan intermitentes, esperando una o muchas cosas, talvez, que algo en mí termine de resolverse, quizás, que los planetas puedan alinearse otra vez y aparezca esa misma y vieja pregunta.

domingo, 22 de julio de 2012

Juana la loca

Hoy me siento como Juana la Loca, viviendo a puro acting out, con la histeria digna de una paciente de Freud. Otra vez, maldita la ambivalencia, los discursos contradictorios. Qué difícil es entenderme a veces, con los vaivenes, con lo que quiere la mente, con lo que impulsa al cuerpo. No termino de establecer una línea en el tiempo que tenga alguna gota de coherencia. Cada vez me parece más ridículo e histérico mi cerebro, sin saber lo que quiere, buscando lo que no sabe, deseando lo que no tiene.

martes, 17 de julio de 2012

Fuego inscrito

Cada vez que me tocas las piel, algo en mí se inscribe, un suspiro, fuego nuevo, tu dedo, mis labios y ese beso que despierta.

Dejo que se apague todo lo que me hace mal 
No miro atrás 
Y si tú estás ahí ya no hay nada más que pedir 
Volver a empezar. 
(Hoy - Nicole)

domingo, 15 de julio de 2012

Apio verde

Ahora, dejando de lado aquellos diminutos puntos tristes, los 25 aparecen refulgentes, dichosos y muy agradecidos de las personas que estuvieron conmigo. Cada uno de ustedes son inmensamente importantes para mí, llenos de historias, de sonrisas. Fueron los únicos con los que quería estar, disfrutar, reírme, recordar momentos antiguos, pensar en los tiempos que vendrán. Seguir cantando juntos. Agradezco el compañerismo, la buena onda, la amistad. Agradezco la entrega y el haber compartido un momento juntos de infinita alegría. Con ustedes, cada día aprendo algo nuevo. Lo que hay que saber valorar, aquellas cosas que es mejor dejar atrás. Me siento feliz, me siento rodeada de cariño. Gracias por eso.

Unpleasant surprises

A veces, uno está seguro de muchas cosas, crees que sabes en qué terreno estás pisando, y de pronto, te das cuenta de que incluso aquellos que más quieres, pueden darte la espalda.

miércoles, 4 de julio de 2012

Se desviste la inseguridad

Lentamente las inseguridades se desvisten de mi cuerpo. En este camino de auto entendimiento, de comprender cómo se ha llegado al punto en el que uno está, surgen alternativas diferentes, nuevas posibilidades de afrontamiento, de mirar la vida, de aproximarse a las cosas. Ya no basta lo aprendido, las historias que uno se había contado por tanto tiempo. Ya no sirven las excusas, no son suficientes, ni pueden seguir paralizando el propio rumbo. No se puede seguir utilizando a los demás, como pretexto para no hacer o decir lo que se quería. Se hace imperativo, coger las riendas, permitir el desarrollo del ser, sus deseos, sus necesidades, la autonomía, la independencia. Permitir que el cuerpo y el alma florezcan libremente, sin contenciones ni barrotes. En este proceso de auto descubrimiento, aparecen cosas que antes no había visto (o no estaba preparada para ver), el punto final es que, lo tengo todo, todo lo que necesito está en mis manos, sólo hay que arriesgarse a ponerlo en juego, a ofrecerlo. Hay tanto en mí para entregar al mundo, hay tanto que el mundo tiene para darme también. A veces es bueno disminuir las expectativas, las exigencias, y en vez, observar con asombro todo lo nuevo, recibir con alegría todo lo que está ahí, a la espera de uno. Abrir cada uno de los sentidos para volver a maravillarse, incluso de las cosas más pequeñas, incluso de lo más ridículo y/o evidente. Dejar de pensar que las cosas nos suceden, y salir a escribir más versos de aquello que creamos en el día a día, de aquello que buscamos conquistar. Planificar menos cada una de las situaciones, el futuro, lo que se hará, hoy y mañana, planear menos las cosas, como si todo tuviera que necesariamente seguir nuestro pulso y nuestro ritmo. No, también dar cabida a otras temporalidades, a otros bailes, a que el universo nos de la serenidad de que para todo hay momentos. Dejar de refugiarse en lo conocido, en lo cómodo. Dejar de pensar que lo que hay ante nuestros ojos, es el único destino posible. Y en vez, salir más, buscar más, disfrutar más, aprender más, enamorarse más, amar todos los días. 

lunes, 2 de julio de 2012

Como pétalos de girasol

De a poco se encuentra el centro, se hace lo que se quiere hacer, se siente, lo que se quiere sentir. Cierro los ojos y al abrirlos, se esboza una sonrisa, algo de calor se percibe en el cuerpo. Pareciera que hay más luz, la paleta de colores se ha extendido. Pero tranquilos, nada gira en ciento ochenta grados de la noche a la mañana. Aún existen esas sombras intentando alcanzarme, queriendo ponerle líneas a mi liezo y así cuadricularlo, como cuaderno de colegio. Pero ya no importa, nada tiene el mismo significado que antes. Yo corro y sigo corriendo más fuerte. Hago todo lo posible por alejarme de ellas. Y mientras avanzo, tengo esos momentos de paz donde puedo detenerme, recobrar el respiro, mirar las calles en atención plena. La lluvia cae, aparece un arcoíris, y yo me abro a la vida, como los pétalos de un girasol, naciente y casi tocando el cielo.