Todas las noches me desvelo. Se me hacen eternas las horas y cada uno de sus putos segundos. Tanto silencio, y yo, me quedo pensando. Sí, en todo lo que quisiera decir y que no digo.
Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...
miércoles, 29 de agosto de 2012
martes, 14 de agosto de 2012
¿Se puede sólo seguir? (II)
Quiero mirar adelante y seguir, simplemente seguir, correr, caminar, lo que sea con tal de sólo seguir. Así, talvez, el pasado ya no pueda alcanzarme. Y lo deje por fin atrás, despidiéndome de él con risa por encima del hombro. Así, quizás, ya no tenga que continuar llevándolo amarrado a mi cintura, absorviendo todo aliento de vida dentro de mí. Lamentándome por todo lo que no dije y que quería decir, entristeciéndome por cada persona que perdí en el camino, y que no me quería de la misma manera que yo. Quiero poder decirme algo a mí misma que me permita avanzar, que me deje entender toda esta porquería de emociones que tengo encadenadas a los tobillos, pero a veces, se me hace profundamente difícil. Dormirme sin sentir que me muero un poco más. Que me apago. Levantarme. Salir a caminar. Soportar el frío. Disfrutar el silencio. Mirar la calle y sorprenderme. Regresar con alegría a casa. Poner el despertador otra vez, sin sentir un extenuante desasosiego. Quiero mirar adelante y seguir, simplemente seguir, correr, caminar, arrodillarme, lo que sea con tal de sólo seguir. Lo que sea con tal de no sentir nada, nada que siga hiriéndome en lo profundo, profundo como si algún día fuera por fin a terminar de matarme, matarme cada una de las esperanzas, sueños e ilusiones con las que yo solía abrir los ojos en la mañana. Eso que parecía entregarme alas para volar, o que probablemente sólo servía para borrarme de los verdaderos espejos y darme un puto segundo de paz. Quiero poder decirme algo, tener alguna razón. Mirar la noche y pensar que estoy contribuyendo al mundo, que talvez, mañana ya no siga sintiendo lo mismo, que quizás, algo cambie. Poder decirme que mi vida no será siempre repetir complejos y basuras, perpetuar las mismas dinámicas, quedarme con la sensación de que nunca seré suficiente. Quiero mirar adelante y seguir, simplemente seguir, correr, caminar, arrodillarme, saltar, lo que sea con tal de sólo seguir. Como si acaso, esta noche, se acabaran las pesadillas y volviera a ser feliz. Quiero poder darme la fuerza, decirme algo. Pero por más que trato, por más que me esfuerzo para seguir batallando, no puedo concentrarme en nada. No puedo dormir. No puedo hacer que deje de doler.
lunes, 13 de agosto de 2012
Right path
Algunas veces, sólo por un fragmento de segundo, quisiera cerrar los ojos y que al abrirlos, todo estuviera como antes, en esos momentos donde yo creía estar feliz, a cada uno de esos recuerdos de antaño, y a lo largo de mi historia, que me hicieron pensar que todo iba por el camino correcto.
sábado, 11 de agosto de 2012
Se vuelve pequeño
"Siempre hay un momento en que el camino se bifurca, cada uno toma una dirección pensando que al final los caminos se volverán a unir. Pero al final sólo ocurre una cosa, llega el puto invierno."
(Federico Moccia)
viernes, 10 de agosto de 2012
Tre Metri Sopra il Cielo
"Y en ese momento aparece alguien que te dice que tranquilo... que aflojes... y cuando aflojas, te das cuentas de las cosas. Cuando dejes de tener miedo empezarás a disfrutar".
(Federico Moccia)
lunes, 6 de agosto de 2012
Desviaciones
¿Dónde está el punto de las desviaciones?
Ese epicentro de todos los giros imprevistos
Ese algo que hace cambiar las cosas y las relaciones
Para luego despertar y darte cuenta de que ya nada te es conocido
Ni los lugares ni las personas
Como si algo se transformara de pronto
O talvez, sólo han caído los velos por fin
Para así mirar con mayor claridad
Las cosas como son
Con lo que se puede contar y con qué no
Derribar las idealizaciones
Dejar de creer que sabemos, las respuestas
Lo que moviliza a las personas
La forma en que pensamos que nos quieren
El sueño que depositamos en ellos
Y en vez, comenzar a ver la realidad con su crudeza
Aceptar que la soledad existe
Que los demás no sienten lo mismo
Ni buscan las mismas cosas ni responden de la misma forma
Que no todo dura para siempre
Que las cosas no son tan recíprocas como uno imaginaba
Que a veces, el dolor sólo es de uno
Y al resto, les da un carajo.
Ese epicentro de todos los giros imprevistos
Ese algo que hace cambiar las cosas y las relaciones
Para luego despertar y darte cuenta de que ya nada te es conocido
Ni los lugares ni las personas
Como si algo se transformara de pronto
O talvez, sólo han caído los velos por fin
Para así mirar con mayor claridad
Las cosas como son
Con lo que se puede contar y con qué no
Derribar las idealizaciones
Dejar de creer que sabemos, las respuestas
Lo que moviliza a las personas
La forma en que pensamos que nos quieren
El sueño que depositamos en ellos
Y en vez, comenzar a ver la realidad con su crudeza
Aceptar que la soledad existe
Que los demás no sienten lo mismo
Ni buscan las mismas cosas ni responden de la misma forma
Que no todo dura para siempre
Que las cosas no son tan recíprocas como uno imaginaba
Que a veces, el dolor sólo es de uno
Y al resto, les da un carajo.
domingo, 5 de agosto de 2012
Continúo descendiendo
Incluso lo más diminuto me hace pensar en lo más grande
En esas luces arrebatadas de faroles
Para poblar mi cielo de estrellas
Y recaer a esa sórdida locura de siempre
En un torrente vertiginoso
Atropellado de mariposas y puñales
Juntos, pero nunca revueltos
Sacados de la misma cubeta de colores
Esos grises que todo lo dicen y escupen
Y los rojos, coléricos y con sed de guerra
Como el océano, mágico universo
Melancolía, paz y osadía en un mismo instante
Que hace vibrar para tocar las nubes de algodón
Y luego descender
A los infiernos repetidos, de historias
Turbulentas y sangrientas
Donde la piel elimina las escamas
Y talvez, ilusamente, se enamore
Otra vez, de los globos y arcoíris
De las promesas
De ventanas que parecieran abrirse
Y en realidad, sólo siguen estando ahí
Mirando a la distancia
Adorando en poemas al silencio.
I'm a slow dying flower
Frost killing hour
The sweet turning sour
And untouchable
I need a lullaby
A kiss of goodnite
Love of my life, I need this
(My skin - Natalie Merchant)
En esas luces arrebatadas de faroles
Para poblar mi cielo de estrellas
Y recaer a esa sórdida locura de siempre
En un torrente vertiginoso
Atropellado de mariposas y puñales
Juntos, pero nunca revueltos
Sacados de la misma cubeta de colores
Esos grises que todo lo dicen y escupen
Y los rojos, coléricos y con sed de guerra
Como el océano, mágico universo
Melancolía, paz y osadía en un mismo instante
Que hace vibrar para tocar las nubes de algodón
Y luego descender
A los infiernos repetidos, de historias
Turbulentas y sangrientas
Donde la piel elimina las escamas
Y talvez, ilusamente, se enamore
Otra vez, de los globos y arcoíris
De las promesas
De ventanas que parecieran abrirse
Y en realidad, sólo siguen estando ahí
Mirando a la distancia
Adorando en poemas al silencio.
I'm a slow dying flower
Frost killing hour
The sweet turning sour
And untouchable
A kiss of goodnite
Love of my life, I need this
(My skin - Natalie Merchant)
sábado, 4 de agosto de 2012
A tres metros sobre el cielo
Durante algún tiempo, estuve a tres metros sobre el cielo, como la película. Dejándolo todo, entregándolo todo. Recorrí el mundo, subí en bici y fui a la luna para luego regresar. Estuve en la playa, con su oscuro romanticismo. De noche, en el fuego de la ciudad, de día en la tímida laguna de la naturaleza. No había segundo que perder, faltaban minutos para seguir creando música. Sucumbí a la locura de sentir la vida a dos mil por hora, con su energía, la furia, el destello y frenesí. Vi pasar toda una vida, o la imaginé.
Durante algún tiempo, estuve a tres metros sobre el cielo, como la película. Sintiendo todo desde lo más profundo, queriendo todo, en demasía. La desnudez y la alegría, juntas y al mismo tiempo, infinitas como el océano. Para despojarme de todas esas reglas que no servían, de los escudos y las armaduras. Fui creciendo, fui más libre. Pinté cuartos de todos colores, pero prefería el de rojo, siempre. Hice tantos dibujos, escribí tantas historias. Brillé como nunca, e hice de la noche mi mejor amiga, sólo para hacer más cortas las distancias y así mirar el amanecer.
Durante algún tiempo, estuve a tres metros sobre el cielo, como en la película. Y creí que nunca tendría que bajar de ahí. Que no sería necesario porque ya estaba por completo, como la flor y sus pistilos. Pero de repente abres los ojos, y te das cuenta, de que todo se ha acabado. De que lo que fue primero y último, no puede ser más, pero a la vez, nada puede volver a ser igual que antes. El primer viaje será por siempre, el único.
viernes, 3 de agosto de 2012
Atenuaciones del lenguaje
El mundo está lleno de atenuaciones del lenguaje. Nadie dice lo que realmente quiere decir. Todo tiene sutilezas de por medio, disminuciones, atenuaciones, mentiras "blancas". Creemos que con suavizar, herimos menos a las personas, pero en realidad, es lo mismo. Un contenido "doloroso" no deja de serlo por decirlo más o menos fuerte. No deja de serlo pero estar más o menos recubierto. ¿Qué pasó con la honestidad? El silencio no siempre es la mejor respuesta, permitimos que los demás piensen lo que ellos creen y no lo que sentimos. Sin embargo, en esa expresión, se ponen en juego también, las empatías de los demás, la verdadera capacidad de siquiera solidarizar con el sentimiento y dejar de mirarse por cinco segundos el propio ombligo. Es en esos momentos, donde la gente queda despojada de disfraces y los vemos tal cuan son. El peor sentimiento es pretender que no te importa algo cuando en realidad es en lo único que piensas. Sólo te hiere por dentro, te cala hondo.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Farewell dream
Anoche soñé que estaba en la playa. Estaba sentada en la arena, con un sol tímido y la tenue brisa de mi infancia. El mar iba y venía, con su espuma y la sal, con ese poder que siempre tiene para cautivarme. El único lugar en el mundo que logra darme tanta paz. Sólo estaba yo y la playa. Luego aparecieron las historias, cada una de las películas de mi vida con sus altos y bajos. Todo parecía cruzar el cielo, como un computador holográfico. Podía tocar las historias, a las personas, mirarlas como si hubiesen sucedido solamente ayer. Sentir, todo aquello que podría haber sido distinto. Una playa vacía, tanta melancolía junta en una sola taza de café. Después, cerraba los ojos y me despedía... de todos y de todo.
Cuando este fuego me desvela
Pero despierto solo una vez más
Que mal, que mal,
Esta absurda y triste historia
Que se pone cada vez peor
(Pedro Aznar, original de Elton John)
¿Se puede sólo seguir?
Quiero mirar adelante y seguir, simplemente seguir. Pero no puedo concentrarme en nada. No puedo dormir. Todo me parece tan irrelevante, cuando en realidad, hay tanto en juego. El que mucho abarca poco aprieta. Tengo la, no sé si leve ingenuidad o creencia, de que los desiertos pueden florecer, sí, algo nacer de donde no hubo o no hay nada. Quiero poder impulsarme, decirme algo a mí misma que me haga continuar, pero a veces se me hace profundamente difícil. Despertarme. Vestirme. Salir a caminar. No pensar. Sentir que no me duele. Sonreír. Trabajar. Ir a clases. Disfrutar de lo que antes me hacía feliz. Cada una de las tareas, incluso las más sencillas, se me hacen tremendamente pesadas. Quiero poder decirme algo, tener alguna razón. Mirar la noche y pensar que hice algo bueno, que talvez, mañana, ya no siga sintiendo lo mismo, que quizás, algo cambie. Poder decirme que mi vida no será siempre un suma y resta de pérdidas. De sentir que a pesar de todo lo que haga, regreso a las mismas conclusiones, a las mismas dinámicas, a encariñarme con algo para luego perderlo y sentirme vacía otra vez. Y entonces, tener miedo de volver a intentarlo, con el fantasma de repetir los mismos tropiezos casi con tontera. Quiero mirar adelante y seguir, simplemente seguir. Como si todo a mi alrededor circulara por la vereda de al lado y yo ni me enterase. Quiero poder darme la fuerza, decirme algo. Pero no puedo concentrarme en nada. No puedo dormir. No puedo hacer silencio. No puedo hacer que deje de doler.
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