-Y seguirás esperando. La paciencia medirá con su mano etérea el momento justo para que eso suceda, algún día verás que se hará realidad, el viento lo dice... ¿no lo oyes? escúchalo atentamente y olvida lo demás que no te deja vivir en paz. Siente con tu corazón y no con esas manos manchadas de sangre que tratan de engañarte y de confundirte en un mundo de negro esplendor...-
=Imposible vivir con lo que siento. Quiero gritar, que el mundo sepa lo que tengo dentro y que me roe las entrañas, escupir fuego por la boca, pero la muerte me lo impide.=
-¿La muerte? El grito desesperado se oye igual a millares de kilómetros aunque ningún sonido se haya emitido de tu garganta... ¿cómo es eso posible? aún escucho el eco de tus miserias que resuenan...-
=Quiero que acabe... yo misma terminaría con mi vida si no fuera porque tú me atas a este mundo.=
-Despierta, no dejes que me adueñe de ti, escucha tus propias palabras, ¿acaso no estás consciente de lo que estás diciendo? debes prevalecer, sino ¿quién podrá alguna vez volver a escucharme? Tu adiós prematuro no me deja pensar con claridad...-
=Ahora que compruebo la soledad, y siento el frío en mis huesos, pienso que quizás la compañía no era del todo mala. Echo de menos querer y ser protegida por tus brazos. Me pregunto entonces, ¿qué será el amor realmente? ¿Acaso los cuentos que describen los libros? ¿O campos de maravillas y atardeceres para siempre? No, no me respondas, sólo puedo decirte que espero haberlo vivido antes de apagar la luz.=
-Y déjame sentirte a mi lado, aún en la lejanía, aún desde el fondo de tu corazón, déjame ser parte de ti para poder creer que la soledad me ha abandonado y poder así volver a ti...-
=¿Dejarte? Tu sabías que yo era tuya desde el momento en que formé parte de la existencia del universo. Tú fuiste quien negó a la naturaleza y a sí mismo. Tu mentiste por mí.=
-¿Yo? ¿cómo es eso? ¿no eras tú la que estaba perdida en un mar de inseguridad? Tú me negaste y con eso desaparecí...-
=Quizás entendí mal, ¿fue de noche o de día?... lo recuerdo, me quedé sin respiración y un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando me dijiste adiós.=
-¿Adiós? No, no, tan sólo fue un hasta luego...-
=Quizás, no importa, ya dejó de doler el desprecio y la inseguridad. Intento enfrentar el nuevo hoy con valentía.=
-Esa es la amada que quería recuperar, tu voz vuelve a ser la misma, no lo olvides, la luna podrá desaparecer, los sueños se podrán romper, pero siempre estaré ahí para ti, tú lo sabes...-
=Te lo he dicho tantas veces... luz, sombra, vida, muerte, a lo lejos, un sonido, no sé qué es, pero me eriza la piel y pierdo los estribos. Sin embargo, se acabaron las oportunidades. Ya despegó tu estrella.=
-Con esa clase de pensamientos no creo que puedas lograrlo, lástima, pensé que habías cambiado. Quizás en tu epitafio se diga: "vivió con dulzura y confusión, murió en un mar de dudas"...-
=El sarcasmo siempre te sentó bien, viviste siempre así. Prefiero mar de dudas que "murió siendo el fantasma de alguien más"... No soy tu amada, nunca lo fui. Locura, nada más. Y ahora vete.=