Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

domingo, 31 de agosto de 2008

Se prometen


Nada como un día tranquilo. Donde a pesar de ser invierno.. imaginas que es verano, te sacas los zapatos en el parque. Y no necesitas más que lo que traes puesto. Nada de abrigos ni chalecos. Sólo tú y el sol que te inunda desde arriba. Que te reinventa. Y entonces estás ahí en el pasto con otro cuerpo que políticamente no es tuyo, pero del que esencialmente eres dueña. Te completa. Y juntos se miran. Se observan a través de los cristales, intentando descubrir verdades que no saben. Toman helado, se sonríen en silencio. Se dan besos. Se abrazan. Y se prometen una vez más, que el mundo será solamente suyo. Después de tiempos difíciles se aprietan las manos, se acarician las llagas con suavidad. Se perdonan. Luego cae la noche. Y se prometen una vez más, que nada podrá separarlos. Que el amor sí es suficiente, sólo hay que poner las ganas y los puños para poder colorearlo. 

miércoles, 27 de agosto de 2008

Ile Habana

Un lugar pequeño, pero lleno de colores. Así me gustan. Pocas sillas y un aroma a La Habana que te penetra en el minuto que entras al local. Luces, miles de ellas. Y entonces esa música cubana que de a poco comienza a conquistarte los tacos, que te sube de los dedos hasta la última línea de cabello. La sientes en los oídos, corriendo juguetona por toda la piel. Y sin darte cuenta ya estás en la pista bailando. Y la música sube y sube de volumen hasta que dejas de escuchar todo lo demás. Hay tambores, y un agradable acento en el micrófono. Luego sonríes, y bebes tequila. Estás con tus amigas como si fuera una noche de soltería. Sólo risas por millones, tallas y bailes entretenidos. De pronto un, "¿quieres bailar chica?". Y nuevamente sin notarlo estás en la pista y alguien te lleva sin siquiera tocarte. Es casi mágico. Así es el ritmo de Cuba. Así es una noche en Ile Habana. 

martes, 26 de agosto de 2008

Estrellarse y levantar


Esta frase la he usado ya. Y total, qué importa. Resume en pocas palabras algo que hoy intentaré explicar. "Tanto tanto tanto amar.. a veces lastima". Si hasta las canciones y las películas lo dicen debe ser porque algo de cierto hay en ello. Es difícil, es pesado amar y tener que sufrir los estrellos, o peor aún, esperar los regresos. Como decía Cortázar.. "Que cada cosa cruel sea tú que vuelves". Y es desesperante, pensar que uno se desvive tanto por una persona, o sólo por el hecho de amar, y que a veces todo está en tu contra, todo actúa para que uno no pueda despegar. Es difícil, es incierto. Y todos más de alguna vez hemos sentido estas mismas letras. Ayer, hoy, mañana, da lo mismo. Siempre está la posibilidad de caer. ¿Y entonces qué nos queda? No sé. La gota de fortaleza guardada en el bolsillo, la única estrella que brillando te dice que afuera todavía queda más. De eso se trata. No me preguntes por qué. Pero algo raro hay en este mundo, que nos enseña a levantarnos después de tropezar. Y a hacernos más fuertes, aún cuando muramos de dolor. No existen los cobijos, ni las probabilidades. Sólo esos intentos frágiles de ser uno, pero de verdad dejar libre al duende y al propio yo. Y entonces deseamos las flores, la primavera, la calidez de un otro que nos refugie en una barca de esperanza. Eso de por sí ya es un riesgo. Pues rápidamente depositamos nuestra fe, y nuestras ilusiones en un castillo de arena que puede que se lo lleve el mar, más pronto de todo lo que nos costó construirlo. En fin, no sé que más decir. Amar lastima. Eso es cierto. Pero también explota aspectos de uno que no conocíamos. O saca cubos de felicidad de lugares de donde no lo creíamos posible. Ante las dudas.. ¿qué te queda? Personalmente creo que es mejor disfrutar y dejar libre las alas aún sabiendo que se pueden quemar. Amar hasta que se te calcinen los huesos, aún sabiendo que te puedes estrellar.

lunes, 25 de agosto de 2008

Necesidad y afiliación


Hoy tomé la micro temprano en la mañana con el sol quemándome los ojos. Y mientras pasaban las calles, los semáforos y la gente corriendo, pensaba en tantas cosas, más bien escuchaba de a ratos a mi propia voz interior. Una especie de soliloquio cansado, o un duende travieso queriendo despegar. "Me verás caer", pensé. Y luego oí "¿a dónde?". Y entonces aparecieron todos esos túneles frente al pasillo de la micro y todos sus pasajeros como actores de una fría obra de teatro. Mi obra, mi vida. "Qué difícil es", me dije. Y cuando sonó mi timbre me bajé para caminar al compás de atareados trabajadores y ocupadas telefonistas. "Pero, ¿por qué yo lo permito?", oí otra vez. Era una extraña conversación con mi inconsciente, y dudas no agradables para tan hermoso día. Llegué al trabajo. Y ahí todo volvió a la normalidad. Seguí siendo yo, la universitaria, la romántica, la soñadora, la silenciosa. Seguí un curso, seguí mis deberes como toda persona normal. Sin embargo, cuando llegó la soledad, y un nuevo viaje en micro.. el duende me robó los labios y salió de nuevo a jugar. "Qué mala suerte. Otra vez los espejos y ese vacío que no suena más que a insatisfacción", grité. Y entonces comprendí la mala racha que venía colgándose de mis zapatos como saco de plomo. Todo tenía que ver con la necesidad y la afiliación.   

domingo, 24 de agosto de 2008

Cadáver exquisito 8


-No trates de llegar a lugares que no tienen puerto ya.-
=Más fácil sería sólo volar a tus manos si me permitieras tomarlas.=
-Si todo fuera tan simple como lo pintas..-
=La vida sería un poco mejor. Pero no lo es. Y para eso estamos juntos, para llorar y reír. Tú eres lo único que ilumina mi día.=
-Tú lo único que destroza el mío.-
=Tanto dolor princesa. Suéltalo. Escúpelo.=
-No intento ser vulnerable. Menos contigo. Te lo agradezco, pero no.- 
=No decías lo mismo anoche. Cuando tu cuerpo desbordado de energía danzaba tranquilo entre mis piernas, yo soñaba en desgarrarte hasta los huesos. Explotar de besos. Sentirnos tan profundo.=
-De nada me arrepiento, pero no puedo volver a tropezar. No de nuevo. Ya estuve ahí. En ese lugar. En esa posición extraña donde nada tiene sentido. Y donde todo hay por lamentar.- 
=¿Desde cuando es el amor un lamento?=
-Desde que tiene tu nombre y tu figura por actor. Yo no quiero ser otra flor marchita en tu bolsillo. Ni un dolor más en mi alma perdida.-
=Ay pequeña, qué abandonada estás de la vida. Te he dado todo, la sonrisa más oculta y mis labios temerosos. Hasta los errores, y mis disculpas. Si no puedes ver todo lo que te amo, todo lo que te sueño, entonces no sé qué otra melodía darte..=
-No más melodías por favor. No quiero engaños, ni palabras dulces que se las lleve el viento. Quiero realidad. No más fantasías ni ilusiones rotas.-
=No más carruseles ni silencios. Quiero verdad.= 
-No más rodeos, frases directas. Quiero saber qué piensas.-
=Todo eso prometí cuando te subí a mi nube de algodón.=
-Las promesas no bastan. Dime, ¿qué es real?-
=Lo que puedo tocar. Lo que quiero palpar. Y eso eres tú.=

sábado, 23 de agosto de 2008

No a las instrucciones


No me voy a conformar inventándote, mirándote a los ojos. Quiero escuchar palabras, risas, cualquier sonido que venga de tu boca. Quiero no saber, sino sentir, que estás cerca. Y que yo no tengo que escribir un diccionario de instrucciones o de cómo entender lo que mi corazón piensa, para que tú puedas acogerme un poco más adentro. Hablemos el mismo idioma. Que tu piel y tus manos puedan comprender lo que intento decirte con cada mirada. Que nuestros besos signifiquen lo mismo. No demos más pasos en falso. Que nuestros pies vayan unidos por un mismo cordón de zapato. No nos equivoquemos por ser tan estúpidamente ciegos. No nos cansemos innecesariamente. Si ya dejamos las armaduras, nada puede impedirnos tener un poco más de coraje, de fuerza, de atención y de gentileza. Quiero flores, y todo lo que puedas darme.. eso y todavía más. Te quiero a ti con tus defectos y tus cualidades. Pero equilibremos la balanza, que los cielos estén un poco más claros. Que nuestras bocas sonrían un poco más. Que nuestros abrazos sean más cálidos, más protectores. Sólo el lenguaje es la barrera, pero yo sé que podemos usar nuestra lanza para destruirla. Quiero no saber, sino sentir, que estás cerca. Que todavía estás a mi lado cuando me duermo. O cuando sólo veo las calles al pasar. Y que no tengo que darte instrucciones.. porque sólo con conocerme sabes qué hacer.

viernes, 22 de agosto de 2008

Posición fetal


Época de defensas bajas. Los cuchillos se clavan puntiagudos, afilados y como astillas de hielo en todo mi cuerpo. Y yo me hundo en posición fetal, pensando que así me protejo un poco de esta soledad desolada que me hiere hasta los huesos. Pero de mis ojos lastimosos se derraman lágrimas de sangre. Malditas las lluvias y los gritos. No quiero más tener que esconderme en piezas oscuras.  Ni taparme los oídos cada vez que el cielo está a punto de caerse al costado de mis pies, o encima de mis manos. Estoy cansada, abatida de dormir entre las espinas, de sentir que cada vez que despego hacia las estrellas, las lenguas de fuego me hacen caer una vez más. ¿Qué castigo eterno es este? Es como estar en el purgatorio en vida. No quiero ser una llorona más.

domingo, 17 de agosto de 2008

Separados por dolor


¿Por qué sufrimos innecesariamente? Es difícil.. a veces lastima, y tanto. No sé qué contarte, ojala pudieras saberlas por sí solo. Como que hoy no tengo palabras para esto que siento, y sin embargo, es un precioso día. Hay sol, puedo agradecer que estoy sana, y tengo a mis seres queridos aún conmigo. ¿Por qué entonces no me siento completa, satisfecha? Porque faltas tú. Tenía tantas cosas y sueños para nosotros. Tenía besos, tenía miedos, tenía dibujos y muchas muchas letras. No obstante, ahora estoy vacía, y no tengo nada más que entregarte que el amor que ya sabes que te tengo. Lo siento si te ofendo, si te hago rabiar, o si a veces hago que no sepas cómo reaccionar conmigo, pero esto es lo que soy, y sabes que cada día intento mejorar. No soy perfecta, al contrario, estoy llena de agujeros que me encantaría rellenar contigo. Pero me canso, también sufro las heridas de tener que caminar con el peso de tu mano. Y no debería ser así. Muchos de los defectos que encuentras en mi persona, son el reflejo a la vez de los tuyos propios. Y si supiéramos ser un poco más humildes para reconocerlos, creo que a ambos nos iría un poco mejor. Por ahora estoy tranquila, pero con ese apretón extraño en la guata. Sé que te amo, y por eso odio cuando estamos separados por dolor. 

sábado, 16 de agosto de 2008

Realidad y ficción


Paraísos mágicos despiertan en algodones de azúcar, en cielos claros, o en estrellas fugaces. Y mientras cae una lluvia ruidosa, se siente la frescura del agua en sus ojos, y unas músicas que nacen y mueren como aves fénix en su cabeza. ¡Qué destello! ¡Qué fantástica travesía! Es una simple osadía el que se permita viajar en lugares indómitos, como fiera salvaje en playas desconocidas. ¿Quién inventó los sueños? ¿O las quimeras? Demasiados cuentos ha oído mientras dormía. Y entonces ya no quedan límites, realidad y  ficción son una sola. Es poesía saliendo a borbotones, y mariposas pintando de colores sus labios. Nadie le creería si dijera que puede ver el mundo con otras formas, con otras tonalidades. O que sencillamente ha visto el tiempo ante sus pestañas, y ha podido detenerse y pensar un poco en cada fragmento de segundo. ¡Qué maravillosa creación imperecedera! Y sin embargo, ¿con quién compartir las bicicletas, los globos, los saltos y los vuelos?

viernes, 15 de agosto de 2008

¡Maldito sea!


Parece que al final el silencio se ha hecho parte de mi. De mi blusa y de sus botones, de mis jeans, de mi piel. No quiere desprenderse. Es un parásito que busca sobrevivir a través de mi cuerpo. Y es una lástima. Odio los silencios. Odio quedarme a oscuras llorando en silencio. Odio quedarme de noche, pensando en silencio. Y sin embargo, ahí está. Apoderándose de mi alma. Adueñándose de mi energía. Apropiándose de mis sentimientos. ¿Por qué no puedo escapar de él? Siento ese frío. Y cómo todo tiembla. Y cómo llega la soledad y los silencios. Y luego las lágrimas, para después repetir aquella patética fotografía una vez más. ¡Maldito sea!

domingo, 10 de agosto de 2008

Rosas marchitas


Sintió el viento helado azotar sus alas, y con furia, éste intentaba arrastrarla hasta un vacío oscuro del que ella luchaba con todas sus ansias para no caer. Qué tonta había sido. Qué torpe. Pobre pequeña. Pobre su tremenda fragilidad. Y casi agotada en sus últimos suspiros, tenía su rostro pálido y las manos heladas. Había olvidado ya cómo soñar con aquellas tierras lejanas, cómo escuchar aquellas melodías graciosas y cómo despertar de pensamientos tan desesperanzadores. Ni siquiera el amor tenía un aroma dulce, y entonces la tristeza había terminado por embargar su corazón de rosas marchitas.

sábado, 9 de agosto de 2008

Estúpidamente ciega


Cansada de ser estúpidamente ciega. Estoy harta. Y entre rabia y lágrimas en la garganta que destellan el silencio, desearía golpearme a mi misma para así despertar de una buena vez de fantasías tontas e infantiles. Es demasiada la ingenuidad para resistir contra la brutalidad de algunos y la crueldad de un mundo helado y perdido. Me lastiman, lastimo, y todo eso me da lástima. ¿Cómo hablar?.. si no encuentro el sentimiento exacto o la palabra precisa. ¿Cómo decir que a veces no entiendo?.. si el destino nos manipula a todos a su antojo y en ese maniobrar no existen las explicaciones ni los por qué que signifiquen algo coherente. Así me siento, increíblemente imbécil, como un trozo de hielo deshecho en labios indiferentes, o en guerras donde la única victoria que obtendré será decepcionarme un poquito más de la vida y del amor.

viernes, 8 de agosto de 2008

Lejana pianola

Y es que demasiado cansada de volar
se marchó entonces a aquel frío lugar
Y ya más luces ni siquiera puede ver
pues le da miedo dejarse ser
¿Quién la comprende?
Sueños distantes sin dueño ni mente
Quisiera mostrarle al resto
las maravillas de un mundo tan eterno
Y sin embargo hay una oscuridad sola
y la música vacía de una lejana pianola.

miércoles, 6 de agosto de 2008

¿Ceder o hablar?


Querer dar en el gusto, y hacer que la pareja se sienta cómoda y feliz es amor. Indudablemente es una entrega gratuita que tiene como fin, nada más que complacer a la otra persona. Y complacer implica que ésta estará más contenta con esa entrega, y a la vez, que la que entregó sienta que ha hecho un pequeño sacrificio para que, al fin y al cabo, ambos disfruten el momento. Pero.. ¿qué ocurre cuando uno se desvive en ceder? ¿Qué pasa cuando termina por dejar sus aspiraciones o gustos de lado? ¿O Cuando entrega y entrega, y siente que no le dan de vuelta? Eso es peligroso. Muy arriesgado. Porque habrá un punto de la relación en el que, aquel cansado de ceder o de entregar por amor, finalmente estallará en su silencio. Y habrá rabia, molestia, gritos y pena. Y con esos cuatro sentimientos juntos no se llega a ningún lado.. sólo a los finales amargos. Sin embargo, sigue siendo una encrucijada para muchos. ¿Qué hacer entonces.. ceder o hablar? 

lunes, 4 de agosto de 2008

Duele callar


Duele callar. Dormirse a oscuras y en plena mudez cuando hay tanto que decir. Tanto que reclamar. Tanto que confesar. Duele. A veces hay lágrimas. A veces sólo me muerdo la lengua. Y sin embargo, es más fácil, es más sencillo que tener que enfrentar aquello que nos cuesta hacer.. sincerarnos. Justo cuando me preguntaba muchas cosas, sobre mi, sobre nosotros, sobre el por qué de millones de situaciones, caía en esto que digo, en esto de lamentarte por dentro. Y así estuve muchas noches. Culpándome a mi misma de tamaña cobardía, y culpándote a ti de ser tan bruto. Y entonces tú dormías en un rincón y yo en el otro opuesto. Y nuestras espaldas se separaban sin siquiera decirse adiós. Mentiras y tristezas. Verdades y silencio. Es mi maldito afán de querer procesar tanto las cosas, de acostumbrarme a aquello que siento por dentro en vez de soltarlo rápido y sin omisiones. Y así muero, como un pájaro de fuego que se deshace en tus manos. Duele callar... ¿y por qué no puedo decirlo?