Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

lunes, 29 de diciembre de 2008

Sinvergüenza

¿Cómo alguien puede equivocarse tanto? Me sorprende el poco tacto que puede tener, y la simpleza con la que intenta observar las cosas, como si todo sucediese por estímulos externos, y no por las propias manos que obran en una relación. ¿Seremos acaso las mujeres demasiado difíciles de entender? Porque de no ser así, no podría comprender la facilidad con la que haces oídos sordos de lo que uno intenta explicarte, o lo sinvergüenza que eres a la hora de dar excusas que te salven de tus pecados. Qué poca capacidad de introspección, y que carencia inmensa de inteligencia emocional. Suena feo, pero hoy sí recibes el premio al más tarado del mundo, de todos los hombres sobre la faz de la tierra. Y ojala toda esta estupidez pudiese darme risa para dar vuelta la página sin remordimientos, pero no, en vez de eso me da pena, y me hiere en lo profundo. Si querías alegrarme el día, y ser un apoyo con todo lo que estoy viviendo, te juro que lo lograste a la perfección. Excepto porque siempre acabo llorando, y tú como si nada hubiese pasado.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Las palabras


¿Qué son las palabras si no conducen a nada? ¿Si sólo son el preámbulo a un trago amargo o a un tinto añejo que más que vino es vinagre? Nunca he entendido ese propósito ambiguo que tienen de confundirlo todo, de generar expectativas o de crear embrollos en lugares donde no hacía falta. Curiosa creación son las palabras. Sin ellas no existiría comunicación, no habría aquel consenso en el cual nos hemos puesto de acuerdo para nombrar las cosas de un mundo que antes no sabía de etiquetas ni de categorías. Siempre ha habido lenguaje, eso es innegable, pero el lenguaje surge, a su vez, de una clave común entre las personas. Y sin embargo, esas claves a veces se hacen difíciles de entender porque cada vez se elaboran más nombres para una misma cosa. Ya nada es exacto. Como algunos suelen decir, las cosas "dependen del contexto" o del "cómo se dicen". Si hay algo que permanece estable, son los números y las leyes físicas, pero en cuanto a los sentimientos y las emociones, todo es relativo. Y lo peor es que no son en sí las palabras las que ponen en conflicto a naciones o a núcleos sociales más pequeños como son las familias o las parejas. Esa sería la excusa perfecta. Pero por el contrario, somos nosotros -los humanos- los que mal interpretamos, los que sacamos conclusiones apresuradas, los que generalizamos y los que nos equivocamos. Y entonces el lenguaje se hace tan vulnerable, incluso estúpido y torpe, porque aquello que debería servir para hacernos entender, sólo nos conduce a mutismos y a peleas tontas. 

domingo, 21 de diciembre de 2008

Absurdo total


¿Qué absurdo suena todo no? Así me parece a mi cuando piensas sin lógica y crees que todo el mundo está exagerando y que tú eres el poseedor de la cordura. ¡Qué lástima! Sería mucho más fácil si tuvieras un poquito más de inteligencia emocional para comprender lo que el resto siente. Y sin embargo, siempre ese egoísmo ahí, a flor de piel, que te impulsa a desechar cualquier otro sentimiento distinto al tuyo, cualquier otra opinión, cualquier otra visión que pueda estar sustentada en algo llamado corazón. ¡Qué frialdad! Y con qué poca sabiduría enfrentas situaciones que te colman la paciencia, que afectan el centro de tu estima y ego. Simplemente es mejor cortar y punto, ¿no? Te taimas, y te comportas como un niño chiquito en plena pataleta. ¿Seré masoquista? Al menos una trayectoria larga tengo en mi vida de meterme con los inadecuados, con los rebeldes, con aquellos que están llenos de problemas y necesitan ser salvados. Es casi un arquetipo junguiano. Y en tu caso, no sé qué polo negativo me sedujo contra mi voluntad, pero sí que logras desesperarme, sí que logras que yo quiera decir adiós a todo para volar lo más lejos posible. ¿No es ya un absurdo total?

sábado, 20 de diciembre de 2008

Coquetos y sobrios

No juguemos a hacernos los deshinibidos, los que estamos fuera de control, porque no es cierto. Aquellos tiempos fogosos ya pasaron, aquellos momentos en los que nuestros ojos eran los evidentes ya acabaron años atrás. Y no sé por qué insistes, con tus copas de más, en querer desearme con los labios y el cuerpo, si hubo una época para eso y ninguno de los dos aprovechó la ocasión. No me mires otra vez con esos ojos llenos de malicia, ni me sonrías con esa boca tímida y coqueta a la vez. Ya sé qué tiene para decirme y yo no lo quiero escuchar. Guardo compostura, yo tengo otros caminos avanzados ya. No me toques la piel, como solías hacerlo, ni intentes abrazarme secretamente, porque conozco todos tus trucos, me sé tus planes de conquista no sólo al derecho sino también por el revés. Y nada de eso hace efecto, sólo me pone nerviosa echarlo todo a perder. No me digas esas cosas brutales de cómo me quieres en tu cuerpo, ni tampoco lo que desearía tu piel hacer. No juguemos a los deshinibidos, por suerte yo estoy sobria para saber cuándo detener.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Mensaje de amor

Una botella de vidrio viajaba en aguas tranquilas, y su cinta dorada flameaba con cada oleaje al ponerse el sol en un mar no descubierto. Y dentro de la botella había un mensaje sin destinatario, un pequeño papel, un pergamino quemado en los costados. Y cada noche, al subir la marea, la botella avanzaba unas leguas más lejos desde donde había partido. No había propósito específico para aquel cristal, sino nada más que encontrar un sueño, seguir huellas mágicas, pues el universo y el cosmos se habían unido en el infinito para que el mensaje llegase a unas únicas manos, a unas líneas suaves y unos labios secretos. Y esas manos y esos labios contenían una historia en sus ojos, ojos que a su vez deseaban descansar en un abrazo nuevo, en una fuente de energía que lo hiciera despertar otra vez al amor. Y desde un faro blanco con puertas y persianas azules, una ventana dejaba entrever una luminosidad plateada y diminuta, con olor a sal y a sirenas. Y aquel brillo dibujaba estrellas y caracolas en su habitación, las que bailaban de una pared a otra al compás de una música dulce y graciosa. Acoplada a la noche, la muchacha le sonreía a la luna mientras un poema lejano sonaba en sus oídos. Y desde una costa de arena blanca y espuma rugiente, un muchacho cantaba una canción de amor con una botella en sus manos. Y repetía las frases de un verso que conservado en el cristal, llamaba en silencio a las hadas y a la ilusión. Un barco y una brújula era todo lo que tenía, y sin embargo, nada más necesitaba para emprender aquel viaje de amor. Con su flauta le cantaba a los delfines mientras su pequeña barcaza se abría tímida en el ancho horizonte, y en el faro una muchacha caía dormida en los brazos de la luna, esperando en la torre, un corazón que la quisiese despertar.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Bóveda celeste

Una noche de luna y un paisaje sin colores evidentes. Todo era nuevo, todo estaba ahí en blanco para descubrir y dibujar. No importaban las líneas, ni los destellos, no había ninguna cosa escrita que impidiera palpar las propias huellas en trazos de arena, o soles pensantes. Ni siquiera había olores, ni figuras, sólo había un puñado de plastilina listo para ser utilizado, para ser manipulado en unas únicas manos de sueños constantes. Y entonces la luna ilumina una playa y unas mariposas, y se pueden oír sus pequeños aleteos como una armónica música de violines. Y el mar es silencioso porque no es mar, es un mundo tranquilo, una esfera gigante de sentimientos guardados en un baúl que pocos han de conocer. Y las estrellas se convierten en polvo brillante, y eso también sirve para decorar, y con lentejuelas pinto mi cielo, y en lianas de seda me quedo a descansar después de tantos viajes sin razón. Así ha quedado el universo. En suspenso hasta que la bóveda celeste esté lista para volar.

martes, 16 de diciembre de 2008

Al reverso de un cuaderno


Antes, escribir era un ímpetu contenido. Algo en lo que siempre podía depositar sensaciones, pensamientos y sentimientos. Podía colocar lo que yo quisiera sin límites. Las servilletas o el papel dejaban a la tinta escapar sueños e ilusiones, y una que otra caricatura repetida en mi disco duro del arte callejero. Escribir era casi un hábito, una costumbre que aparecía con el primer té de la mañana, para no acabar nunca, pues ni en aquellas horas en las que el cuerpo duerme, mi cabeza dejaba de maquinar. Cómo olvidar esas noches en las que se hacía necesario encender la luz y garabatear todo en cualquier papel, para al día siguiente no olvidar las buenas cosas que se me habían ocurrido. Parece ser verdad entonces, que a algunas personas, el cerebro les funciona mucho mejor durante la noche. En fin, escribir era algo muy propio de mi. Un poco de caldo de mi propia melancolía, de mis insatisfacciones, de mi vida cotidiana, y de ciertos mundillos paralelos. Era pasear por las calles, observando en silencio, y sentir que cada cuadra tenía algo que decir. Y sin embargo, hoy escribir está un poco más renegado. No sé por qué. Siento que sigo teniendo emociones o la necesidad de describir cosas, pero es como si me faltaran las palabras exactas para ponerlo por escrito. O quizás soy más feliz y tengo menos contenido para descargar. No sé, es extraño. Antes no concebía mi existencia sin una frasecita por aquí, o unos pensamientos por allá, o ciertos poemas al reverso de un cuaderno. Ahora es casi como si no tuviese nada que contar. Millones de páginas en blanco, y un lápiz sólo esperando, esperando tranquilo y paciente. 

domingo, 14 de diciembre de 2008

La melancolía


¿Por qué será siempre la melancolía? ¿Ese vicio barato el que motiva el puño, el lápiz y la tinta? Todas las veces hay un impulso feroz, y descontrolable. Es cuando tengo una especie de rabia, un volcán a punto de estallar, que los versos comienzan a aflorar y las melodías aguerridas cantan por sí solas. Es como una energía visceral, que partiendo de un sentimiento negativo o de alguna herida, termina por expulsarse en una catarsis casi freudiana. Y si lo pienso, algún grado de neuroticismo oculto debe haber en esto, algo que me impida controlar las emociones al punto de tener que escribirlas de una vez, para poder vomitarlas y descargarlas. Ir perdiendo los afectos de a poco, como se dice. Algo raro es sin duda, porque es como una furia que me quema dentro, y que no puedo detener. A veces me arrepiento de ella, porque la furia llega más rápido a mis labios y a mi voz, de lo que mi cabeza puede pensar. Y eso me ha traído más que alguna desventaja de vez en cuando. En cambio otras veces, el fénix se defiende solo, y protege sus intereses, o los míos. No es que tenga un alter-ego, sólo refería que, en ocasiones, la furia actúa con justa razón para evitar perjuicios a la propia persona. En fin, todo esto partió, por la dichosa melancolía, y aparece, aún cuando no se le haya invitado. ¡Qué falta de decoro!

viernes, 12 de diciembre de 2008

Let the judges frown

Dejemos que los jueces juzguen el amor como ha de ser. Dejemos que decidan, que den pruebas fehacientes de cómo las cosas debiesen funcionar, pues si bien en el derecho del amor no existen códigos estrictos, ni leyes absolutistas, cierto pergamino básico que nació con la primera pareja de la humanidad, Adán y Eva, explica cánones sociales, otorga ciertas pautas y ciertos compromisos que, no entregando seguridad total, promete cierto nivel de agrado y de éxito. Hoy dejemos que los jueces decidan si lo que tenemos es válido, si es que nuestro amor es fútil, o por el contrario, una rosa que ha de ser cuidada con sacrificio y respeto. Porque no sé si llevar nuestros alegatos día por medio, nos conduce a nada legal, mucho menos sano, para ninguno de los dos. ¿Existe algún resquicio que nos saque de este barco que se hunde? ¿Algún artículo no descubierto? ¿Alguna sentencia no probada? Porque lo que nos une a veces parece destruirnos, y entonces el contrato comienza a quemarse por sí solo. Se deshacen sus letras y sus pequeños pie de página de a poco, tal cual se desgasta lo que siento, y probablemente, lo que tú sientes también. No queda ninguna escritura verdadera, ni ningún argumento que no haya sido usado ya. Así que, vayamos a la Corte, que los jueces decidan, que los jueces lloren por mi.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Caretas

Cómo pasa el tiempo con sus altos y bajos. Con sus ganancias y sus tropiezos. Con expectativas y fracasos, y a veces alegrías y otras llanto. He tenido dos días completamente solitarios donde las nubes me han hecho pensar tantas cosas. Y entonces el estado de ánimo ha fluctuado por los más diversos polos extraños. Y mientras pensaba se me apretaba el estómago, y parecía que en cualquier minuto iba a vomitar. Hoy desperté, por tercer día, con esa misma sensación, y con las ganas de no querer levantarme. Sin embargo, cuando sonó la alarma, algo hubo que me dio un poco de fuerza. Y corrí bicicleta abajo por las calles, y uno a uno fueron despareciendo los miedos, la rabia, la pena, y todo eso que tenía guardado en mis ojos y en mis manos ya gastadas. Sentí la libertad. Sonreí. Pero justo ahí, con las nubes otra vez, comenzó a sonar en mis oídos "Lo Echamos a Suertes" de Ella Baila Sola. De las 1800 canciones que tengo en el ipod tenía que salir esa. Mal Mal. Todo volvió a mi cabeza, los pensamientos y sobre todo la rabia. Siento dentro que es la peor decisión que podrías haber tomado. Esta tontera en la que estamos es simplemente ridícula. Porque para mí, a cada día que pasa, junto más rabia hacia ti. Te das importancia, y piensas que puedes disponer de mis emociones, sentimientos, y de mi tiempo a tu antojo. Yo no soy tu muñeca de felpa, ni la vecina de al lado. Ojala algún día comprendas eso. Por ahora lo único que puedo decirte es que a veces me sorprende ver lo poco que te conozco, y esa personalidad sorpresa con la que de repente apareces, como si tuvieras dos caras distintas. No sé qué buscas lograr, porque en realidad no haces más que empujarme un poco más lejos. Y entonces me da risa, porque pareciera verse calcado en ti, un chiste para mujeres: el prototipo de hombre que se hace el loco, como si nada hubiera pasado, y cuando intentas decirle cómo te sientes, él dice que exageras. En fin, lo único que queda en mi cabeza en este día es dicha estrofa de la canción: "será que la rutina ha sido más más fuerte, se han ido la ilusión y las ganas de verte, pero me cuesta tanto decirlo a la cara, aguanto un poco más o lo echamos a suertes".

sábado, 29 de noviembre de 2008

Choices

Me lo había propuesto casi como meta. No escribiría nada durante noviembre sólo como experimento. Quería saber qué pasaría. Quería probar si igual tendría emociones, si sentiría con la misma intensidad. Si todavía estaría todo inundado de ese pesimismo ansioso tan mío, de ese eneatipo de melancolía característico. Y en fin, las razones no importan, el hecho real es que no la cumplí. Era demasiada la impotencia, lo que necesitaba descargar. Mi propia lengua se mordía y rajuñaba en un intento por vomitar letras, frases o simplemente fuego. "Choices". Ese es el título de esta historia. De eso se trata la vida cotidiana, más bien la vida en general. Pasado, presente y futuro involucra elecciones y decisiones. Implica tomar y dejar. Y eso siempre me ha causado algo de desazón. Pensarán que este sentir es sólo una tontera, que elegir es lo más normal del mundo, no obstante, aquí está la razón del ser o no ser. Toda mi vida he pensado que elegir tiene un amplio lado negativo, al menos cuando se trata de personas. ¿Why? La encrucijada de este asunto está en que quieras o no, le harás saber a alguna de las opciones, que una es menos importante que la otra. Y eso no puede ser más triste y doloroso, tanto para el que elige, como para la opción que es descartada. ¿Por qué elegimos? Así es el mundo. La atención es selectiva. Día a día se nos impulsa a optar entre cosas. "Si tomo este trabajo tendré más plata, pero con el otro tengo más tiempo para la familia", "si no voy al carrete, mañana puedo levantarme a estudiar", "¿Sandwich o torta?"... y las variables podrían continuar infinitamente. Pero todo esto tiene una explicación mucho más profunda, algo que casi suena a psicología prehistórica o simplemente al nacimiento de la humanidad. Las sociedades y las personas pensamos en opuestos. Las cosas no existirían sin su contrario. "Gorda-Flaca, Fea-Bonita, Blanco-Negro, Bueno-Malo". Así se nos enseña a pensar, a evaluar las cosas, porque siempre habrá algo mejor. Es un perpetuo conflicto de atracción-evitación, donde algo nos parece más favorable y la otra opción nos repele. Sin embargo, lo difícil está cuando el conflicto es de atracción-atracción. Ahí es donde se hace intenso elegir, porque ninguna te repele, sino que ambas alternativas te atraen a su campo magnético. Y entonces sabes que eligiendo desecharás algo que también querías, y si es una persona, sabes que tendrás que decirle en su cara, que en ese minuto no eres lo apropiado. ¡Fuerte! Eso pasó hoy. Fue un funesto día de elecciones. Y puros nefastos caminos los que siguieron a dichas decisiones. Y mucho más allá de eso, no hay nada más que decir. Sólo que odio el proceso de selección, porque siempre alguien quedará herido e insatisfecho.

lunes, 27 de octubre de 2008

Comunicación

Comunicación. La comunicación según decían Weaver y Shannon, es un proceso de intercambio de información, y de transmisión de significados. Todo comunica en esta vida. Los gestos, las miradas, hasta los silencios. Y qué difícil es, cuando los canales están cerrados y la comunicación no se da. En qué problemas caemos, en qué tormentas nos metemos. Llegamos a confusiones, creíamos una cosa pero escuchamos otra, e incluso a veces nos equivocamos en pensar que es mejor decir lo que el otro quiere escuchar. No obstante, ¿cómo sabe lo que el otro quiere? Debería haber un proceso previo, uno en el cual los significados nos dan a conocer sobre una persona, lo que piensa, lo que siente, lo que para esa persona es importante. Sin ese proceso, todo se torna aún más complicado. Si vamos a comunicar, comuniquemos sentimientos, comuniquemos lo que está dentro de nosotros con plena sinceridad. Sino, estamos a tientas en la oscuridad, intentando adivinar cosas y fallamos. Gran parte de la comunicación no niego que es inteligencia emocional, pero sin sinceridad, jamás el receptor captará lo que le dijo el emisor. Nunca existirá una traducción acertada sin inteligencia, sin atención, sin decir las cosas con la verdad, y lo más claro que se pueda. Comunicar implica captar los momentos, captar los estados de ánimo, los intereses, las importancias. Quizás por eso es tan difícil. Abarca demasiadas variables. Y cualquier falla caemos en "pero si tu dijiste tal cosa", "cualquier cosa que digo te enojas", "es que tú no me entiendes", "es que nunca escuchas lo que te digo". Mal interpretamos. No sé por qué. Como que nuestra cabeza piensa más rápido que nuestra lengua. Y nos pasamos unas películas pero tremendas, así con todos los géneros incluidos. ¿De qué sirve entonces conversar si no nos escuchamos realmente? A veces no entendemos el mensaje y actuamos según nuestro juicio. Y fallamos. Por la cresta que fallamos. No sabemos lo que quisiera el otro, ni cómo funciona el otro. Y vamos en un camino incierto, perdidos, errando a cada rato. Comunicar tiene que ver con enseñar también. Pienso que al estar dos personas o más en una conversación, debe haber un proceso de aprendizaje, de enseñanza que permita estar en el mismo parámetro. No sé cómo explicarlo, pero creo que nos equivocaríamos menos. En la medida que sabemos, que conocemos, tenemos más herramientas, somos más asertivos. La comunicación, sin escucha, sin atención, sin aprendizaje, sin inteligencia emocional, desgasta. Y yo no quiero desgastarme. Tú decías que si dejamos de hablar nos morimos. Yo creo que si dejamos de escuchar morimos, y yo también quiero ser tu aire, pero oigámonos. Incluso a veces los silencios dicen más. Uno tiene que saber mirar, saber comprender. Nos falta saber. Nos falta observar. Nos falta escuchar. No bastan las conjeturas, no sirven más bien. Sepamos, actuemos. No hay instrucciones ni manuales, las sensaciones lo son todo. Si pensamos, dejamos de escuchar. Requiere una complicidad, una disposición espiritual que por muy trillado que suene, elimina fronteras. Los sentimientos y las sensaciones deberían estar por ende, a la base de toda conversación. Y la conversación es la clave para una comunicación exitosa. Y dicha comunicación es lo que salva la vida, es lo que nos hace felices, es lo que nos hace entender o respirar. Para amar hay que sembrar.

domingo, 26 de octubre de 2008

Un cuarto y un muchacho


Una princesa yacía en una cama ajena. En un cuarto extraño, en un suelo primerizo. Y mientras su cabeza se apoyaba contra la almohada, lágrimas silenciosas brotaban de sus ojos. "¿Por qué lo hará?", pensaba la princesa. Y disimulando su tristeza en aquella oscuridad, observaba a un muchacho. Era un forajido algo tímido, algo cobarde, algo reservado, algo orgulloso. Era un tejedor de ilusiones, un conquistador por esencia. "No lo entiendo", se decía otra vez la princesa. Y entre cada gota una duda. Pues no comprendía, por qué el muchacho no la quería, por qué el muchacho le daba la espalda y le rechazaba sus labios. "¿No soy acaso lo suficientemente dulce?", hablaba la princesa en silencio. Tantas noches y la misma cama, y el mismo cuarto, y el mismo suelo. Tantas noches en que el muchacho le había jurado amor eterno. Tantas noches de abrazos y besos, de caricias, de juegos, y sin embargo, en esta ocasión el mundo parecía congelado. No volaban mariposas, no cantaban los ruiseñores. Sólo un silencio y dos rostros. Sólo un espacio y dos cuerpos. Una princesa y un único miedo. Un muchacho... y su cabeza en cualquier lado. 

sábado, 25 de octubre de 2008

Trastorno Afectivo Estacional

Depresión estacional. Existe. Es un Trastorno afectivo estacional que aparece cuando llega el invierno y cuando las horas de luz se reducen. Esto afecta el estado de ánimo de las personas, pues el cerebro respondería a la baja que experimentaría en la exposición a la luz natural. El sol y su luz producen hormonas importantísimas en el cerebro. Las hormonas de la melatonina y la serotonina se encargan de regular los ciclos de sueño-alerta, la energía y el estado de ánimo. Por ende, cuando los días se vuelven más cortos y las horas de oscuridad más largas, se produciría un aumento en los niveles de melatonina y una disminución en los niveles de serotonina, lo que crearía una condición biológica para la depresión. Así, el trastorno afectivo estacional, es padecido por un sin número de personas, entre ellas  yo. Es evidente, en el invierno tengo ganas de llorar todo el tiempo, ando bajoneada, no quiero hacer nada más que quedarme en mi cama. Si no estoy triste, estoy enojada, y la irritabilidad es muy característica en el TAE. Uno está cansado, con sueño, con ganas de comer todo el tiempo, sin querer ver a nadie. Es increíble cómo una época del año puede afectar tanto a una persona. Y sin embargo, es una realidad presente. TAE, un mal invernal. 

miércoles, 22 de octubre de 2008

Momentos incómodos


En la vida siempre hay momentos incómodos. Esas situaciones en las que darías cualquier cosa por no estar ahí, por ser invisible. Descuajar raíces. Hachar todo sentimiento. Sabes que en cualquier instante, alguien te tenderá una trampa para cazarte en pleno vuelo. Y mientras todo eso pasa por tu cabeza, aguardas. Sabes que no puedes irte, ni decir nada. Son esos instantes eternos en los que tu mente maquina un montón de tonterías, y tu alma, en cambio, quiere llorar por dentro. Y en un fragmento de segundo, corres una película de dos horas. Donde se esfuma toda voz, toda palabra, toda persona. Estás sólo tú, un poco de materia ajustada a la gravedad de un espacio particular. Y lo odias. Y sigues ahí, como por una regla de aritmética o física cuántica. Y luego desapareces, lloras debajo de las alas de una mariposa. Lloras en silencio. Y tu cuerpo nunca fue cuerpo, ni tu mente estuvo realmente ahí.

martes, 21 de octubre de 2008

Basta de llorar


Basta de llorar. De quedarme sentada bajo la lluvia. No quiero ver los coches pasar. Ni mi alma como termina de quebrarse en montones de pedacitos de fuego. No quiero gritar a oídos sordos, a bocas cerradas, a sueños tontos. Es esa pared entre la verdad y la mentira, entre una mano y la mía. Y cualquier cosa podría llamarse soledad, ya no importa el nombre, sólo existe realidad. Una cruda, temblorosa y venenosa realidad. Basta de llorar. De dar lástima en una pieza a oscuras. De pensar en desvanecer cuando sólo se desea despegar. Qué importan los corazones, las ilusiones, si al final del camino todo muere, todo fallece. Y no sirve palabra ni sentido, no otorga significado ni consuelo. No abraza ni desgarra. Basta de llorar. De dejar que los planetas sigan chocando contra mi espacio. Que la única gota de aliento que quedaba comienza a secarse de a poco. Se evapora. Se desgasta. Y entonces hasta el universo parecería perder su forma, o la gravedad. ¿Por qué siempre la misma incertidumbre? ¿Y esa sensación de que por más que hagas, todo estará igual de mal? ¿Para qué sirven los caminos? Al final llegamos al mismo punto de partida. Un círculo que no tuvo principios ni finales, pero que se infectó desde el primer momento. Basta de llorar, de escribir a solas, de mirar tus ojos ardiendo una vez más. 

lunes, 20 de octubre de 2008

Thinking about forgetting


Thinking about forgetting, about losing... What? My soul. My entire world and all I've given. Is not worth it. Not now, when everything is becoming just pieces of memories. It's too painful. And I have so much anger in my interior. Many things that I have to say, that I should say. However, the goodness in me, the stupid faith I have, makes me shut up. Lonely. That's the way I feel right now. And I don't know if I should cry or If I should do erase and rewind. Thinking about forgetting, about losing... What? A part of me that was created upon you both. 

domingo, 19 de octubre de 2008

Derrumbes y tormentas


Cuánto dolor que no sabemos ajustar. No sabemos cómo quitárnoslo de encima. Las ganas parecieran no bastar para arreglar los derrumbes y las tormentas. Se me escama la piel, se cae a pedazos y cada vez el tiempo se vuelve más difícil. Los puñales por la espalda y heridas que aún no ven la esperanza de ser curadas. En cambio, sigue estando ahí, el dedo metido en la llaga. Presiona hasta el fondo, saca la sangre a chorros. Y el sol no es más sol, y la luna ya no es luna, ni verdad, ni mentira. Me duelen los labios, y el corazón. Se caen las lágrimas de a poco, se desvanecen, se pierden. Y sólo queda una figura, en un cuarto vacío. Todo el dolor encima, todo el temor, de no saber continuar, de no desear quedarse, otro segundo más en la oscuridad.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Luces de estacionamiento


Qué fuerte percatarme de que ya nos olvidamos. De que el "una vez" ya no existe ante nuestros ojos presentes. Hubieron demasiadas luces intermitentes y ahora, en cambio, no circula ningún auto por nuestra carretera. Se cerró por derrumbes, por tiempo indefinido. Y yo estoy en una costa, con los pies descalzos, el pelo al viento. Y tú estás en otra costa, tan lejana, cruzando el ancho mundo, con tus problemas cotidianos, tu sonrisa tímida, tus ojos ingenuos. Así fue siempre nuestra historia, una gran sala de espera donde no hacíamos más que aguardar cada vez que nos mirábamos. Y cada uno quiso, cuando el otro soñaba con otros cielos. Toda la vida fue así. Un vaivén de ocasiones frustradas, un carrusel de emociones entre el bueno y el detente. Y hoy estamos más lejos aún, y hasta la carretera la demolieron por nuevas obras en construcción. Tu costa no es tu costa, y la mía tampoco. Y ni siquiera el ancho mundo nos regresa en el tiempo. Cada quien tomó su bicicleta. Y en eso estamos. Recorriendo, re-compaginándonos. Escribiendo una historia que no nos regrese más... a luces de estacionamiento. 

martes, 14 de octubre de 2008

Sueño efímero


Cabalgaba al borde del mar mientras un lirio bailaba con una mariposa. Una música de piano, un sonido de gaita y una voz de azúcar, nada más que cientos de caracolas cantando a orillas de la playa. Unas pocas estrellas caídas del cielo y esa flor que fallecía de a poco en sus manos. El capullo ya no tendía telas, y el tejedor ya no pintaba ilusiones. Sin embargo, aún había aire, y un aliento por beber. Un beso por exprimir hasta su última gota de miel. Y luego una lluvia, donde hay arena y un sólo par de pies, siempre hay soledad y lluvia. Siempre existe esa tranquilidad eterna donde nada es inhóspito, ni inseguro. Sólo eres tú y un horizonte inmenso, infinito. Y esa caja de palabras que no se esfuma, se convierte en letras, en nubes, en caricias. Hay un ancla, un puerto, y justo ahí beso tu sombra. Descúbreme, ábreme, desnúdame. Lo que más quiero es que seas mi aire, y que no se me escape del alma.. aún cuando a veces pueda desearlo. Cabalgaba al borde del mar. El sol y una sombra, la flor y la mariposa. Un lápiz dibujaba colores, pero todo era un ensayo, un sueño efímero en vuelo. Un iris brillante.

domingo, 12 de octubre de 2008

Si no encuentro...


Si no encuentro la palabra exacta, el sonido perfecto, la letra adecuada, el compás al tono, el color sincero o el sentimiento presente. Si no encuentro tu mano, y en cambio me pierdo en las mías. Si no encuentro las lágrimas, ni las risas. Si no encuentro los secretos bajo el tapiz, o las emociones ocultas. Si no encuentro lo que hay dentro, y en cambio canta el silencio. Si no encuentro el encuadre justo, o los zapatos rectos. Si no encuentro la luz, o el camino completo. Si no encuentro ese vestido que amas, ni el lazo verdadero. Si no encuentro las radios, ni tus besos. Si no encuentro los reflejos correctos o la flor más dulce, me quedo en cambio, en nubes deshechas y en lápices sin punta. En poemas tontos. En historias vagas. En jarros vacíos, en campos desiertos.

domingo, 5 de octubre de 2008

Cadáver exquisito 9

-De pronto sentí que sentía y palpé.-
=Que existía profundo, el cielo y tu mano en mi pecho.=
-Que ya no eran necesarios los testamentos.-
=Tus ojos ya tienen los vestigios de todos los siglos que te he amado.=
-Y yo quiero que se borre todo menos tu risa.-
=Que toda estrella se caiga, y que de noche nadie nos mire.=
-Me gusta que seas mi aire.-
=Que me persigas en caricias, en el sol y en la sombra.=
-Que seas mi sol, y que nos escondamos juntos en la sombra.-
=Y reír, debajo de las alas de mariposa.=
-Besarte hasta romperte las fauces.-
=Tenerte hasta que todo el mundo se duerma, menos nosotros.=
-Y luego perdernos entre las cicatrices para olvidar el trago amargo.-
=¿Qué es más amargo que saber que esperamos?.=
-Sí, una eterna sala de espera y dudas infinitas.-
=Donde yo temo y tú me aguardas.=
-Donde yo caigo, y tú me levantas.-
=Y si ya el contrato está firmado, no esperemos más.=
-Deséame hasta los huesos, quémame los labios.-
=No ha pasado un sólo día, que no sueñe con dibujarte.=
-Píntame desnuda, que no existe otra realidad que mi piel temblorosa.-
=Y mi cuerpo que te adora, con la lengua y con la rosa.=
-Que me eleva y me suspira, tu cintura y el fuego.-
=Para dejarme hecho pedazos, entre tus piernas como un niño.=
-Para sentir que sentimos, y luego palparnos.-

miércoles, 1 de octubre de 2008

Te extraño


Y el dolor otra vez no para de crecer
Y el final duele más cuando yace a perder
La última vez fue la primera vez
Quédate que aún tengo algo que decir (De Saloon)
y es que... te extrañaré.

Duelen las pérdidas. Cada vez que Dios toma su puño y se los lleva, pensamos en nuestras propias pérdidas. En nuestros propios dolores profundos. Sabrás que nunca te he olvidado, nunca lo haré tampoco. Estás ahí con tu sonrisa, y todavía te siento tomar mi mano mientras duermo. Estás aquí, nos bañamos en las olas, y dibujamos con lápices de colores. Así es la vida. No lloraré, porque sé que igual te puedo mirar. Sé que te abrazo. Te quiero. Y te extraño.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Espejismo

Ya "no quiero ser esa mujer, ella se fue a un abismo, y tú no eres aquel que prometió sería mi súper héroe". Y aquí, justo en este suelo helado, se dibuja una realidad que era evidente... no sé qué tanto nos queremos. Pequeña rosa de espinas, mentira alucinatoria y constantes caídas. Así ha sido siempre nuestro paracaídas, y hoy ya ni siquiera tenemos. Se quemó por dentro y ya no le queda nada en el corazón. No tenemos protecciones, ni sentimientos, éstos se fueron al olvido. Y yo ya no quiero ser esa mujer, la valiente, la luchadora. Me canso de las disculpas y de las agresiones innecesarias. Me canso de estar defraudada de la vida. Y de que la gente me maneje como un muñeco, y yo me quede resistiendo en silencio. Ya no quiero ser esa mujer, y tú no eres aquel que prometió llevarme al infinito. Eres un espejismo y nada más.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Sin explicación


"Y entre palabras, y caricias y miradas infinitas"... me pierdes y sin explicación. Vamos en ese camino en descenso, donde ya no podemos crecer mucho más, no sé bien por qué. Sólo nos observamos las pupilas en silencio, nos abrazamos y tu me acaricias el cuello. Pero ya nada es igual. Perdimos los boletos del tren, y entonces el sol se quedó solo, abandonado, esperando un regreso extraño a su orilla que no llegaría jamás. Conozco tus manos, y toda esa luz que sale de tu cuerpo. Pero ya nada es como antes. No hay tardes románticas, ni poesía en nuestros labios. Sólo una melodía de piano, y sus teclas tocando a la deriva. Creo que he dado todo lo que tenía guardado en mi caja de recuerdos, y no me quedan nuevas cartas ni estrategias. Momentos difíciles para un cielo que ya está entristecido por sí solo. ¿Qué más puedo hacer amor? Me pierdes, te pierdo... y sin explicación. 

viernes, 19 de septiembre de 2008

Servilletas de papel


Un montón de palos componían pestañas y uno que otro círculo dibujaba ojos, quizás soles, quizás paraísos. Qué fácil es querer escapar, que complicado es verdaderamente desvanecer. No basta con desear, no es suficiente sólo inventar. De las servilletas no aparecen puertas mágicas. De los lápices no se crea una realidad diferente. Soñar, incluso en esas condiciones, es agotador. De qué sirven los árboles y los vientos.. sólo confunden. Engañan. Y entonces tengo tantas letras por palpar, y tantas ilusiones que ya no me alcanzan para contarlas con las manos. Sólo hay, en una carpeta de colores, un montón de papeles con corazones rotos, y líneas que en un ayer significaron algo. Pero aquella alma que una vez escribió pobres versos, hoy tiene distintos sabores. Sube ascensores pensando que con ello volará hasta el cielo, y para su lástima, no alcanza ni siquiera las nubes. Un montón de palos componían figuras, y uno que otro círculo dibujaba sonrisas, quizás cuerpos, quizás destinos. Qué fácil es querer escapar, cuando todo lo que siembras muere en el camino. Cuando las letras no bastan, para quitarle la vida a dolores dañinos.

martes, 16 de septiembre de 2008

Nunca dormí sueño tan mío


"Nunca dormí sueño tan mío, nunca fui tan ancla de mi propia luz" y sin embargo, todavía no llego a ese punto, no alcanzo. No termino de volar. No logro quedarme a descansar bajo las alas de la mariposa. Y entonces mi voz se esfuma en un puñado de letras. Mi garganta queda seca entre sollozos y risas. Más cercano a las tristezas, pero bueno, siempre hay un poco más de algo en la balanza. Es difícil. Es un crucigrama demasiado complejo. "Pueden pellizcarme con ácido y tenazas", y aún así seguiré deseando el mar y las nubes, las ilusiones de azúcar y los besos de almíbar. Quiero dejar vestigios. Quiero saborear todo aquello que desconozca. Y evitar que las flores mueran, que algo en mí fallezca de dolor. Me gustaría estar al sol todo el día, y sentir que me persigues en la sombra, que eres mi aire. A veces resulta. A veces no. Nada es cien por ciento seguro contigo. No hay nada que me diga a qué puedo atenerme. Es difícil. Es complejo. Sin embargo, "para descifrar el amor que se te escape del alma sin quererlo".
(Comillas de Joaquín Alliende Luco) 

domingo, 14 de septiembre de 2008

Cuando me abrazas...


Cuando me abrazas de la manera que sueles hacerlo... se siente tan bien. Y aunque a veces podamos pelear por puras estupideces, o incluso reírnos de la cosa más mínima, yo sé que nos queremos, tal como somos, tal como soñamos ser en un mismo cuerpo. Y aunque a veces duela, y yo llore mientras tú callas, yo sé que nos amamos, tal como creemos que somos, tal como esperamos ser dos almas en un sólo corazón. Pues cuando me abrazas de la manera que sueles hacerlo, todo vuela a nuestro alrededor. Todo brilla, todo despega, todo deslumbra. Y las mariposas se posan en nuestros labios. Y nuestras pieles se saborean tocándose. Cuando me abrazas de la manera que sueles hacerlo... se siente tan bien. Es como si no hubiera nadie más a nuestro lado, sino sólo nuestros rostros en un cuarto vacío, pero dulce. Y ese aroma romántico que nos conquista cada vez que estamos juntos, aparece siempre para hacernos sonreír, para hacer cantar nuestros labios que nos amamos, aún cuando el otoño amenace con dejarnos pura soledad. Pues cuando me abrazas de la manera que sueles hacerlo, todo se aviva nuevamente. Todo es fuego, todo sueña, todo susurra y tiembla.

martes, 2 de septiembre de 2008

Burned in flames


I'm so disappointed with friendship right now.. How moments in life or processes can change, in a huge way, relations. It's really impressive. And i'm so sad about it. I'm trying so hard to make things better, but I can't do it without your help. Destiny plays with us. And then, happiness is a unfaithful friend.. some times you feel fine, and next time is hurting you. ¿Why I can't be out of trouble? I hear some voice in my ear, crying, whimpering.. Don't know where to go. Don't have any place to sleep softly. I'm so lost. So burned in flames, in fear. Friendship leaves like a flower, and my heart keeps in emptiness. Don't know what to do. Don't know where to go. 

domingo, 31 de agosto de 2008

Se prometen


Nada como un día tranquilo. Donde a pesar de ser invierno.. imaginas que es verano, te sacas los zapatos en el parque. Y no necesitas más que lo que traes puesto. Nada de abrigos ni chalecos. Sólo tú y el sol que te inunda desde arriba. Que te reinventa. Y entonces estás ahí en el pasto con otro cuerpo que políticamente no es tuyo, pero del que esencialmente eres dueña. Te completa. Y juntos se miran. Se observan a través de los cristales, intentando descubrir verdades que no saben. Toman helado, se sonríen en silencio. Se dan besos. Se abrazan. Y se prometen una vez más, que el mundo será solamente suyo. Después de tiempos difíciles se aprietan las manos, se acarician las llagas con suavidad. Se perdonan. Luego cae la noche. Y se prometen una vez más, que nada podrá separarlos. Que el amor sí es suficiente, sólo hay que poner las ganas y los puños para poder colorearlo. 

miércoles, 27 de agosto de 2008

Ile Habana

Un lugar pequeño, pero lleno de colores. Así me gustan. Pocas sillas y un aroma a La Habana que te penetra en el minuto que entras al local. Luces, miles de ellas. Y entonces esa música cubana que de a poco comienza a conquistarte los tacos, que te sube de los dedos hasta la última línea de cabello. La sientes en los oídos, corriendo juguetona por toda la piel. Y sin darte cuenta ya estás en la pista bailando. Y la música sube y sube de volumen hasta que dejas de escuchar todo lo demás. Hay tambores, y un agradable acento en el micrófono. Luego sonríes, y bebes tequila. Estás con tus amigas como si fuera una noche de soltería. Sólo risas por millones, tallas y bailes entretenidos. De pronto un, "¿quieres bailar chica?". Y nuevamente sin notarlo estás en la pista y alguien te lleva sin siquiera tocarte. Es casi mágico. Así es el ritmo de Cuba. Así es una noche en Ile Habana. 

martes, 26 de agosto de 2008

Estrellarse y levantar


Esta frase la he usado ya. Y total, qué importa. Resume en pocas palabras algo que hoy intentaré explicar. "Tanto tanto tanto amar.. a veces lastima". Si hasta las canciones y las películas lo dicen debe ser porque algo de cierto hay en ello. Es difícil, es pesado amar y tener que sufrir los estrellos, o peor aún, esperar los regresos. Como decía Cortázar.. "Que cada cosa cruel sea tú que vuelves". Y es desesperante, pensar que uno se desvive tanto por una persona, o sólo por el hecho de amar, y que a veces todo está en tu contra, todo actúa para que uno no pueda despegar. Es difícil, es incierto. Y todos más de alguna vez hemos sentido estas mismas letras. Ayer, hoy, mañana, da lo mismo. Siempre está la posibilidad de caer. ¿Y entonces qué nos queda? No sé. La gota de fortaleza guardada en el bolsillo, la única estrella que brillando te dice que afuera todavía queda más. De eso se trata. No me preguntes por qué. Pero algo raro hay en este mundo, que nos enseña a levantarnos después de tropezar. Y a hacernos más fuertes, aún cuando muramos de dolor. No existen los cobijos, ni las probabilidades. Sólo esos intentos frágiles de ser uno, pero de verdad dejar libre al duende y al propio yo. Y entonces deseamos las flores, la primavera, la calidez de un otro que nos refugie en una barca de esperanza. Eso de por sí ya es un riesgo. Pues rápidamente depositamos nuestra fe, y nuestras ilusiones en un castillo de arena que puede que se lo lleve el mar, más pronto de todo lo que nos costó construirlo. En fin, no sé que más decir. Amar lastima. Eso es cierto. Pero también explota aspectos de uno que no conocíamos. O saca cubos de felicidad de lugares de donde no lo creíamos posible. Ante las dudas.. ¿qué te queda? Personalmente creo que es mejor disfrutar y dejar libre las alas aún sabiendo que se pueden quemar. Amar hasta que se te calcinen los huesos, aún sabiendo que te puedes estrellar.

lunes, 25 de agosto de 2008

Necesidad y afiliación


Hoy tomé la micro temprano en la mañana con el sol quemándome los ojos. Y mientras pasaban las calles, los semáforos y la gente corriendo, pensaba en tantas cosas, más bien escuchaba de a ratos a mi propia voz interior. Una especie de soliloquio cansado, o un duende travieso queriendo despegar. "Me verás caer", pensé. Y luego oí "¿a dónde?". Y entonces aparecieron todos esos túneles frente al pasillo de la micro y todos sus pasajeros como actores de una fría obra de teatro. Mi obra, mi vida. "Qué difícil es", me dije. Y cuando sonó mi timbre me bajé para caminar al compás de atareados trabajadores y ocupadas telefonistas. "Pero, ¿por qué yo lo permito?", oí otra vez. Era una extraña conversación con mi inconsciente, y dudas no agradables para tan hermoso día. Llegué al trabajo. Y ahí todo volvió a la normalidad. Seguí siendo yo, la universitaria, la romántica, la soñadora, la silenciosa. Seguí un curso, seguí mis deberes como toda persona normal. Sin embargo, cuando llegó la soledad, y un nuevo viaje en micro.. el duende me robó los labios y salió de nuevo a jugar. "Qué mala suerte. Otra vez los espejos y ese vacío que no suena más que a insatisfacción", grité. Y entonces comprendí la mala racha que venía colgándose de mis zapatos como saco de plomo. Todo tenía que ver con la necesidad y la afiliación.   

domingo, 24 de agosto de 2008

Cadáver exquisito 8


-No trates de llegar a lugares que no tienen puerto ya.-
=Más fácil sería sólo volar a tus manos si me permitieras tomarlas.=
-Si todo fuera tan simple como lo pintas..-
=La vida sería un poco mejor. Pero no lo es. Y para eso estamos juntos, para llorar y reír. Tú eres lo único que ilumina mi día.=
-Tú lo único que destroza el mío.-
=Tanto dolor princesa. Suéltalo. Escúpelo.=
-No intento ser vulnerable. Menos contigo. Te lo agradezco, pero no.- 
=No decías lo mismo anoche. Cuando tu cuerpo desbordado de energía danzaba tranquilo entre mis piernas, yo soñaba en desgarrarte hasta los huesos. Explotar de besos. Sentirnos tan profundo.=
-De nada me arrepiento, pero no puedo volver a tropezar. No de nuevo. Ya estuve ahí. En ese lugar. En esa posición extraña donde nada tiene sentido. Y donde todo hay por lamentar.- 
=¿Desde cuando es el amor un lamento?=
-Desde que tiene tu nombre y tu figura por actor. Yo no quiero ser otra flor marchita en tu bolsillo. Ni un dolor más en mi alma perdida.-
=Ay pequeña, qué abandonada estás de la vida. Te he dado todo, la sonrisa más oculta y mis labios temerosos. Hasta los errores, y mis disculpas. Si no puedes ver todo lo que te amo, todo lo que te sueño, entonces no sé qué otra melodía darte..=
-No más melodías por favor. No quiero engaños, ni palabras dulces que se las lleve el viento. Quiero realidad. No más fantasías ni ilusiones rotas.-
=No más carruseles ni silencios. Quiero verdad.= 
-No más rodeos, frases directas. Quiero saber qué piensas.-
=Todo eso prometí cuando te subí a mi nube de algodón.=
-Las promesas no bastan. Dime, ¿qué es real?-
=Lo que puedo tocar. Lo que quiero palpar. Y eso eres tú.=

sábado, 23 de agosto de 2008

No a las instrucciones


No me voy a conformar inventándote, mirándote a los ojos. Quiero escuchar palabras, risas, cualquier sonido que venga de tu boca. Quiero no saber, sino sentir, que estás cerca. Y que yo no tengo que escribir un diccionario de instrucciones o de cómo entender lo que mi corazón piensa, para que tú puedas acogerme un poco más adentro. Hablemos el mismo idioma. Que tu piel y tus manos puedan comprender lo que intento decirte con cada mirada. Que nuestros besos signifiquen lo mismo. No demos más pasos en falso. Que nuestros pies vayan unidos por un mismo cordón de zapato. No nos equivoquemos por ser tan estúpidamente ciegos. No nos cansemos innecesariamente. Si ya dejamos las armaduras, nada puede impedirnos tener un poco más de coraje, de fuerza, de atención y de gentileza. Quiero flores, y todo lo que puedas darme.. eso y todavía más. Te quiero a ti con tus defectos y tus cualidades. Pero equilibremos la balanza, que los cielos estén un poco más claros. Que nuestras bocas sonrían un poco más. Que nuestros abrazos sean más cálidos, más protectores. Sólo el lenguaje es la barrera, pero yo sé que podemos usar nuestra lanza para destruirla. Quiero no saber, sino sentir, que estás cerca. Que todavía estás a mi lado cuando me duermo. O cuando sólo veo las calles al pasar. Y que no tengo que darte instrucciones.. porque sólo con conocerme sabes qué hacer.

viernes, 22 de agosto de 2008

Posición fetal


Época de defensas bajas. Los cuchillos se clavan puntiagudos, afilados y como astillas de hielo en todo mi cuerpo. Y yo me hundo en posición fetal, pensando que así me protejo un poco de esta soledad desolada que me hiere hasta los huesos. Pero de mis ojos lastimosos se derraman lágrimas de sangre. Malditas las lluvias y los gritos. No quiero más tener que esconderme en piezas oscuras.  Ni taparme los oídos cada vez que el cielo está a punto de caerse al costado de mis pies, o encima de mis manos. Estoy cansada, abatida de dormir entre las espinas, de sentir que cada vez que despego hacia las estrellas, las lenguas de fuego me hacen caer una vez más. ¿Qué castigo eterno es este? Es como estar en el purgatorio en vida. No quiero ser una llorona más.

domingo, 17 de agosto de 2008

Separados por dolor


¿Por qué sufrimos innecesariamente? Es difícil.. a veces lastima, y tanto. No sé qué contarte, ojala pudieras saberlas por sí solo. Como que hoy no tengo palabras para esto que siento, y sin embargo, es un precioso día. Hay sol, puedo agradecer que estoy sana, y tengo a mis seres queridos aún conmigo. ¿Por qué entonces no me siento completa, satisfecha? Porque faltas tú. Tenía tantas cosas y sueños para nosotros. Tenía besos, tenía miedos, tenía dibujos y muchas muchas letras. No obstante, ahora estoy vacía, y no tengo nada más que entregarte que el amor que ya sabes que te tengo. Lo siento si te ofendo, si te hago rabiar, o si a veces hago que no sepas cómo reaccionar conmigo, pero esto es lo que soy, y sabes que cada día intento mejorar. No soy perfecta, al contrario, estoy llena de agujeros que me encantaría rellenar contigo. Pero me canso, también sufro las heridas de tener que caminar con el peso de tu mano. Y no debería ser así. Muchos de los defectos que encuentras en mi persona, son el reflejo a la vez de los tuyos propios. Y si supiéramos ser un poco más humildes para reconocerlos, creo que a ambos nos iría un poco mejor. Por ahora estoy tranquila, pero con ese apretón extraño en la guata. Sé que te amo, y por eso odio cuando estamos separados por dolor. 

sábado, 16 de agosto de 2008

Realidad y ficción


Paraísos mágicos despiertan en algodones de azúcar, en cielos claros, o en estrellas fugaces. Y mientras cae una lluvia ruidosa, se siente la frescura del agua en sus ojos, y unas músicas que nacen y mueren como aves fénix en su cabeza. ¡Qué destello! ¡Qué fantástica travesía! Es una simple osadía el que se permita viajar en lugares indómitos, como fiera salvaje en playas desconocidas. ¿Quién inventó los sueños? ¿O las quimeras? Demasiados cuentos ha oído mientras dormía. Y entonces ya no quedan límites, realidad y  ficción son una sola. Es poesía saliendo a borbotones, y mariposas pintando de colores sus labios. Nadie le creería si dijera que puede ver el mundo con otras formas, con otras tonalidades. O que sencillamente ha visto el tiempo ante sus pestañas, y ha podido detenerse y pensar un poco en cada fragmento de segundo. ¡Qué maravillosa creación imperecedera! Y sin embargo, ¿con quién compartir las bicicletas, los globos, los saltos y los vuelos?

viernes, 15 de agosto de 2008

¡Maldito sea!


Parece que al final el silencio se ha hecho parte de mi. De mi blusa y de sus botones, de mis jeans, de mi piel. No quiere desprenderse. Es un parásito que busca sobrevivir a través de mi cuerpo. Y es una lástima. Odio los silencios. Odio quedarme a oscuras llorando en silencio. Odio quedarme de noche, pensando en silencio. Y sin embargo, ahí está. Apoderándose de mi alma. Adueñándose de mi energía. Apropiándose de mis sentimientos. ¿Por qué no puedo escapar de él? Siento ese frío. Y cómo todo tiembla. Y cómo llega la soledad y los silencios. Y luego las lágrimas, para después repetir aquella patética fotografía una vez más. ¡Maldito sea!

domingo, 10 de agosto de 2008

Rosas marchitas


Sintió el viento helado azotar sus alas, y con furia, éste intentaba arrastrarla hasta un vacío oscuro del que ella luchaba con todas sus ansias para no caer. Qué tonta había sido. Qué torpe. Pobre pequeña. Pobre su tremenda fragilidad. Y casi agotada en sus últimos suspiros, tenía su rostro pálido y las manos heladas. Había olvidado ya cómo soñar con aquellas tierras lejanas, cómo escuchar aquellas melodías graciosas y cómo despertar de pensamientos tan desesperanzadores. Ni siquiera el amor tenía un aroma dulce, y entonces la tristeza había terminado por embargar su corazón de rosas marchitas.

sábado, 9 de agosto de 2008

Estúpidamente ciega


Cansada de ser estúpidamente ciega. Estoy harta. Y entre rabia y lágrimas en la garganta que destellan el silencio, desearía golpearme a mi misma para así despertar de una buena vez de fantasías tontas e infantiles. Es demasiada la ingenuidad para resistir contra la brutalidad de algunos y la crueldad de un mundo helado y perdido. Me lastiman, lastimo, y todo eso me da lástima. ¿Cómo hablar?.. si no encuentro el sentimiento exacto o la palabra precisa. ¿Cómo decir que a veces no entiendo?.. si el destino nos manipula a todos a su antojo y en ese maniobrar no existen las explicaciones ni los por qué que signifiquen algo coherente. Así me siento, increíblemente imbécil, como un trozo de hielo deshecho en labios indiferentes, o en guerras donde la única victoria que obtendré será decepcionarme un poquito más de la vida y del amor.

viernes, 8 de agosto de 2008

Lejana pianola

Y es que demasiado cansada de volar
se marchó entonces a aquel frío lugar
Y ya más luces ni siquiera puede ver
pues le da miedo dejarse ser
¿Quién la comprende?
Sueños distantes sin dueño ni mente
Quisiera mostrarle al resto
las maravillas de un mundo tan eterno
Y sin embargo hay una oscuridad sola
y la música vacía de una lejana pianola.

miércoles, 6 de agosto de 2008

¿Ceder o hablar?


Querer dar en el gusto, y hacer que la pareja se sienta cómoda y feliz es amor. Indudablemente es una entrega gratuita que tiene como fin, nada más que complacer a la otra persona. Y complacer implica que ésta estará más contenta con esa entrega, y a la vez, que la que entregó sienta que ha hecho un pequeño sacrificio para que, al fin y al cabo, ambos disfruten el momento. Pero.. ¿qué ocurre cuando uno se desvive en ceder? ¿Qué pasa cuando termina por dejar sus aspiraciones o gustos de lado? ¿O Cuando entrega y entrega, y siente que no le dan de vuelta? Eso es peligroso. Muy arriesgado. Porque habrá un punto de la relación en el que, aquel cansado de ceder o de entregar por amor, finalmente estallará en su silencio. Y habrá rabia, molestia, gritos y pena. Y con esos cuatro sentimientos juntos no se llega a ningún lado.. sólo a los finales amargos. Sin embargo, sigue siendo una encrucijada para muchos. ¿Qué hacer entonces.. ceder o hablar? 

lunes, 4 de agosto de 2008

Duele callar


Duele callar. Dormirse a oscuras y en plena mudez cuando hay tanto que decir. Tanto que reclamar. Tanto que confesar. Duele. A veces hay lágrimas. A veces sólo me muerdo la lengua. Y sin embargo, es más fácil, es más sencillo que tener que enfrentar aquello que nos cuesta hacer.. sincerarnos. Justo cuando me preguntaba muchas cosas, sobre mi, sobre nosotros, sobre el por qué de millones de situaciones, caía en esto que digo, en esto de lamentarte por dentro. Y así estuve muchas noches. Culpándome a mi misma de tamaña cobardía, y culpándote a ti de ser tan bruto. Y entonces tú dormías en un rincón y yo en el otro opuesto. Y nuestras espaldas se separaban sin siquiera decirse adiós. Mentiras y tristezas. Verdades y silencio. Es mi maldito afán de querer procesar tanto las cosas, de acostumbrarme a aquello que siento por dentro en vez de soltarlo rápido y sin omisiones. Y así muero, como un pájaro de fuego que se deshace en tus manos. Duele callar... ¿y por qué no puedo decirlo?

lunes, 28 de julio de 2008

Corazones infartados


Jamás pensó que llegaría tan lejos. Que pasarían los meses viendo cómo todo prosperaba de a poco. No, nunca lo imaginó. Ni tampoco que surgirían frutos de flores ya marchitas, ni amores de corazones ya infartados. Antes de empezar ya creía que fracasarían. Y entonces, con el tiempo, vio que sus cálculos matemáticos habían fallado, y que las estadísticas escritas en servilletas de papel no aportaban nada de realidad. No podía controlar las variables de la vida, ni sus sentimientos verdaderos. No podía manejar el clima, los sueños o las vueltas del amor. Y pareció todo tan irreal ante sus ojos, como una película mágica o una ilusión maravillosa casi imposible de cumplir. Se había visto envuelta en algo dulce, algo como sábanas de algodón de azúcar, nubes de caramelo o labios de manjar. Era una misteriosa obsesión, y a cada día que probaba de la receta, su gusto le encantaba más y más. Qué dichosa osadía la del querer, y qué magnífico es.. no saber lo que el destino puede traer. 

domingo, 27 de julio de 2008

Pensamientos varios


Hoy día, mientras estaba en las burbujas, empecé a pensar en tantas cosas que ya ni siquiera las puedo recordar todas. Cuando recién entré, había un cartel que decía "cómo educar hijos en este futuro". Es un tema preocupante.. una charla similar tuvimos entre amigos en la playa. Las generaciones actuales están muy perdidas, ya no hay rumbo, ni valores, ni moral, ni educación ni nada. Yo no quisiera tener hijos en estos tiempos. Y más miedo me da pensar cómo serán los siguientes. En fin, después me coloqué el gorro en la cabeza, y me lancé al agua tibia. Y mientras mi rostro golpeaba feliz las profundidades de la piscina, pensaba en mi vida, en lo que quiero para mi, las cosas con las que sueño, las cosas que quisiera cambiar, etc. Es difícil, uno tiene demasiadas ilusiones, demasiadas expectativas. Si bien es lo que impulsan, también a veces frustran y deprimen. Bueno, cuando ya me fui a aguas tranquilas, y a la relajación, recordé una propuesta de matrimonio que había oído, y fue interesante lo que sucedió. ¿Qué es el matrimonio? Hoy parece no durar para toda la vida como se supone que uno suele prometer. La gente se separa, las parejas fracasan. No es que haya perdido la fe en el sacramento, o en el amor propiamente tal, pero no se puede negar que las épocas han cambiando, que muchas relaciones no llegan a buen puerto. ¿Qué será lo que sucede? Quizás la gente se ciega, o espera cosas del otro que sabe que no vendrán. Quizás es sólo sexo, y las personas se equivocan pensando que es amor. No sé, es un tema confuso. Creo poder afirmar con certeza que muchas veces la gente no se da el tiempo real para conocerse, para compartir proyectos, para descubrir si tienen metas juntos. Ambos, tanto el hombre como la mujer, intentan mostrar la mejor careta que tienen, y con el tiempo, si la pareja no es capaz de descubrir el rostro verdadero, luego de casados se darán cuenta de que no saben con quién conviven. Y empezarán los problemas, y los desencuentros, y luego los caminos fáciles como la separación, en vez de intentar solucionar las dificultades. Parte de embarcarse en una relación, es estar dispuesto a hacer lo indispensable para que ésta funcione, aún cuando eso signifique volver a conocerse, redescubrirse, y conquistarse por segunda vez. El amor no es de salidas fáciles, es de esfuerzo, de disposición, de alegría, de cariño, de salud. Y si no están las ganas.. nunca existió realmente el matrimonio. 

sábado, 26 de julio de 2008

Plena mudez


Un muchacho había caído en un auto por accidente. Y dentro del tapizado beige había una niña esperando respuestas. Miraba por el parabrisas la neblina cayendo, y el movimiento sutil de dos palmeras al viento. Pensaba, sólo observaba en silencio. Y el muchacho hacía rato que se desesperaba en aquella soledad. Estaba enloquecido y furioso por dentro. Había volcado su alma, y con ello había herido a la niña. Pero era su verdadero sentir, ¿qué podía hacerle? Y sin embargo, pobre pequeña, que de brazos cruzados y desviando la mirada a las calles vacías, soltaba lágrimas ácidas en secreto, en plena mudez. Luego dos rostros mirando al frente, ninguna palabra más por cruzar, y dos cabezas pensando al mil por ciento, sin saber qué hacer ni decir. 

viernes, 25 de julio de 2008

Finales y comienzos


"En la vida... cada final es sólo un nuevo comienzo". Eso es lo que suelen enseñar en películas románticas o en momentos de duelo. Sí, las personas buscan en su intento por equilibrar la balanza del dolor y del desconsuelo, de agregarle algo de positivismo a los momentos difíciles. Si no pudiésemos sonreír aún cuando por dentro esté todo llovido, caeríamos en la depresión de a poco, moriríamos de tristeza. Y no deja de llamarme la atención, sobre todo cuando las parejas rompen, que la gente prueba inspirarle al afligido, una nueva esperanza. Pretende inundarlo de paz, diciéndole que todo estará mejor. Como dice el dicho popular.. cuando una ventana se cierra, otra se abre. Pero duele, sólo pensar en ese optimismo lastima. Son demasiados los recuerdos, las historias, lo vivido con ese alguien especial como para aceptar tan rápidamente, que la ruptura puede traer nuevos vientos, nuevos amores, nuevos comienzos. Y sin embargo, es lo único que ayuda a superar la pena de perder a alguien que se amaba. Que ironía. 

jueves, 24 de julio de 2008

Verdad, mentiras o bromas


¿Cómo saber si hablamos en serio? A veces creo conocer lo que piensas, lo que sientes, lo que dices. Y otras tantas estoy tan lejos de lo que para ti podría ser verdadero. No entiendo por qué ocurre, pero pasa. Podemos hablar de lo más trivial, y aún así no termino de saber si me hablas de cosas reales, de verdad, o si todo es broma, frases para sólo conseguir un par de risas. Y es difícil. O no, más bien frustrante. Termino no sabiendo nada, y me pierdo. Me confundo contigo. Ni yo sé qué pensar al final. Y entonces es de lo peor, porque cuesta distinguir las mentiras de las bromas. Cuesta saber si realmente me tomas en serio cuando hablamos. Tengo que confiar en tus ojos, pero a veces también están demasiado oscuros para comprender. Dime tú, ¿qué hago?

miércoles, 23 de julio de 2008

Tango en París

Un último tango en París. O quizás en días lluviosos, calles oscuras, y caminos mojados. En tiempos como estos, en veredas cercanas, en mi propia puerta. Sí, eso escucho. Una canción que viene a buscarme desde fuera. Que avanza desde la reja de mi casa hasta mi secreta interioridad. Y luego aparece con una rosa en los labios. Perfume de chanel. Y los zapatos relucientes dispuestos a bailar. Están cargados de fuego. Están invitándome a amar una noche más. Entonces acaricio tu pecho en aquel terno negro, y beso tu rostro como si fuera la primera vez. Eres gentil. Delicado. Tierno. Incluso hermoso en la luminosidad de nuestros cuerpos. Y la melodía continúa y una de mis piernas está entre las tuyas. Me das la rosa. Y yo te canto amor de mi vida.