No empieza la mañanaNo acaba el día
Sólo queda un gusto a poco y el miedo de un quizás
Se esconde un corazón deprimido
¿Reconoces tal desazón?
Tengo las manos atadas
Y todo se ensucia, se mezcla, se pierde
Se mancha de tinieblas el viento
Aparece una silla vacía, sola
Un silencio desgarra el compás de las olas
Una única verdad
No lloran aquellos ojos, sólo sienten la tristeza
Se marchitan los cabellos
Se muere el sol, deja de latir.
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