Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

miércoles, 17 de octubre de 2007

En esta inmensidad

Sentí el viento soplando en mi cara
E imaginé mis pies hundidos en el frescor de la arena
Luego la brisa del mar y el olor de la sal
Siempre ha sido así; un eterno rugido
Una pasión desenfrenada por el reflejo del sol
Y por las noches la luna disputa su color
Pero no tiene dueño, no tiene límites
Navega solo, juega con la espuma y se deleita en su inmensidad
No tiene horizontes, no tiene puertos
Sólo un único amor, lejano y escondido
Dime una cosa... ¿puedo yo poseer tal libertad?

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