Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

sábado, 29 de noviembre de 2008

Choices

Me lo había propuesto casi como meta. No escribiría nada durante noviembre sólo como experimento. Quería saber qué pasaría. Quería probar si igual tendría emociones, si sentiría con la misma intensidad. Si todavía estaría todo inundado de ese pesimismo ansioso tan mío, de ese eneatipo de melancolía característico. Y en fin, las razones no importan, el hecho real es que no la cumplí. Era demasiada la impotencia, lo que necesitaba descargar. Mi propia lengua se mordía y rajuñaba en un intento por vomitar letras, frases o simplemente fuego. "Choices". Ese es el título de esta historia. De eso se trata la vida cotidiana, más bien la vida en general. Pasado, presente y futuro involucra elecciones y decisiones. Implica tomar y dejar. Y eso siempre me ha causado algo de desazón. Pensarán que este sentir es sólo una tontera, que elegir es lo más normal del mundo, no obstante, aquí está la razón del ser o no ser. Toda mi vida he pensado que elegir tiene un amplio lado negativo, al menos cuando se trata de personas. ¿Why? La encrucijada de este asunto está en que quieras o no, le harás saber a alguna de las opciones, que una es menos importante que la otra. Y eso no puede ser más triste y doloroso, tanto para el que elige, como para la opción que es descartada. ¿Por qué elegimos? Así es el mundo. La atención es selectiva. Día a día se nos impulsa a optar entre cosas. "Si tomo este trabajo tendré más plata, pero con el otro tengo más tiempo para la familia", "si no voy al carrete, mañana puedo levantarme a estudiar", "¿Sandwich o torta?"... y las variables podrían continuar infinitamente. Pero todo esto tiene una explicación mucho más profunda, algo que casi suena a psicología prehistórica o simplemente al nacimiento de la humanidad. Las sociedades y las personas pensamos en opuestos. Las cosas no existirían sin su contrario. "Gorda-Flaca, Fea-Bonita, Blanco-Negro, Bueno-Malo". Así se nos enseña a pensar, a evaluar las cosas, porque siempre habrá algo mejor. Es un perpetuo conflicto de atracción-evitación, donde algo nos parece más favorable y la otra opción nos repele. Sin embargo, lo difícil está cuando el conflicto es de atracción-atracción. Ahí es donde se hace intenso elegir, porque ninguna te repele, sino que ambas alternativas te atraen a su campo magnético. Y entonces sabes que eligiendo desecharás algo que también querías, y si es una persona, sabes que tendrás que decirle en su cara, que en ese minuto no eres lo apropiado. ¡Fuerte! Eso pasó hoy. Fue un funesto día de elecciones. Y puros nefastos caminos los que siguieron a dichas decisiones. Y mucho más allá de eso, no hay nada más que decir. Sólo que odio el proceso de selección, porque siempre alguien quedará herido e insatisfecho.

No hay comentarios.: