Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

lunes, 3 de noviembre de 2014

Yes, I do (2)

Hace unas pocas semanas, te dije sí. Te abracé con fuerza miles de veces mientras decía que sí, una y y otra vez. Ni siquiera miré el anillo (no me interesaba en realidad, sólo podía verte a ti, con tu carita sonrojada, tu voz tiritona mientras me decías muchas palabras de amor y tus lágrimas de emoción). 

Sabes?, creo que llegaste a mi vida en el momento perfecto. Cuando realmente estaba preparada para recibir el amor de nuevo. Un amor sano, divertido, equilibrado, apasionado, compenetrado, respetuoso y honesto. Uno de esos que hace mucho tiempo no tenía la gracia de conocer (pero uf! que me hacía falta para volver a creer).

Tengo la absoluta certeza, de que no somos perfectos. Tú eres tú, y Yo soy yo, con todas nuestras partes más oscuras o por pulir. Pero si hay algo que me seguriza, es que nuestras imperfecciones nos unen en vez de separarnos (o cómo tu sueles decir: nuestros defectos no se chocan con los defectos del otro), y eso me da la plena confianza de que no importa cuál sea el cómo, siempre podremos superarlo juntos y tener la fortaleza, además de la voluntad, para luchar por lo que tenemos.

Desde que dije sí, hemos pasado por algunas semanas estresantes con todo el wedding y bridal stuff. Hemos estado más irritables o más cansados (quizás yo más que tú, más gruñona). Y sabes?, pasar por este proceso que debiera ser entretenido (o eso dicen), sólo ha venido a reafirmar mi impresión de que nada es imposible. Contigo, nada es imposible y todo es infinito. 

"Entonces te das cuenta, que no es quien te mueve el piso, sino quien te centra. No es quien te roba el corazón, sino quien te hace sentir que lo tienes de vuelta". 

Contigo, quiero más. 

No hay comentarios.: