Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

domingo, 23 de septiembre de 2007

Así bailaba ella

Se podían ver brillos dorados como diminutas estrellas
Era una luz que acariciaba un rostro de infinita belleza
Ni los planetas, ni los universos más lejanos...
Hubiesen podido oscurecer el resplandor de sus labios
Y ella, sumida en sueños profundos...
Imaginaba rosas y fragancias nunca antes vistas
Y en lo más recóndito, flameaba la historia de una bandera
Eran senderos de mágicos momentos y danzas interminables
Si tan sólo pudiese dormir un poco más pensaba ella
Alcanzaría a mojar sus pies en la tranquilidad de aquella tierra
Quizás caería en el hermoso letargo de los bosques
No tendría que vislumbrar la crueldad de la vida
Y así bailaba ella, con el correr del tiempo y el girar del mundo
Con la esperanza de una quimera original
Con el sueño de un luminoso porvenir.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Saludos Amelie. Tanto tiempo. Un gusto ver lo que escribes, tendre que pasarme un tiempo leyendolo todo. Acerca de este, ver a la quimera original? Hasta el demiurgo se asustaria. Bueno, tal vez no, pero yo si. Tendrias que avisar que me tienes en un link, te hubiese puesto yo tambien. Un problema que no pienso escribir para el vacio inexorable de internet por un tiempo. O puedo cambiar de parecer mañana, nunca se sabe. Un gusto leer, algun dia tendriamos que juntarnos los del curso Jimenez a hablar. Suerte