Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

lunes, 23 de abril de 2018

Pequeño corazoncito: 38 weeks + 6 days

Querido hijo, mi pequeño corazoncito, mi amado Lucas... eres lo más maravilloso que ha pisado esta tierra jamás. El mejor regalo de la vida entera. Amo cada parte de tu ser, tus manos pequeñitas, tus ojitos preciosos, tus balbuceos y carcajadas, ese pelo rucio con el que llegaste al mundo. 
La historia de tu venida tiene de momentos adorables y también, de algunos dolorosos. Fuimos un jueves al control con la doctora y en la tarde pasamos al supermercado, y ahí había un sacerdote dando bendiciones de navidad para quienes lo desearan. Con tu papá nos acercamos y él nos dijo con su mano en mi guatita; "Que la luz del Señor los ilumine y que Lucas llegue sanito al mundo como regalo de navidad". Llenos de dicha con esas palabras nos fuimos a la casa y como si hubiese estado predestinado, dos horas después comenzaron las contracciones. Toda la noche estuvimos pseudo en vela esperando las señales de esas oleadas de dolor que iban y venían, pero no fue hasta la mañana siguiente, un 22 de Diciembre, que partimos a la clínica. De ahí para adelante, nada resultó como yo esperaba. Asumir eso fue triste y difícil, pero tu papá estuvo a mi lado todo el tiempo, consolándome, intentando disminuir mis miedos, acompañándome en el dolor. A pesar de todos mis esfuerzos, terminamos por entrar a pabellón alrededor de las cinco y algo, y escuchamos tu precioso llanto a las 18:04 de la tarde. Apenas te vimos no pudimos hacer otra cosa que llorar también. Te pusieron sobre mi pecho para que sintieras mi calorcito y fue lo más increíble que he experimentado en la vida. 50 centímetros y 3 kilos 590 gramos de infinita felicidad para nosotros, tus papás. Y entonces todo resultó tan fácil gracias a Dios. Así fue que comenzó nuestro camino contigo, porque sin duda, you are our greatest adventure
El 27 de Diciembre nos fuimos a la casa. Tu "perbro" (hermano perruno), te recibió con bastante curiosidad, olisqueándote y tratando de lamerte por todos lados como un loco. Luego tú te quedaste dormido y él te hizo guardia debajo de tu cuna, poniendo en marcha todos sus instintos de protección. Hemos tenido suerte porque eres un niño bueno, duermes y comes bien. Siempre estás tan plácido con esa carita de ángel y yo sólo puedo morir de amor por ti. 
Gracias a la vida, gracias Lucas por habernos elegido como tus papás.

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