Y como una luz reveladora...Te has convertido en la nueva esperanza de mis días
La soledad ya no es una fuerza amenazante
Que me empuja, que me invade...
Sino una historia lejana que ya no posee nombre ni lugar
Y en cambio tengo tus brazos y tus ojos de perla
Y los fugaces besos que compartimos bajo el titilar de las estrellas en las noches cálidas de romance
Caminar sin ti, no es del todo andar
Y permanecer bajo tu seno es el placer más eterno del mundo.
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