
Y no logro entender. No alcanzo a comprender los muchos cómo y los pocos por qué. Y me quemo por dentro simulando. Demasiados pensamientos circulan por mi cabeza como un tren sin freno. Y me quedo exhausta. Se me agotan las palabras. Me come esta sensación extraña. Se apodera de mi alma. Qué le digo, qué me digo, qué respondo... me hallo en una celda sin nada. Me encadena el no poder desenvolver la lengua para escupir frases y sentimientos. Y me aprisiona la conciencia. Corazón descorazonado. Desnudez lejana y aliento muerto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario