
Ya "no quiero ser esa mujer, ella se fue a un abismo, y tú no eres aquel que prometió sería mi súper héroe". Y aquí, justo en este suelo helado, se dibuja una realidad que era evidente... no sé qué tanto nos queremos. Pequeña rosa de espinas, mentira alucinatoria y constantes caídas. Así ha sido siempre nuestro paracaídas, y hoy ya ni siquiera tenemos. Se quemó por dentro y ya no le queda nada en el corazón. No tenemos protecciones, ni sentimientos, éstos se fueron al olvido. Y yo ya no quiero ser esa mujer, la valiente, la luchadora. Me canso de las disculpas y de las agresiones innecesarias. Me canso de estar defraudada de la vida. Y de que la gente me maneje como un muñeco, y yo me quede resistiendo en silencio. Ya no quiero ser esa mujer, y tú no eres aquel que prometió llevarme al infinito. Eres un espejismo y nada más.
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