Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

lunes, 2 de noviembre de 2009

En tu cabeza princesa


Hola princesa. ¿Qué tal? Estoy aquí en tus pensamientos. Sabes bien que estoy aquí tomando tu mano, dándote un beso en la aurora. Sabes bien que la luna no me toca entre tus brazos, y que la luz de tu voz no se apaga en esta noche. No te quedes inmóvil. No me quieras con desgana. Llénate de calma en ese colchón de flores, y sale a pintar el mundo con pinceles de sueños. Descansa en un rincón tranquilo, y bebe de tu ventana las aventuras de la vida. Respíralas profundo, vuélvelas conscientes. No dejes caer los párpados, no me dejes sin tus labios. El tiempo nos ha entregado todas las estrellas, y nos ha trazado todos los caminos para navegar. Sé que cuando despiertes vas a llegar distinta. Vas ha haber hundido en tu piel los pétalos de mi amor. Sabes bien que te siento y te pienso, aquí donde el cielo no es opaco, y las temporadas sueltan frases, libros y hojas primaverales. Yo te pinto en las paredes mis besos invisibles, y cada vez que duermes en tu almohada nace la franqueza, crece el aprendizaje, sonríe y canta la cubeta de mi alma. Ya no tengo dudas. Sabes bien que estoy aquí tomando tu mano, acompañándote a descansar en la luna nueva. ¿Sienten tus ojos mis caricias? El sol despunta otra vez en nuestro cuarto. Y sigo queriéndote princesa. Sigo queriendo quedarnos en la cama a descubrirnos. Sabes bien que estoy a tu costado, dejando que mi cuerpo se funda con el tuyo mientras se duerme el sonido de mi pecho entre tus oídos. Y ahora, farewell princesa, hasta otra eclipse, hasta un nuevo beso.

No hay comentarios.: