Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

sábado, 2 de febrero de 2008

Mar de ilusión


Me asomo por la ventana de un paisaje irreal. Y sin embargo, es lo más verdadero que ha nacido en mi espacio. Calidoscopio de colores. Dulce de leche bordeando el contorno de mis labios. Y entonces la dulzura se derrama desde la raíz hasta los pies. Escalofríos que me recorren y hierba dibujando nuestras sombras en el frescor del suelo. Plataforma de brillantes, tono arcoíris y olor a frambuesas. Somos dos, somos uno. Un corazón recalcado en la arena y una fotografía instantánea, infinita. Nos hemos vuelto astro y aire a la vez. Nos hemos inventado el alma y el cuerpo. Y sólo tus ojos me atraviesan, en este mar de ilusión. 

1 comentario:

Daniel Rioseco dijo...

Hola, interesante el relato, ta como pa seguir visitando... saludos