Una sensación de completo desamparo se apoderó de ella,pues todo parecía ausente de color,
y ella no era más que un fantasma solitario,
pronunciando una verdad que no escucharía nadie, nunca.
El único guardián de la verdad y la cordura en un mundo de mentiras,
en un mundo desvastado por los hombres,
al cual nunca pudo mirar sin sentir una dolorosa mezcla de emociones,
hombre que no sería más que un profanador de la pureza.
Mientras los seres humanos sigan siendo humanos,
la vida y la muerte son la misma cosa.
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