Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

jueves, 14 de febrero de 2013

Rather than anything else, give me truth

La búsqueda de la verdad. ¿Es siquiera posible? No sé si seré sólo yo, o si a alguien más le ha pasado, pero parte de existir, de ser, tiene que ver con buscar la propia autenticidad. Reconocerse a uno mismo en medio de los demás. Encontrar aquello que da sentido. Sentir que se vive en el mundo de acuerdo a aquella fuerza primaria que nos rige, cualquiera sea ella. Descubrir el lugar en el cosmos. ¿Cuál es mi verdad? Pareciera que se nos ha enseñado mal qué es lo que importa. Se nos inculcan necesidades, de todo tipo y siempre hay alguien listo para venderte lo que necesitas. Como si la vida consistiera en adquirir y acumular; autos, profesiones, casas, computadores, familias, hijos, etc. Con su ritmo propio y acostumbrado. Como un paquete pre-sellado, recién salido de fábrica. Y cuanto más uno quisiera ir en dirección opuesta, terminas cayendo igual en el sistema. ¿Cómo sería vivir más conectados con la naturaleza, con el lado salvaje, con el sí mismo? Tener el valor suficiente para someter a prueba lo típico, lo común, la cantidad de basura que se nos vende para ser "felices". Desafiar más a menudo las presunciones, lo que ya está escrito, lo que debiera hacerse. ¿Cuál es mi verdad? ¿Soy acaso la única que se lo pregunta? A veces me es difícil tener claro a dónde voy ir a parar. Tengo metas, sí, tengo sueños también, pero cuando los piensas a fondo, sólo es más de lo mismo. Más de lo que te han dicho que debieras lograr, tener, alcanzar. Quisiera imaginar cómo sería despojarse de todo y sólo partir. Sin ningún destino en particular, sin ninguna tecnología ni razón. Uno mismo y una mochila. Sólo buscar la verdad, siquiera existe alguna. Cómo sería perderse en la naturaleza, inundarse de ella. 

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