Temblaba, no sabía por quéNo entendía el cómo, ni aquel mundo cruel
Un lazo de mentiras, un callejón oscuro
Y aquel vasto silencio que llama a la indiferencia
La hiel de estar solo, de no existir
Y la muerte que te acecha, a cada recodo
Temblaba, lloraba
Recogía su piel de aquel suplicio
Y tarareaba una canción ya olvidada
Pobreza y miedo en el humo de la ciudad
Basura y enfermedad, ojos que aspiran a más.
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