
La sorpresa más bella del mundo fue haberte tenido en mis brazos. ¿No quieres acaso hacer las horas infinitas? Yo quiero disfrutarte desde el pelo hasta los pies. Desde que amanece hasta que acaba el día. E incluso en los sueños me traspasas. Ay amor, mi única intención es que seamos felices hasta la eternidad. Ya sabes lo que pienso. Ya sabes lo que siento por ti. Mi cuerpo y mi alma te entregan todas las señales. Eres lo que más amo de mi pequeñito universo... y sólo tus labios encienden mi sol.
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