
Quien pide redención no es más que el alma cansada de llorar y pedir disculpas por dejarse abandonar. ¿Qué ves tú en el horizonte?... Un largo camino oscuro hasta una diminuta luz que brilla allí a lo lejos. Pero no es sólo luz, es una estrella. Y sin duda la más bella de todas. Entonces, cuando comienzas a sentir el olor de la sal, y las fragancias de las flores y luego ves lo cristalina de las aguas y lo verde de las praderas, sabes que al fin has llegado. No son sueños, es el paraíso más hermoso que hayas visto, y aquella paz que tanto tu corazón necesitaba.
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