Qué lecciones más duras estamos viviendo. Todo parece morirse de a poco, por un lado o por otro. Algunas personas comienzan a dejarnos, nos dibujan sus últimas huellas y terminan por despedirse. Qué doloroso es ver cómo empieza a empequeñecerse, a perder su chispa vital. Y también, proyectos que parecían exitosos, inmortales, se derrumban de improviso para romper corazones e ilusiones. Todo reducido a cenizas. Qué fuerte, qué difícil tener que reconstruir nuestros sueños o abandonarlos a un pasado irrecuperable. Y yo, pierdo lo más hermoso que tenía. Pierdo mi razón de ser, la felicidad en la que vivía. No sé por qué, pero creo que atraje la mala suerte para este 2010. Todo a mi alrededor parece morirse, y mis cercanos sufren las consecuencias de un destino mal trazado. No quisiera saber qué otras cosas están por venir, no si son malas. Y me encantaría poder evitarlas, sin embargo, es una oportunidad de aprendizaje, así tengo que verlo, así tengo que pensarlo y sentirlo para no sentir que me hielo, para no sentir que me han o me he, arrojado otra vez a la soledad.
Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...
domingo, 3 de enero de 2010
Lecciones finales
Qué lecciones más duras estamos viviendo. Todo parece morirse de a poco, por un lado o por otro. Algunas personas comienzan a dejarnos, nos dibujan sus últimas huellas y terminan por despedirse. Qué doloroso es ver cómo empieza a empequeñecerse, a perder su chispa vital. Y también, proyectos que parecían exitosos, inmortales, se derrumban de improviso para romper corazones e ilusiones. Todo reducido a cenizas. Qué fuerte, qué difícil tener que reconstruir nuestros sueños o abandonarlos a un pasado irrecuperable. Y yo, pierdo lo más hermoso que tenía. Pierdo mi razón de ser, la felicidad en la que vivía. No sé por qué, pero creo que atraje la mala suerte para este 2010. Todo a mi alrededor parece morirse, y mis cercanos sufren las consecuencias de un destino mal trazado. No quisiera saber qué otras cosas están por venir, no si son malas. Y me encantaría poder evitarlas, sin embargo, es una oportunidad de aprendizaje, así tengo que verlo, así tengo que pensarlo y sentirlo para no sentir que me hielo, para no sentir que me han o me he, arrojado otra vez a la soledad.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario