Juanita: ¡Qué rico que viniste a verme!
María: Ha pasado mucho tiempo, pero aquí estoy.
Juanita: ¿Y cómo has estado?
María: Uf, si supieras... hay tanto que contar.
Juanita: Ahh, ¿sí?
María: Vi el mundo en su inmensidad.
Juanita: De veras, ¡el viaje!
María: Todo era arquitectura en su grandiosidad. Y fue, emocionante.
Juanita: ¿Qué fue lo que más te gustó?
María: El vuelo.
Juanita: ¿De quién?
María: Mío.
Juanita: Ahhh, tú siempre con esas pillerías poéticas.
María: Y tú siempre con esa ingenua simplicidad.
Juanita: Me conoces. Y en fin, ¿en qué estás ahora?
María: Laburando. Ha llegado el momento.
Juanita: Sí, el tiempo nos alcanza a todos.
María: Ay Juanita, nunca es suficiente.
Juanita: ¿Qué cosa?
María: Eso, todo sigue igual aquí. En esta celda.
Juanita: Ay María, lo hemos hablado tantas veces.
María: Sí Juanita. Tenme paciencia.
Juanita: ¿Y qué sientes?
María: Rabia, dolor, alegría, envidia.
Juanita: ¿De quién?
María: De ese hombre que sigue siendo el mismo estúpido de siempre. Por un minuto pensé que le quedaba poco.
Juanita: Y no ocurrió, ¿verdad?
María: No, maldición. De ahí la rabia y el dolor.
Juanita: ¿Y la alegría y la envidia?
María: Mi camino despega. Esa es la alegría. Son mis primeros pasos.
Juanita: ¡Verdad! Te felicito.
María: Gracias, siento que cumplo mi tarea.
Juanita: ¿Y la envidia? Es la última que falta.
María: ¿Recuerdas al lobo con piel de oveja?
Juanita: ¡Cómo olvidarla!
María: Pues ella, me da envidia ver que le va tan bien sin mí, y que todo se ha borrado como si nunca hubiésemos existido. ¿Podré hipnotizarme para olvidarla?
Juanita: ¡Ay María! Sabes que no es posible.
María: ¿Por qué no?
Juanita: Porque no se puede llegar y borrar a las personas.
María: ¡Pero ella lo hizo!
Juanita: Y eso no significa que esté bien.
María: ¡Ay Juanita! Dime tú qué hacer.
Juanita: No sé María, supongo que dejar ir, y esperar.
María: Es que es tan difícil.
Juanita: Lo sé, María. Pero falta, todavía falta.
María: ¿Para?
Juanita: Para que puedas estar en paz contigo misma y con los demás.
María: Para que pueda ser libre.
Juanita: Así es María.
María: Ay Juanita, siento que faltan años...

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