Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

martes, 6 de septiembre de 2011

En el diván (4)

Comienzo a sentarme permanentemente en el Diván. Eso me gusta. Aunque bueno, entenderán que es una metáfora, pues el que se sienta es el paciente, no yo. Sin embargo, la experiencia de diván es la de recibir pacientes y uno estar de oyente para ayudar en todo lo que se pueda, acompañando en dolores y en éxitos, orientando en decisiones. Y eso es profundamente reconfortante. Sé que he insistido varias veces con lo mismo, pero no hay nada más sobrecogedor y satisfactorio para el psicólogo (al menos desde mi perspectiva), que el paciente nos diga "gracias". Pues no sólo hemos ayudado a alguien a tener una vida mejor, sino que además, hemos contribuido a que el mundo sea, a su vez, un lugar mejor. Y también, comprobamos nuestro propio nivel de competencia, lo que se traduce en crecimiento, autoestima y sensación de valía, lo cual, por cierto, nunca está de más. Hoy, particularmente, fue mi primera reunión de equipo en el trabajo. Uno va desarrollándose e innovándose como psicólogo, impulsándose a ser más, no sólo con al aprendizaje que uno va adquiriendo en el transcurso de la vida y de las vivencias personales, sino también, al darse cuenta de lo necesario que es un trabajo que sea multidisciplinario, pues las diferentes escuelas forman diversos terapeutas con distintos enfoques y maneras de comprender y aproximarse al ser humano como persona individual. Se hacen necesarias entonces, habilidades de escucha, de respeto, de compartir perspectivas y llegar a acuerdos que se traduzcan en "el camino óptimo" para así lograr el beneficio y la adaptabilidad de la persona a su entorno. Hoy, era la psicóloga nueva en el trabajo, y así, me he dado cuenta de que con el tiempo y el esfuerzo, he podido vencer mis propias  inseguridades y tapujos. Me siento empoderada, feliz con todos los pasos que he estado dando en este sendero al progreso y a la profesionalidad. Sentí que mis ideas, aportes y conocimientos, entre otros, se traducían en un ángulo más de servicio a las personas. Hoy, mi diván recibe mucha luz.

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