"Juntidad e Individualidad". Cuando una persona se siente "invadida", generalmente aparece cierta disconformidad creciente con la situación. Al experimentar la sensación de tensión máxima, aparecen altos montos de ansiedad, y entonces, la tendencia natural de la especie humana (así como también, la de otras especies), es generar ciclos de alejamiento. Sólo durante esos períodos, las personas podemos diferenciarnos de nuestras figuras relacionales, y por lo tanto, salir de aquellos comportamientos reactivos y poco adaptativos para el sistema. (Basado en la Teoría Natural de los Sistemas de Bowen).
Dándole vueltas al tema de la ambivalencia, creo que este mecanismo heredado de la evolución, favorece o facilita que los humanos tengamos sentimientos contradictorios frente a las personas, según las circunstancias, según los propios procesos emocionales, y los del conjunto. Nuestras figuras de apego (desde el nacimiento hasta las figuras presentes durante la adultez) no siempre se muestran ante nosotros, o interactúan, de un mismo modo, sino que en base a estos ciclos de cercanía y alejamiento. Y probablemente, cada uno perpetúa ese mecanismo, actuando o respondiendo de la misma manera.
Ante la tensión, el individuo reacciona y se aleja, lo que podría interpretarse como una imagen de baja estabilidad para el otro, poca confiabilidad en que esa persona pueda estar siempre disponible, y sensaciones tanto de amor, como de soledad, opuestas e incluso simultáneas. Una vez que la tensión ha disminuido, el individuo regresa a la relación como unidad emocional. Es decir, es un juego continuo entre ser insider u outsider.
Para mi gusto, este mecanismo finalmente se traduce necesariamente en ambivalencia, pues las personas involucradas en una relación, no sabrán a qué atenerse, ni bajo qué condiciones podrán esperar una conducta u otra. Lo cual, me suena a que las personas tendrán inmensas dificultades para sostener relaciones afectivas sólidas, estables, seguras y confiables. Y en vez de eso, estaremos continuamente tratando de involucrarnos en relaciones momentáneas, que nos signifiquen algun valor emocional puntual, hasta que la ansiedad comience a manifestarse, y queramos abandonar la conexión nuevamente.
¿Quiénes y cómo, lograrán la juntidad sin sentir amenazado su propio self? ¿Quiénes y cómo, podrán enfrentar la relación sin experimentar la sensación de tensión y ansiedad?
Este mecanismo, tan natural, esperable y dinámico, ¿No será más perjudicial que positivo?
Este mecanismo, tan natural, esperable y dinámico, ¿No será más perjudicial que positivo?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario