En el cuarto de negro, las historias siguen escribiéndose desde la orfandad. Siguen apiñándose sobre las paredes, empapelando a los roedores, colocando las trampas de queso y clavando los puñales donde siempre, hondo y sin remordimientos. Allí donde el tiempo no avanza, ni el aire, ni ninguna cosa viviente. Perpetuo. Carcelario. Los relámpagos lo toman todo, con arrebato y mezquindad, como siempre.

2 comentarios:
vendrás a Europa en algún momento?
2013.
Publicar un comentario