Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

sábado, 28 de abril de 2012

Cuarto de negro

En el cuarto de negro, las historias siguen escribiéndose desde la orfandad. Siguen apiñándose sobre las paredes, empapelando a los roedores, colocando las trampas de queso y clavando los puñales donde siempre, hondo y sin remordimientos. Allí donde el tiempo no avanza, ni el aire, ni ninguna cosa viviente. Perpetuo. Carcelario. Los relámpagos lo toman todo, con arrebato y mezquindad, como siempre.