El corazón está a punto de salírseme por la garganta con esa sensación de gigantesco vacío y de dolor retorciéndose. Odio la vida. Odio todo con ira y apatía al mismo tiempo. Nada puedo contener. Ya nada me cabe dentro. Mi rostro se humedece, nuevamente. Sin importar lo que haga, sin importar cuánto me esfuerce, nada cambia, obtengo la misma mierda de siempre. Sólo siento veneno en la sangre. La conocida pieza oscura. La puta melancolía riéndose a mis anchas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario