Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

sábado, 14 de junio de 2008

Entre las espinas


Todos los caminos se bifurcan, se tuercen, se mal interpretan, se pierden. Siempre existe una cosa con su polaridad, el blanco con el negro, el amor y el odio. Nada es uno, pues todo tiene su doble opción. Y entonces las elecciones se hacen difíciles, se encarnan. Y quisiera poder sacarme este nombre que cargo y esta piel que me pesa, gritarle al mundo que soy más que un poco de cera y carne finita. Pero no, todas estas impresiones, y los diseños de colores quedan como sangre derramada en diarios, o escondidas debajo de la almohada. He querido bailar, y mis pies se han cansado. He querido volar, y de a poco me han quemado las alas. No me quedan estrellas. Y al final, todo se reduce a cenizas. Sé que moriré. Sólo espero que no sea entre las espinas.  

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