
Es peligroso respirar y ahogarse. Sentir que no sientes nada. Que te inunda el pánico. Y que quisieras cerrar los ojos para escapar de donde estás. Sientes que nada te importa, que tienes que acabar con todo. Escupir fuego, cortar lazos y pegarle a quien puedas. Y entonces ves que estás desnuda, en un sitio oscuro, donde sólo estás tu respiración y tú. Conversan, se disputan el paso siguiente. El cuerpo tiene frío, mucho frío, y tiritas en esas tinieblas. Quisieras que alguien te viera, que alguien reconociera tu soledad, tu miedo. No hay nadie, silencio y más silencio en la esfera de metros cuadrados. Nadie te obligó, caíste sola en ese juego.
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