
Todo ha sido un tira y afloja contigo, una especie de competencia absurda por el nº 1, cuando yo nunca estuve en carrera, nunca busqué, el nº1. Quizás ese nunca fue el problema, pero así lo sentí yo. Una disputa infinita por autoridad, por liderazgo, tener la razón o no sé qué otra estupidez. Como si yo siempre hubiese querido ir en tu contra. Ridículo. Eso me parece. E infantil. Todavía trato de entender en qué parte de nuestra frágil línea, el hilo se cortó con motivo o sin, por ti o por mi, o ambas talvez. Hoy, cuando no queda nada, y sin embargo, transcurrió tanto, siento lástima por todo, pero no arrepentimiento. Hay cosas que simplemente no estaban destinadas a ser, aún cuando yo sí lo intenté. Llega un punto donde te das cuenta de que no todo vale la pena, y de que las personas no son como uno cree o se ha imaginado. A veces, las cosas sí tienen un final.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario