Hoy, mi mariposa emprende el vuelo. Ya no hay vuelta atrás, sólo seguir adelante, con la mirada en alto, con una seguridad que no creía tener. Ha sido profundamente doloroso el primer despegue, y probablemente seguirá siéndolo de vez en cuando, pero ya nada puede ser peor que esto. No más. Lo difícil ya ha sucedido.
Y con el primer acercamiento, se ha despertado a nuevos niveles de consciencia, nuevas preguntas e historias por hacer encajar en una trama de vida coherente. El dolor ha de ser removido para poder sanar, y la historia debe poder ser comprendida, para significar, aceptar y soltar.
Cada aleteo da una nueva esperanza, cada vuelo genera tristeza, pero a la vez, conduce al crecimiento, a la naturaleza auténtica y al reconocimiento. Hoy, mi mariposa emprende el vuelo. Todo ha empezado a quemarse de a poco para hacer renacer un cuerpo nuevo. Ya no hay vuelta atrás, sólo seguir adelante, con las alas extendidas y confiadas. Las posibilidades se abren, no hay nada que temer. No más.
Y con el primer acercamiento, algo de melancolía resurgío, o talvez, siempre ha estado presente. El punto es que, en este viaje, todas las emociones son aceptadas y bienvenidas, pues todas y cada una de ellas, permiten el aprendizaje, conducen al renacimiento.
Hoy, mi mariposa emprende el vuelo. Ya no hay vuelta atrás, sólo seguir adelante. Seguir, seguir volando.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario