
¿Quién te enseñó a ser tan tonto.. tan ciego? Me impresiona tu habilidad para no enfrentar las cosas. Para ponerte tus audífonos e irte a ojos cerrados como si todavía no se hubiese caído el mundo al lado tuyo. Te quedas en silencio, te enojas por dentro. Y es una lástima que no puedas contener, que no puedas entender que a veces la gente deja de ser feliz. Y mientras yo derramo lágrimas por tu culpa, tu duermes a mi costado, con tu música y tu actitud indiferente. Para todo necesitas explicaciones, cuando quizás comprenderías de inmediato si supieras mirar a la gente, pero de verdad mirar el fondo y saber qué es lo que pasa. Una pena, o al menos la mía.
1 comentario:
Interesante blog, a veces triste, buscamos comprensión y no siempre ocurre. Somos seres perdidos y atrapados en nosotros mismos, esperando encontrar un eco en otro ser semejante, que nos de una explicación de lo uqe somos, de por qué somos. Yo, mientras tanto,río.
Publicar un comentario