
La paradoja de la vida es que, mientras algunos se van, otros llegan. El ciclo vital así ha sido establecido. Puede parecer cruel, sin embargo, no somos seres inmortales (por mucho que a algunos les gustaría). Los humanos somos en su humilde pequeñez, finitos. Lo sabemos, pero a veces cuesta asumirlo. Desearíamos poder quedarnos por siempre con aquellos que amamos, no obstante, no es posible. La edad avanza, el destino entreteje las suertes. Finalmente, la muerte y la vida no son más que una natural dicotomía. Podría decirse que hasta, un mal necesario (en el caso de la muerte). Un mecanismo de sobrevivencia de la Madre Tierra.
Podrá sonar extraño por qué estuve pensando en esto, pero hay una sencilla respuesta. Estando próximos a recordar a hermosas personas que ya nos han dejado, recibimos la linda noticia de un nuevo integrante. Una vida se gesta en una guatita. Es cuidada, protegida. Es aguardada hasta octubre. Espero que ese camino esté lleno de esperanza e ilusiones, y que esa mamá pueda comenzar a soñar, imaginar y ponerle colores a ese bebé. Paz y amor.
11 comentarios:
Yo creo que muerte y vida no forman la dicotomía.
Lo contrario de morir es nacer.
La vida no está en una relación dicotómica.
Saludos.
Lo contrario de morir es nacer, por lo tanto, son polos.
Al ser polos son una dicotomía.
Lo divertido es que para morir hay que nacer.
Eso fue lo que dije... Morir y nacer es la dicotomía... jaja
Vida no es lo mismo que nacimiento.
Pero... bueno.
Cuarto rojo... hmm.. trato de darle sentido a tus posts. Es difícil, cuando no tengo la historia detrás.
Yo sí creo que al nacer se vive, por algo dicen cosas como "una vida se está gestando"... ahora, si comenzaramos a definir lo que se entiende por vivir, seguramente habrían sutilezas.
Aunque bueno, siempre ha sido motivo de discusión (sobre todo en el caso del aborto).
Y ojo con el verbo que utilizas... porque lo contrario de muerte no es nacimiento, es vida...
De morir... podría ser nacer.
Estás diciendo que cuando un sustantivo pasa a verbo cambia su opuesto...hmmm
Estamos demasiado metafísicos.
Pero es lo que he recibido de tus posts.
Imagino que te gusta cuestionar todo. Yo lo hago, gustándome o no.
Saludos
Creo que sí me gusta preguntarme por las cosas... la vida, la muerte, la educación, el amor, la felicidad, etc... A mi parecer... no preguntarse sería caer en el conformismo de las cosas en vez de crear posibilidades.
El problema es que a veces caemos en un torbellino de preguntas sin respuesta. Sobretodo con lo del amor. Cada vez que creemos que tenemos la respuesta, el amor cambia las preguntas, jaja.
Con qué te conformarías en ese sentido?
No creo que preguntarse signifique encontrar la respuesta, pues como dices... siempre cambian los estados de las cosas y por ende, las preguntas.
Pero sí creo que vivir sin preguntarse nada es como actuar un libreto escrito en vez de improvisar de vez en cuando.
No me gustaría conformarme con nada si pienso (y a veces sí pasa) que puede existir algo mejor. En cambio, hay otras veces que uno se siente satisfecho y quizás no hay necesidad de movimiento (por el momento).
Suenas muy segura de lo que dices. Como si tuvieras la vida figured out. Yo dudo hasta de mis certezas. Quizá a veces no hay que cambiar nada. Quizá a veces todo está bien por siempre. Pero sí, nuestras experiencias son los moldes en donde nos ubicamos. Esa historia de que cuando hicieron a alguien rompieron el molde, es una falacia. Todos los moldes, de cada uno de nosotros, al principio fue una masa cálida de barro y greda que fue adquiriendo forma con las experiencias.
De eso, creo que estoy seguro.
te perdiste jajajaja...
parece que me estaba acostumbrando a tus posts
Publicar un comentario