Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

sábado, 15 de octubre de 2011

Infinitamente triste

Las vueltas que da la vida, ¿no? Todo ha sido sumamente contradictorio. Nada como yo lo hubiese esperado. Y sin embargo, así ha sido, desde sus inicios. Finalmente, se ha quebrado este cuento de hadas. Ya no pudo más sostener una mentira en el tiempo. Nos destruimos mutuamente. No sé cómo llegamos a esto. Lo único que me va quedando un poco más claro, es que yo tenía que alejarme para ver tu realización. Tenía que apartarme para volver a ver esa pasión por alguna cosa, por verte en alguna actividad que te gustara y que parecieras motivado con ella. Tenía que desaparecer para que tú empezaras a tener más amigos, para que salieras con ellos, pero sobre todo, para que salieras de tu estado de conformidad, de queja constante con el mundo y apatía frente a las cosas. ¿Por qué motivo? La verdad, todavía estoy tratando de explicármelo. Supuestamente debería ser lo contrario, ¿no? Las relaciones están hechas para potenciar lo mejor de las personas y cuando estábamos juntos, tú siempre estabas en completa oscuridad. Nadie podía ver tu brillo, ni siquiera tú mismo. Y las cualidades que yo había visto en ti cuando nos enamoramos, fueron desapareciendo poco a poco. Trato y trato de pensar, y le doy vueltas para entender. ¿Por qué cuando estábamos juntos yo veía la peor parte de ti? No es justo. No era cuerdo para ti, ni para los sueños que yo tenía. Esto simplemente es demasiado absurdo. Es, infinitamente triste.

No hay comentarios.: