Mirarnos a los ojos y sonreír.
Contarte de mi día y que tú me cuentes del tuyo.
Hacernos cosquillas.
Debatir, de casi todas las temáticas.
Y sacar conclusiones para que el mundo sea un lugar mejor.
Y sacar conclusiones para que el mundo sea un lugar mejor.
Sentirme acogida y apoyada.
Recibirte en mis brazos sin preguntas.
Dormir a tu costado.
Y que seas la primera cosa que veo al despertar.
Encontrar consuelo y compañía.
Tomar jugo de naranja y comer pasta.
Descubrir el mundo juntos.
Compartir la energía de nuestro beso.
Abrazarte lo que dure una eternidad.
Y sentirnos mutuamente, en caramelo y algodón de azúcar.
Decir que verte es lo mejor de mi día.
Que digas que yo soy lo mejor de tu universo.
Que salga el sol y caminemos sin destino.
Y sentarnos en la playa a esperar que descanse el sol.
Y que al final, la noche se haga oscura y sólo seamos tú y yo.
Reírme de tus chistes, aunque no los entienda tanto.
Y que tú me hagas reír, siempre, por cualquier cosa.
Saber que cuento contigo para lo que sea.
Y que incluso atravesarías un aro de fuego por mi.
Bailar toda la noche.
Escaparnos y hacer locuras.
Escaparnos y hacer locuras.
Que te vistas de verde agua.
Que me grites que soy lo más lindo.
Cumplir nuestras fantasías.
Viajar, conocer lugares y cosas nuevas.
Aprender de ti.
Soñar contigo.
Y que me soportes en mis días terribles.
Mientras yo protejo tus miedos.
Que seas mi refugio.
Y yo ser tu descanso.
Sentarnos juntos en el jardín, sin separarnos ni un segundo.
Viajar, conocer lugares y cosas nuevas.
Aprender de ti.
Soñar contigo.
Y que me soportes en mis días terribles.
Mientras yo protejo tus miedos.
Que seas mi refugio.
Y yo ser tu descanso.
Sentarnos juntos en el jardín, sin separarnos ni un segundo.
Confiarte mis sueños, decirte mis esperanzas.
Que me confíes tus metas, que me digas tus deseos.
Hablar de lo que seremos, de los planes que tenemos.
De nuestra casa, de nuestras ilusiones.
Que cuando estamos juntos, nada más importa.
Y ser dos, en un cuarto vacío.
Que me acaricies la oreja.
Sentir tu pelo entre mis dedos.
Anhelarte en demasía.
Que me mires y me digas que soy todo lo que quieres.
Anhelarte en demasía.
Que me mires y me digas que soy todo lo que quieres.
Mirarte y decirte, que eres todo lo que quiero.
Y entonces, que la magnolia abrigue nuestros cuerpos.
Y el futuro nos prometa.
No uno, ni dos, sino, por siempre.

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