
De viaje. Pensando. Probando el sol de la mañana y degustando el sabor de la lluvia. Manejas hasta tan lejos sólo para inventar un nuevo aire. Y los semáforos de la ciudad se alejan para dejar la soledad de la carretera. Conectas la música.. aquella que suele tranquilizar tu espíritu, que te relaja. Parajes que pasan por tu ventana a la velocidad de la luz. Y luego te detienes. Te sientas frente al río, con la cabeza llena de sueños. Lees el diario. ¿No es la calma que necesitabas? Conocer lo desconocido y reír al descubrir lo nuevo. Apoyas tu espalda contra el sol, cierras tus ojos. Duermes. Piensas. Y yo estoy ahí... contigo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario