Extraños caminos nos reúnenJusto cuando uno de los dos tiene el alma adolorida
Y si bien nos hacemos los fríos, de rogar...
No podemos evitar entregarnos aquella mirada
Ojos que piensan un disculpas y un "intentémoslo de nuevo"
Luego los cuerpos se atraen, como por fuerza de gravedad
Y no falta que tus labios besen mi boca
Y que tus dedos acaricien mi piel
Entonces olvidamos el ayer para forjar el presente
Y nos perdemos en un cuarto vacío
Qué importa si es de día o de noche...
Nada más hace falta, que tu sombra junto a la mía.
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