Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, de otoño desolado, eligiría súbitas rosas, lluvia,
recuerdos, alguna muerte, un montón de estrellas y una caja de ilusiones...

lunes, 7 de enero de 2008

Vuela alto, libre


Con una cálida canción sostenía a la pequeña entre sus manos. Qué ternura, qué mirada más profunda entre ellos dos. E iluminando su rostro con el sol de la ventana, recordaba el primer momento en el que había visto sus hermosos ojos de cristal esmeralda y aquellos primeros sollozos. En un instante refulgente de flores, lilas, azucenas, margaritas y rosas, con la luna estrechando sus brazos desde el cielo, y las estrellas haciendo brillar su futuro sendero, había llegado al mundo con la sonrisa más bella que un bebé pudiera tener. Y sus alas pequeñitas, un juego de colores y formas, ya se disponían alegres a explorar el mundo. Vuela alto, vuela, libre hasta donde tus manitas puedan llegar, le había dicho él.

No hay comentarios.: