
Me tomas en las tinieblas y el aire nos sabe a azúcar, nos invade, nos conquista. Y yo te adoro la vida y tú me pintas la sangre, la enciendes. Me ves con tus ojos, lo escuchas de mi boca, lo sientes en mi piel. Nos cantamos el amor y nos hacemos ligeros como el viento y brillantes de sol. ¿Sienten tus dedos la dulzura? De arriba a abajo. Túnica que se desvanece para entregarte desnudez y realidad. Y así perfumamos nuestro espacio para convertirlo en luz, para envolverme en tu carne y ser uno los dos. Lengua de caramelo. Cabellos de azabache corcel. Furia en nuestros corazones e ímpetu de trascender. Yo te muerdo los labios, tú me desgarras el ser.
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